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Las Botas de la Traición

Capítulo 1 

Palabras:506    |    Actualizado en: 27/06/2025

el aire. Ganamos, otra vez, y yo había marcado los dos goles. Máx

es una bestia

era mi mejor amigo, mi compañero en la d

taba ahí, nuestra fan número uno. Su familia nos había ayudado a mi madre y a mí desde que mi padre murió, pagand

ientras bajaba corriendo las escale

, respondí, tod

Máximo, sacando una caja de su m

as de fútbol nuevas, de un

, no tenías

ano. Para que sigas

ugares extraños, pero no quise decir nada. El nudo de los cord

rar, una anciana sentada en un puesto de hierbas y amuletos me detuvo.

mis p

as ya no te

un poco

dice? Es sol

extraña de desearme su

Su voz era grave, como

erá para tu hermano, y t

se fijaron en

lmas'. Cuando él decida rendirse

e encogió de hombros y se volvió hacia sus hi

ván. Es solo una vie

, pero no me m

Tenemos qu

los entrenamientos siguientes, algo cambió. Mis piernas se sentían pesadas, como si e

n más rápidos, sus disparos más potentes. Marcaba gol tras g

tá en rach

e cansado ú

los cordones seguía siendo imposible de desatar. La pro

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Las Botas de la Traición
Las Botas de la Traición
“Éramos el dúo de oro del fútbol, yo, Iván, la estrella que marcaba goles imposibles, y mi mejor amigo, Máximo, mi fiel compañero. Tenía a Luciana, mi amiga de la infancia y nuestra fan número uno, que nos apoyaba incondicionalmente. Todo era perfecto, hasta que Máximo me regaló unas botas nuevas. De inmediato, mis piernas se volvieron torpes y lentas, mis disparos perdieron fuerza. Una anciana del mercado me advirtió sobre unas "botas de intercambio de almas", pero la ignoré. Máximo, en cambio, comenzó a brillar con una luz ajena, robando mi talento, mis goles, mi futuro. Fui humillado, apartado del equipo, señalado como un fracaso. La frustración me consumía, el dolor era insoportable. Pero el verdadero golpe llegó cuando escuché la verdad, una confesión desgarradora: Luciana, mi "hermana", la que siempre estuvo a mi lado, ¡había orquestado todo! Había conseguido esas botas malditas para sacrificarme y asegurar el éxito de Máximo. ¿Cómo pudo la persona en la que más confiaba apuñalarme por la espalda con tanta frialdad? ¿Qué clase de maldad habita en el corazón de quienes consideras tu familia? La rabia me quemaba, pero la traición me dio una claridad helada: era hora de que los verdaderos culpables pagaran el precio.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10