icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Venganza De La Prinsionera

Capítulo 2 

Palabras:679    |    Actualizado en: 07/07/2025

i se podía tocar. La primera en reaccionar fue mi madre, qu

su rostro descompuesto por el pánico. "¡No puedes

a fuerza que no

pando de mis labios. "¿Es lo único que les i

so entre nosotras,

a nos quieres dejar en la calle por un capricho!", me espetó, señalándo

ano menor, Alejandro. Al ver la escena, su

y luego me miró a mí. "¿Ya empezaste a dar proble

arse de Mateo", dijo mi madre, con vo

nsformó. El disgusto se conv

te en el restaurante nuevo, ¿sabes lo que eso significa? Estoy a punto de comprarme un coche, de

a de preocupación por mí, por mis diez años perdidos, por la traición que había

ectador silencioso, decidió intervenir. Se acercó a mí,

como si su tacto quemara. "Estás confundida, acabas de salir. Estás en shock.

omo si fuera un esposo comprensivo,

donde duermes con otra mujer? ¿Donde crías a los hijos que

cando un rastro del hom

del juicio, te arrodillaste y me juraste que me esperarías, que nuestro amor era más fuerte que cualquier

sostenerme los ojos. Su fachada

Sofía", murmuró, b

grité. "Tú rompiste tu pro

drama. Finalmente, recurrió a la última ca

desesperados por un nieto, por un heredero para el apellido Vargas. ¿Qué quería

da sobre mis ruinas, sino que ahora ni siquiera tenía la decencia de asumir su responsabilidad. Cu

as palabras. "Tú no sabes lo que es la familia, Mate

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Venganza De La Prinsionera
Venganza De La Prinsionera
“Diez años en prisión. Diez años esperando el reencuentro con el amor de mi vida, Mateo Vargas, y el hogar que construimos. Pero al salir, la casa que me prometió estaba llena de niños desconocidos y una mujer radiante que se presentó como Catalina, su "esposa". Mi esposo, a quien sacrifiqué mi libertad, apenas mostró sorpresa, su mirada fría como la de un extraño. Mis suegros y mis propios padres se unieron al coro de la traición, exigiéndome ser "magnánima", agradecida por el techo que me ofrecían después de que me pudriera en una celda para salvarles el pellejo. Me sentí completamente sola, rodeada de lobos que vestían la piel de mi familia, mi corazón hecho pedazos por la traición. La Sofía que amaba a Mateo Vargas murió en ese instante. "¡Divorciémonos!", le grité, mientras marcaba el número de la única persona en la que podía confiar: Laura "La Jefa" Torres, la Reina del Barrio.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10