CEO extraordinário
nos queda. -Será la forma más rápida de llevarla a casa. Por eso nos trajiste a esto, Ravage. Para ayudar. Si tienes una idea mejor, por favor dime cuál es. Él lo piensa por un momento
noto el anillo de moretones alrededor de su cuello. Una rabia furiosa me recorre el cuerpo. No conozco a Bailey, así que no es personal, pero no hay gloria en lastimar a las mujeres. Me levanto de la mesa y regreso a la oficina de mi padre, ignorando las miradas fijas en mi espalda. Con el paso de los años, me he acostumbrado a que la gente me observe y sé que los empleados de Fraser Holdings nos encuentran fascinantes a mí y a mis hermanos. Somos los mafiosos que somos dueños de este pedazo de Londres. Entiendo por qué eso les interesaría. No todos los días te encuentras con un gángster vivo y respirando. No es que me considere uno, pero el sindicato que dirige mi familia ciertamente no es una tropa de Boy Scouts. No llamo a la puerta de mi padre. Simplemente entro en su oficina como si fuera el dueño del lugar. Él levanta la vista desde donde está parado frente a la mesa, con sus ojos fijos en los míos, y veo un destello de irritación. Todavía está enojado por mi desafío anterior. -Para cerrar el trato con los Hijos, necesitaré hombres. Necesitamos recomprar a su esposa. -Los tienes. -Mueve la mano con desdén, como si yo fuera una molestia. Maldita sea, si eso no me cabrea. Aprieto los dientes, sabiendo que meterme en problemas con mi padre no vale la pena por el maldito dolor de cabeza que me va a dar, y me giro hacia la puerta. -Iré con él -dice Kane. -No, quédate tú. Te necesito para algo más. -Lo más probable es que Anthony no quiera arriesgar a su heredero. No soy importante. -No voy a enviar a Zeke solo a esta mierda. -Siéntate, maldita sea. -Anthony gruñe las palabras. Kane empieza a hablar de nuevo, pero yo niego con la cabeza. -Puedo manejarlo -le aseguro. -¿Lo viste? -Nuestro padre hace un gesto con la mano. -Lo tiene. A ti te necesito en otro lugar. Kane me mira con una mirada que me dice que soy un idiota por no estar de su lado, pero meterse en esto con Anthony nunca vale la pena. Es más fácil hacer lo que quiere y preocuparse por las mierdas después. Además, tiene razón. Estaré protegido. Habrá hombres conmigo. Tampoco tenemos tiempo para discutir. La venta se realizará pronto y necesito estar allí o corro el riesgo de que Bailey se me escape de las manos. Esto no puede suceder, y no sólo porque destruiría la alianza con los Hijos, sino tambi