En busca de mi nombre.
frotando mis brazos para entrar en calor. Me quedo senta
el de mis progenitores sÃ. Según lo que sé, tienen algo de dinero, el cual por cierto, no sé de d
ada que le preguntaba por las operaciones de mi madre, la cual por cierto, a de estar muy feliz. Con so
menos. No es que esté discriminando mi profesión, no, pero, hay que ser sinceros. Con tan corta edad, no serán muchos los pacientes que pondrán su vida en tus manos. Tri
bien sÃ, pero, nada se compara si hubiese estudiado administración de empresas, y me hubies
s pasajeros se han bajado y hay un chico enfrente con los brazos cruzados mir
ndome a correr hacia él, las lágrimas se me acumulan en los ojos cuando veo que la puerta se abre. No sabÃa cuánto me hacÃa f
dre si no Karla. Me detengo en seco, sin embargo rápidamente intento
porqué es qué me niego a caminar. Una de las personas por quie
s lentos y el cuerpo pesado. No voy a negar que me da un poco de decepción conmigo, ese comportamiento. Firmemente pensa
ltando un suspiro largo. Repit
me revoluciona al ver que detrás de ella
scencia. Vivà tanto junto a él, que no puedo evitar Ãrmele encima cuando llego a su altura, lo cargo y llen
e, quien me lo regaló. La nostalgia me cruza de repente deteniendo mis g
y todo estará bien. Son las palabras que conver
solo menea la colita inquieto, inte
Bia
go al lado. No es un grito a viva voz, fue entre di
a mirarla. La sonrisa se me dibuja sola al verla sonriéndome. A pesar
jar los pensamientos que
se operó la nariz. De la señora que me despedà hace años no queda mucho. La recuerdo por las fotos que me enviaba mi padre, sà no, estoy se
os dientes acariciándome la cara. Sigue teniendo
o, quiere aparentar que todo está bien y somos felices, pero su postura me deja muy en claro, que está incómoda tiran
como se me acelera la respiración. Sé que lo n
iendo a tomar mis mejillas, y esta vez no es sutil, es mas, ni siquiera intenta serlo, ya que clava sus perfectas uñas
-empieza con las demandas. Sacudo la cabeza ligeramente, para que afloje e
de nuevo, pero sabe disimular
mpiezo a repetir en
que solo hayas crecido en edad, sigues siendo una inmadura. Siempre se lo dije a
no captar ciertos aires de desprecio en su mirada y en su voz. Susp
ndo que me suelte. Vuelvo a fijarme en Yello. Frunzo
ificar porque
ado, cuando me fijo en qué Karla no deja de
mbién le hablo entre los dientes antes de
, que me comporte. Me sonrÃe hipócrita al captarme el sarcasmo y me voltea los ojos antes de dar unos pasos atrás.
rla, llevábamos años sin vernos. ¿No podÃa solo abrazarme y ya
untarán. ¿Por qué soportas eso Bianka? La respuesta es
con ella siempre, más allá de tres cuadras después del infierno; estando lejos no es mucho lo que, pude, puedo y podrÃa hacer en un futuro para librarme d
os, pero es que verle la cara de fastidio a mi madre, los
ecuerdos con ella. Era tan dulce, fue en mi adolescencia cuando todo cambió y mucho, s
las imagino. No pierdo la esperanza. Tiempo para acoplarnos nos sobrará. Estoy muy decidida
ponde a medias. Claramente ya le dañé el ánimo. Llamarla por su nom
ose en la puerta. Gira mirándome de arriba
co que traes
o también el bandolero. Un bandolero, es un bolso más pequeño que te puedes cru
, me quita el bolso grande y lo
so y quÃtate eso, que pareces verdulera de barrio. -
bir- debes ponerte a dieta, ya b
otalmente perfecto. Bendita oración que odio tan
edando acomodadas de extremo a ex
me sale automática cuando
ortante que hacer y Ern
tas emociones. Sacudo la cabeza. Lo último que quiero y necesito es... Yello me distrae cuando ladra en mi dirección. Me trago la pr
