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Mas alla del contrato

Capítulo 2 El Acuerdo del Matrimonio

Palabras:1081    |    Actualizado en: 06/09/2024

s sobre negocios, política y la importancia de mantener las alianzas familiares. Mi padre, como siempre, se man

ran precisos, calculados; cada gesto, cada palabra, estaba cuidadosamente medido para causar una impres

ás bien una de evaluación, como si estuviera tratando de descifrar algo sobre mí. Me sentí incómoda bajo

mpiendo mi línea de pensamient

probarme. La sala se quedó en silencio, y pude sentir las miradas de mis padres clavadas en mí. Sabía

tratando de no mostrar demasiado mis sentimientos-. Pero

s de Alexander me hizo pensar que había di

ropósito" -dijo él, con un tono que era al mi

apadas la una en la otra. Era como un tira y afloja, una batalla de volunt

o es una alianza estratégica. Beneficiará a ambas partes, fortalecerá nuestras posici

te que me irritaba profundamente. Sentí una oleada de fru

ramente, no creo que eso explique completamente las razones detrás de este a

ero Alex solo sonrió más ampliamente, c

. Pero algunas decisiones requieren... métodos más tradicionales. Y esto

go en la forma en que pronunciaba esas palabras, en cómo me miraba, que me hacía sentir que este ho

pada en un torbellino de pensamientos, tratando de encontrar la forma de escapar

nder en el salón. Sentí una punzada de ansiedad, pero también una extraña excitación. E

que tanto me irritaba. Me obligué a no retroceder, a mantenerme firme mientras él se detenía

bos. Quiero que entiendas algo, Isabella. Este matrimonio no es solo un

esto que él impondría reglas. Parecía el tipo de hombre que necesi

voz neutral, aunque sentía cómo la irritaci

omo si hubiera estado

en público cuando sea necesario para mantener las apariencias. No enamorarse. Y, por su

morarse... Sentí una mezcla de alivio y confusión. ¿Era esto una forma de manten

reglas? -pregunté, cruzando los b

mente, su sonrisa se

ncias, Isabella. Consecu

ble. Sabía que quería intimidarme, quería probar mi resistencia. Y aunque sentí un

Alex. No soy alguien que sigue las reglas sin cuestionarlas. Así que,

, tal vez incluso admiración. Pero tan rápido como apareció, se desva

vuelta y salir del salón, dejándome sola con mis pensamientos y

s comenzaba a caer sobre mí. Mañana sería el día de mi boda. El comienzo de un contrato que nunca pedí, con

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