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ACUERDOS DE PLACER

Capítulo 4 Las Prendas Intimas

Palabras:982    |    Actualizado en: 28/03/2025

os tacones de Victoria repiqueteaban contra las baldosas, marcando un ritmo que hacía ondular la seda de su vestido color melocotón. La tela se pegaba y se despe

nuda de su brazo cada pocos pasos, provocando pequeños escalofríos que erizaban su piel. El aroma a vainilla y especias que emanaba de ella

transparencias que jugaban al escondite con la imaginación. Victoria se detuvo frente a uno de ellos, donde un conjunto de lencería color champán capturó su atención. El reflej

. Alejandro deslizó su mano por la parte baja de su espalda, un gesto aparentemente inocente que enviaba ondas de calor a través de la fina tela del vestido. El bu

ria, mirando el escaparate de una tienda donde maniquíes

dro, abriendo la puerta de la boutique-. Se trata d

nda era un mundo aparte: espejos por todas partes, luces tenues y un aroma a jazmín que flota

. ¿En qué pu

ial -dijo Alejandro, con un gui

una sección donde los estantes estaban lleno

a emergía envuelta en diferentes texturas que transformaban su silueta, mientras Alejandro, sentad

te, revelando y ocultando fragmentos de piel dorada. Sus curvas se dibujaban bajo el tejido como un mapa de tentaciones, cada respira

iaba sus muslos con cada paso, ondulando alrededor de sus caderas como olas nocturnas. El escote, prof

sus curvas como si hubieran sido pintadas sobre su piel. El sujetador balconet enmarcaba sus senos como una obra de arte, creando sombras tentadoras en el

multiplicada en los espejos del probador, creando un caleidoscopio de deseo y anticipación. Sus mejillas se habían teñ

ectricidad del probador. Sus nudillos blancos sobre el reposabrazos del diván revelaban el esfuerzo que hacía por mantener la

ria salió con un corsé de terciopelo morado-. Pero cr

. La situación era tan absurda como excitante, y por primera vez en mucho tiempo, Victoria se sintió dese

el rubor trepar por sus mejillas-. ¡Dame un minuto más

a mujer elegante de mediana edad, s

sto exquisito. Este co

umpió Alejandro con una sonrisa

onalismo. Victoria emergió del probador vestida c

unció con una mezcla de d

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