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No soy madre alquiler

Capítulo 3 

Palabras:371    |    Actualizado en: 20/06/2025

la mansión, Alejandro

ión a oscuras. Yo estaba

abrazó por la espalda. Su

, Isabel?", susurró en mi o

gre se

pirar, hasta que sus ronq

omo un autómata. Salí a

lejandro no estab

el balcón principal. M

s es

, rota por la desesperación. "¡Me casé con ella por ti! ¡Pa

mi boca para ah

uó él. "Un eco de tu presen

Luego, la voz de

ro. Has destruido la

a soñado. ¡Y nuestro hijo... nuestro hijo nos unirá para siempre! ¡Inc

uto. Era un peón en su juego enfermo. Mi hij

ta el suelo, el frío del má

un vacío helado y una

lir de esa j

que es

ras él dormía su borrac

mpré un billete de

Aires,

Un lugar donde el baile era diferen

r para

nó mi teléfon

ar sobre las cosas de tu

timo deber. Un último acto en esta

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No soy madre alquiler
No soy madre alquiler
“Mi vida con Alejandro Vargas, un bodeguero acaudalado, era un sueño. Me trataba como a una reina, construyendo un tablao privado en nuestra mansión y colmándome de lujos. Creía ciegamente en nuestro amor, en que yo era su musa y que su mundo me pertenecía. Pero el idilio se desmoronó cuando mi abuela, mi única familia, agonizaba. Mis desesperadas llamadas a Alejandro fueron ignoradas, solo para que una foto desde París confirmara la cruel verdad: él abrazaba a mi tía Isabel con una intensidad que nunca me mostró. Su regreso trajo mentiras, pero la verdad que descubrí era demoledora: yo no era más que un eco de Isabel, un peón en su obsesión, incluso mi embarazo era parte de su juego para engendrar un heredero que llevara el "duende" de mi tía. Mi caída "accidental" en el tablao, su "rescate", todo fue un vil montaje. ¿Mi amor, mi pasión, mi futuro hijo, todo una farsa calculada? La humillación me consumía al darme cuenta de que viví en una jaula dorada, utilizada como un mero sustituto, un objeto para perpetuar su enfermiza obsesión. La indignación y el dolor amenazaban con destruirme. Pero Sofía Torres, la bailaora, no sería el reemplazo de nadie. Con una frialdad y determinación inesperadas, puse en marcha mi plan. Terminé el embarazo en secreto, y el día de su sacrificio final por Isabel, le entregué los papeles de nuestro divorcio y el informe de mi aborto. Partí a Buenos Aires, dejando atrás cenizas y mentiras, para renacer.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 2123 Capítulo 2224 Capítulo 2325 Capítulo 24