back
Instalar App
icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
No más palabras

No más palabras

Norve Sevenzsk

5.0
calificaciones
30.2K
Vistas
142
Capítulo

Elisabeth Cortés es una gran presentadora, pero de cortés no tiene nada. Cuándo la impetuosidad de Paul Coleman, un gran escritor, inoportuna su vida. Elisabeth no da tregua al asunto, quiere saber todos sus secretos. ¿Estás dispuesto averiguarlo?

Capítulo 1
: Esto es personal

Prólogo

— ¿Y por qué siempre se ven en tu apartamento y no en el suyo, Sabrina?

Flexiono mis dedos preparada para redactar un correo para alguien que estoy deseando entrevistar. El silencio de lo que considero mi mitad rubia me hace alzar la vista.

—No lo sé...—aprieta sus labios—. No quiero desconfiar, no quiero creer que nada es real.

Carlos Soler no es un tipo desagradable, pero seguro tampoco es el mejor ser ocupante del espacio en el planeta. Quizás mi renuencia se encuentra en que percibo que Sabrina parece más su trofeo, uno que solo en muy pocos lugares exhibe ¡Por Dios! Tienen meses viéndose, en algún momento se hará un año, y el hombre aun recurre al no estar preparado para toda la prensa sobre ellos.

Le tengo una noticia a señor pronto vejestorio: son figuras públicas y los medios siempre van estar sobre ellos juntos o por separados, sobre todo por Sabrina es una mujer muy atractiva y parece no nortalo ya que anda con Carlos.

Hay ciertas alarmas que hacen que el señor mayorcito no me agrade, eso junto al conocimiento de saber que, a veces, se deja ir sin antes darle su orgasmo a Sabrina. Si un hombre no puede darte un orgasmo entonces déjalo, no va a servirte y dudo que ames a alguien cuyo placer se encuentra en venirce sin darte al menos una cosquillita de cortesía. Así de simple.

—Mira preciosa, por como lo veo, te gusta el pequeño vejestorio.

— ¡Elisabeth! Tiene cuarenta y tres.

—Bueno, lo próximo será que lo acompañes a hacerse examen en la próstata— sacudo mi mano—. Ponlo a prueba, demuéstrale que no solo deben verse en lugares en donde pueda venirce más rápido de lo que puedes decir "hazme tuya"; entiendo si tienes sentimientos por él, pero eres valiosa Sabrina y no necesitas que un tipo en medio de un divorcio te esconda como su sucio secreto, después de todo, tú llegaste cuando las cosas con su esposa estaban acabadas.

O al menos eso dice él, no me fío del viejito cuarentón. Estos logran tener ciertas artimañas. No considero que los cuarentones sean viejos, pero como le tengo mis reservas a Carlos entonces me gusta llamarlo antiguo.

—Yo no soy una mujer débil, mira ya cómo me estoy viendo.

Me río mientras escribo la dirección del correo electrónico que uno de los investigadores del programa encontró para mí. Flexiono mis dedos de nuevo y procedo.

Asunto: Invitado especial a Notitardes 24

"Reciba mi más cordial saludo, señor Coleman. Supongo que mi correo le ha de tomar por sorpresa, por si no tiene conocimiento de ello mi nombre es Elisabeth Cortés presentadora y conductora del programa Notitardes24.

En esta ocasión le hago llegar este correo con la plena intención de extender hacia usted una invitación para que me permita entrevistarlo en mi sección Señorita. Siento un gran entusiasmo con sus libros y me gustaría que respondiera muchas de las dudas de las cuales estoy segura muchos lectores esperan respuestas.

¡Usted dígame hora y fecha! Y con gusto lo agendo.

Supongo que se hace una idea de la sección que presento y que la ha visto en ocasiones, de no ser así, adjunto, le dejo los links de unas pocas entrevista para que esté al tanto de las interacciones que suelo hacer con mis invitados.

Espero su pronta respuesta.