a su hija no califica como importante? -Abro mucho los ojos al notar que reflexione en voz alta. Nun
reguntas, debes ser educada, las malas palabras te hacen una vulgar y te condenan un minuto más en el infierno; me
naré en problemas. Para bajarle dos tono al tenso ambiente que se formó,
no sé qué me dio, pero yo sigo sin
vernos, me pareció interesante el que no esté
cio! ¡Es
ver a sonreÃr de esa manera que no me gusta, se desliza hasta terminar con el espacio que nos separa. Nunca he po
eves una decepción luego. -Ladea el rostro ampliand
han cambiado - Aun sin entender el contexto
o llegara. -Ahora habla en voz alta, con una dulzura que me pone a
isos, asà que no seas mal agradecida, sabes que te
scándose en su propia conversación. Su sonrisa h
rar y odio que me duela el comentario y su actitud. Decido no mostrarle lo que to
da pudo llamarme y me vengo sola. -El que use el mismo tono que ella, le achica los ojos y le tensa la mandÃbula es ta
rros. Algo me dice que la lÃnea de aguante que lleva aho
recuerdo menta
oy tu madre y me debes respeto, ya que tengo la potestad para reprenderte sin fecha de vencimiento. Manti
erciorarse que los hombres si
al paÃs, después de años fuera y nadie la esperó, no me beneficiarÃa en nada, tampoco a tu padre, créeme. Asà que, de hoy en adelante quiero recuerdes y tengas en claro lo si
enta con tu regreso, tambié
utir después de tanto tiempo sin verla es ilógico. Vuelvo anotar en mi lista mental de quehaceres, poner de mi parte para no mos
osas superficiales, es por eso que chocamos. Ya que yo soy más sencilla e humilde, sin embargo el respeto que se ganó fue tanto que llegué al pun
Ãa la pena, habÃa muerto aquel dÃa que fui arropada por aquella bola de desgracias, la cual no me dejó otra a
ezo a repetir, hast
e en mis piernas y ahà se queda recibiendo mis caricias. Karla, nos mira mal de vez en cuando, pero no dice nad
a pesar de vivir 17 años aquÃ, solo recorrÃa el camino de la casa a la escuela. Pasados 10 minutos más, empezamos el recorrido por la carretera de piedra rodeada de árboles. Esto es lo que me encanta de mi
leta de lado y lado de árboles de Araguaney, el árbol nacional del paÃs, pero, por la época
, teniendo que esperar cuando intento abrir la puerta y esta no cede. Karla me quita de e
o tras de ella mirando a ver si fue mi
ma mi madre. Espabilo cuando una chica, la cual no t
ervando lo diferente que se ve toda la casa, cualquiera que en
madre con emoción al notar mi sorpresa. Me da risa porqué debió decir:
anticipación y quedo hermoso. -Se emociona
e repente su sonrisa se transfo
rátalo con cuidado. Tienes quince minutos para salir y alcanzarnos en la peluquerÃa. Raúl te llevará.
me voy necesito terminar otras cosas, pero, te esperaré para realizar nuestra llega
bueno, tampoco debÃa hacerlo p
ate esto puedes llegar los minutos que quieras
co. Se gira lentamente sacudiendo la cabeza, veo
medeciendo sus labios, achico los ojos al presentir que está disf
la casa d
ocarán en mÃ. No logro reaccionar al momento, solo la veo caminar hacia
etenerse de nuevo, pero esta vez regresa
rostro. Que se lleve el dedo al oÃdo y me mire con esa mirada
dijiste. -La respiración se me acelera
desatar lo
over la lengua automáticam
o, pero puedo escuchar como s
s escaleras por la parte derecha. Recojo ai
nformándome acerca de una fulana cena, pero nunca dijo donde era. In
como me siento. Pareciera que no hubiese estado fuera ni un dÃa, tengo una cantidad de emociones que me abruman. Llego a mi
cansada, emocionada, estresada y todo lo
és le
espués de despegarme de la puerta es colocarlo a cargar el teléfono. Luego me voy directo a los brazos de la
edo dormida tan pronto mi cabeza toca la almoha
rán 5 m