La esposa oculta del CEO
or la frente, apartando un mechón de cabello rebelde mientras servía el té en una taza de porcelana desgastada. Afuera, la ciudad nunca dormía
co
n hombre al que todos temían y respetaban. Pero en casa, con ella, era diferente. No era el hombre frío e implacable que los medios retrataban. Con Natalia,
lia estab
zara amor eterno. Se casaron en una oficina del registro civil, con solo un par de firmas y un acuerdo silenci
entrar y salir de casa a horas imposibles, a la manera en que la miraba con una mezcla de posesión y desapego. Pero el problema era
iliano estaba a punto de anunci
del todo. Siempre supo que su matrimonio con él era temporal, que tarde o temprano él haría lo que era mejo
z, podría estar en negociaciones de comprom
n el mundo empresarial. Un matrimonio con Luciana Lombardi co
piro tembloroso. Ya
an, listas desde la noche anterior. No quería quedarse ni un día más en ese apartamento, esper
a tomar las maletas, la puer
ra la mesa de entrada le dijo quién e
ano retumbó en el espacio, pr
un segundo antes de girarse
lo negro estaba ligeramente despeinado, como si hubiera pasado los dedos por él demasiadas veces
spondió ell
la facilidad de un depredador que sabe que su presa n
No te
va, pero se obligó
razón latía con fuerza-. Ahora tienes lo que siempre quisiste. Puedes casarte co
os recorrieron su rostro, buscando algo, q
o si estuviera haciendo una confes
es mi
escapar una
ha importado lo
e se volviera denso. Natalia podía percibir su fragancia, el m
Luciana Lombardi -su to
unció e
mbia nada,
se levemente hacia ella, su rostro lo suficientemente cerca
bia
tambalearse, pero no podía pe
ecisión -dijo
Sus manos se cerraron en puños a los
e dej
ndido entre ellos. Natalia sintió
ños, supo que Emiliano Vélez no ib
do, quizás eso era lo que más h