Que tenga buen día.

Elisabeth Cortés"

Presiono enviar y río de lo formal que sueno, si he de escribirlo coloquial habría mucho más entusiasmo ya que este hombre escribe fenomenal y se ve aún más fenomenal. Podría tener pensamientos no muy sanos sobre su persona, pero no me considero lo suficientemente valiente para llevarlos acabo.

—Quiero entrevistar a Paul Coleman — digo con repentina emoción.

— ¿El que fue tendencia en twitter? Él es una cosa muy ardiente.

—Y un muy buen escritor, me leí dos de sus libros publicados, uno es de ciencia ficción y otro es bastante serio y que me dejo la mente confundida, pero me encantaron.

Casi siempre estamos escasos de tiempo y no soy devoradora de libros, pero los de él sí que me atraparon.

—Uhm...—toma una de mis pinturas labiales y se pinta.

— ¿Qué?

—Escucho cierta pasión en tu voz hacia ese hombre fogoso.

—Quiero entrevistar a muchas personas, él es una de esas personas.

—Por supuesto, por tu cabeza no pasa la idea de hacerlo tuyo. Por supuesto que no, porque mi querida Elisabeth no es así.

— ¡Cállate! — río, ella me guiña un ojo en respuesta.

Cap. 1: Esto es personal

Sonrío divertida viendo las miraditas que Joseph envía, a la que ha resultado ser una muy buena asistente, cuando piensa que nadie se da cuenta.

Excepto que yo lo noto y parece que Valentina también, pero ya vez, en esos asuntos exmaritales yo prefiero no involucrarme.

Me doy la vuelta para irme al puesto que Ana, una de las trabajadoras sin la cual no podríamos vivir, retira el micrófono de mi falda. De inmediato tengo a Dexter frente a mí con una gran sonrisa.

— ¿Quieres que te diga lo que hice ayer?

— ¿Ligarte a alguna actriz o modelo que gritó tu nombre toda la noche?

—Esa mente tuya es muy sexy, pero no ¡Conseguí tatuarme tu nombre! — dice con sorna.

— Vaya, que agradable sujetó.

Ambos nos reímos antes de que se deshaga de los botones de su camisa y me muestre su costado con una nueva oración descansando en ella. Lo miro impresionada, el hombre que dice no saber escribir nada profundo seguro siempre consigue buenas frases para su piel.

—Esta increíble.

Harry se acerca y detalla el nuevo tatuaje de Dexter por lo que dejo a los dos amantes de la tinta sobre su piel tener orgasmos visuales sobre ello.

Llego a mi camerino y tomo mi Tablet. Me estremezco dándome cuenta que casi debo de lucir como Ágatha, alias señorita adicta a la tecnología, que vive pegada al celular todo el tiempo.

Escribo algo rápido en mis redes sociales, publico una foto y luego sonrío cuando noto un nuevo mensaje en mi bandeja de entrada del correo electrónico.

Asunto: Agradable, pero...

"Es un tanto ¿Halagador? No, no creo que esa sea la palabra que estoy buscando.

No se hubiese tomado la molestia de compartir vídeos, he tenido la oportunidad de ver su segmento en un par de ocasiones. No está mal...

pero, me temo que somos de direcciones diferentes señorita Cortés.

Podríamos aplicar el muy famoso "no eres tú, soy yo" excepto que no radica en mí el porqué de mi rechazo y no parece cortés señalarla a usted, por lo que, con mi cortesía prefiero dejar la incógnita flotando de dónde viene el problema.

Me temo que mi respuesta es no (subrayado y en negrita para que usted no trate de voltearlo). No me visualizo en sus interacciones y honestamente, no tengo el entusiasmo o la intención de saciar la espinita de la curiosidad.

Espero y no lo tome como algo personal, pero esto no me va.

Saludos."

Esto-es-personal.

