icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

No soy madre alquiler

Capítulo 1 

Palabras:767    |    Actualizado en: 20/06/2025

cuando yo tenía veinte años

ao privado en nuestra mansión solo para mí. Me regaló mantones

la intimida

rraba. "Tu arte me inspira un

su amor, su dinero, s

ta

que me quedaba, agonizaba

Una vez. Diez vec

cada l

hundía con cad

léfono. Era un mensaje de un

Lo acabo de ver en Montmar

l texto,

na mujer con una desesperación

era mi tí

undo se abría

as después. El funeral de

echa un ovillo. No había

u rostro lleno de una c

n uno de nuestros viñedos en Francia. Estuve en reuniones sin parar, la

nt

compensártelo. Lo que

za. Mi rostro e

tos de mi bolso y

dos cosas, Ale

mó el bolígrafo y firmó en la última página d

n consentimiento para la interr

arazada de

e preparaba para mi revisión

o a España por un ti

voz de

antes me prometía acompa

gentísima. Tengo que irme. Ve tú a la clí

sin mir

xi a la cl

n tablao de barrio. Durante la actuación, sufrí una caída

blico. Intervino. Me defendi

maduro y poderoso, enamorad

ía. Todo era

na vez en un viejo abrigo suyo. Una llave de una puerta que siempre

cariño, nada interesa

puerta se abrió c

una b

Un altar dedicad

tuaciones de juventud. Guitarras hechas a medida pa

. Un baúl

rtas de amor que él le escrib

Luego otr

más cruel de l

or destructivo. Ella lo abandon

mi forma de bailar, mi rostro, m

su re

tablao fue un montaje. Él lo

era por amor. Quería un heredero con la sang

nombre que había elegido pa

ndra I

suyo y el de ella, estuvi

te, la pasión...

s, no era el su

volverle

ente, volví

la interrupció

Obtenga su bonus en la App

Abrir
No soy madre alquiler
No soy madre alquiler
“Mi vida con Alejandro Vargas, un bodeguero acaudalado, era un sueño. Me trataba como a una reina, construyendo un tablao privado en nuestra mansión y colmándome de lujos. Creía ciegamente en nuestro amor, en que yo era su musa y que su mundo me pertenecía. Pero el idilio se desmoronó cuando mi abuela, mi única familia, agonizaba. Mis desesperadas llamadas a Alejandro fueron ignoradas, solo para que una foto desde París confirmara la cruel verdad: él abrazaba a mi tía Isabel con una intensidad que nunca me mostró. Su regreso trajo mentiras, pero la verdad que descubrí era demoledora: yo no era más que un eco de Isabel, un peón en su obsesión, incluso mi embarazo era parte de su juego para engendrar un heredero que llevara el "duende" de mi tía. Mi caída "accidental" en el tablao, su "rescate", todo fue un vil montaje. ¿Mi amor, mi pasión, mi futuro hijo, todo una farsa calculada? La humillación me consumía al darme cuenta de que viví en una jaula dorada, utilizada como un mero sustituto, un objeto para perpetuar su enfermiza obsesión. La indignación y el dolor amenazaban con destruirme. Pero Sofía Torres, la bailaora, no sería el reemplazo de nadie. Con una frialdad y determinación inesperadas, puse en marcha mi plan. Terminé el embarazo en secreto, y el día de su sacrificio final por Isabel, le entregué los papeles de nuestro divorcio y el informe de mi aborto. Partí a Buenos Aires, dejando atrás cenizas y mentiras, para renacer.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 2123 Capítulo 2224 Capítulo 2325 Capítulo 24