icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Dignidad no se Vende

Capítulo 4 

Palabras:723    |    Actualizado en: 19/06/2025

o de Carmen con una devoción

solo se encontraba en una tienda al otro lado d

de una pastelería de París,

ban una atención y un deseo de com

cíos, la finca de jazmines, el via

detalles cotidianos,

ntiéndome cada vez más una ex

l la amaba a ella, a su manera re

do un contrato,

después de dar un largo pa

habitación est

contré a C

n el cajón de mi

is cosas más personales,

nía el broche de fi

que ya había int

Era lo único que me unía a

jo, con una mueca de asco. "Pen

mí, su mirad

. Pídeme perdón. Quizás, so

pero el miedo por el

mitir que lo

, es lo único que

ó, su voz un susurro

n su mano, luego

ignidad hecha jirone

o, humillad

rogué, la v

ó, una sonri

sufic

ido, lanzó el broche co

ajo de filigrana

o ahogado escap

recoger los ped

Ricardo entró e

erpiente, se echó al suel

sabella me ha empuja

su rostro una m

ios has hec

ue había sido un accidente, q

a Carmen, su "víct

na baratija eres cap

neo, implacable. Creía

volvió a gr

bres corpulent

a. Y esta vez, asegúrense de qu

de nuevo, sin c

ás fría, más húmeda

, con el eco de las acusaciones

Traición. De

calaba hast

mblaba incon

humedad, y el olor a

quizás los días. Perd

e. Me acurruqué en un rincón, in

ro sobre todo, un dol

otos del broche de mi abuela

dóname. Tenía que haberte escuchad

as: "La dignidad n

or un puñado de billetes

Veía el rostro de mi

a risa crue

recio en la mi

a y otra vez, como una let

me invadió. Un frío

pados p

sabía si estaba despierta o so

scuridad se v

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Dignidad no se Vende
La Dignidad no se Vende
“Mi casa en Triana, que olía a jazmín y a melancolía, estaba a punto de perderse. Con solo dieciocho años y un título de diseño recién empezado, sentí el peso de las deudas de mi padre muerto. La oferta llegó como un salvavidas: acompañar a Ricardo Vargas, un constructor poderoso y enigmático. El "acuerdo" era claro: él salvaría mi hogar, yo sería su compañera discreta. Casi creí que el dinero me había traído un amor inesperado, confundiendo su opulencia con cariño, su posesividad con protección. Pero entonces, apareció Carmen Sandoval, su exnovia. Me citó en un hotel de lujo y, con desprecio, me ofreció tres millones de euros para desaparecer. Ella era su "costumbre favorita", y yo, solo un insecto. Para probarlo, hicimos una cruel prueba con mensajes a Ricardo. El suyo fue respondido con preocupación, el mío, con un frío "Espero no sea grave. Estoy ocupado". Ella sonrió. "¿Ves? No eres nada para él". Me reveló que todos los gestos grandiosos de Ricardo -los jazmines, Noruega- eran réplicas de lo que había hecho por ella. Solo era una sustituta, un eco. La indignidad se volvió insoportable. Un día, Carmen rompió el broche de mi abuela y me acusó de agredirla. Ricardo, sin dudarlo, me encerró en el sótano frío y húmedo, donde casi muero de frío. La humillación final llegó cuando, en una fiesta, él volvió a negarme públicamente. Me trató como un objeto, un insignificante estorbo para el juego de sus celos. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan ingenua? El dolor era insoportable, la traición palpable. Me había vendido por una falsa seguridad, por un puñado de billetes. ¿Era mi dignidad el precio? ¿O algo más valioso aún? Pero al despertar del delirio, solo quedó una determinación fría. ¡No más! Era hora de despertar. Con los tres millones de euros de Carmen y una beca para Roma, cortaría todas las ataduras. Mi propio cuento de hadas no necesitaba un príncipe tóxico. Estaba lista para mi verdadera vida.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 2123 Capítulo 22