Son las tres palabras que logro pensar cuando he terminado de leer ese horroroso mensaje. ¡Cree que soy idiota! Que no noto como con palabrerías pomposas se jactó de rechazarme. Fue como una de esas personas que te preguntan:

«— ¿Qué lees?

—Oh, ya sabes, me van las novelas de mucho sexo y las historias de tipos gays. A veces leo poesía»

Y entonces saltan sobre tu cuello porque creen que el género o lectura que ellos hacen es mucho mejor. Típico de lector no tolerante con complejos arrogantes.

Él ha insinuado que mi segmento no es suficiente, claramente no aplica el "no eres tú, soy yo" pero su correo está gritándome: en realidad el problema eres tú, piérdete, no me interesa, no iré a tu programa.

Estoy enojada, me fastidia su respuesta ¿Qué tanto cuesta dar una entrevista? ¡Me molesta que disfrace su estúpido rechazo!

Asunto: Aclaraciones.

"Permítame invitarlo de nuevo a revisar mis vídeos, si le preocupa que toque temas delicados o muy personales, su agente puede facilitar una lista a uno de los asistentes de producción sobre cosas que no debo cuestionar.

Le aseguro que no va a ser incómodo y que todo será profesional."

Envío el correo y entonces la asistente que tiene las miraditas de Joseph. Andrea, que me cae de maravillas entra trayendo consigo un recado de Kevin. Me asusta que nuestro productor la espante porque honestamente ha sido la mejor asistente hasta ahora, incluso si ella y Joseph parecen estar saliendo, lo cual me alegra porque amo a Joseph pero el hombre necesita soltarse, sonreír más y no encerrarse tanto en su nube intelectual.

— ¿Te gusta leer, Andrea?

—Eso ni se pregunta — dice con cierta emoción en sus ojos.

— ¿Has leído algún libro de Paul Coleman?

Hace una gran sonrisa y por un instante tiene un momento intenso alabando uno de los libros que no he leído, calificando con estrellas y todo. Podría plantearme la idea de que le pagaron para darle publicidad si no terminara sonrojándose cuando nota que la observo anonadada.

—Cuanta pasión por sus libros.

—Es que es un excelente escritor. Me gusta — dice tocando su cabello rizado.

Asiento con mi cabeza y entonces una nueva respuesta llega.

Asunto: Yo voy a aclararle algo.

"Elisabeth o Señorita (No sé si hablo con usted o su alter ego) permítame que con mis propias palabras le defina en qué consiste una negativa.

Cuando alguien manifiesta un «no» esto se refiere al rechazo, no aceptación, declinación y NEGAR lo que no desea.

No sé si está acostumbrada a obtener solo respuestas afirmativas, pero no es mi caso. No tengo pretensiones de cambiar de opinión. Le pido que no insista porque no la hace lucir más profesional ni hace que mi decisión sea modificada.

¿Me permite darle un consejo? Vaya y escriba a alguien más que disfrute de su atención y propuesta, no me van las entrevistadoras de su tipo...

¿Sosas?

Fue un placer.

Paul Coleman"

¿Qué le sigue a estar más que enojada? Porque es cómo me siento.

Prácticamente arrojo la tablet a Andrea porque mis manos son un desastre ahora que estoy enfadada como para lograr dar con las teclas correctas.

Cuando ella termina de redactar el correo no parece muy convencida de enviarlo por lo que yo misma lo hago y con una sonrisa leo los resultados, ya no sueno nada formal.

Asunto: No se crea diccionario =)

"Si quisiera definiciones me iría directo a un diccionario, es usted un presuntuoso y muy desagradable.

¿Quiere que le defina la palabra desagradable? Porque quizás es más fácil que se vea en el espejo y ahí encontrará la definición.

Creo que el único con falta de PROFESIONALIDAD es usted. Cómase sus palabras educadas y de mierda sobre ser cordial ¡Y sí, he escrito la palabra mierda! Ya veo que mucha palabrerías en libros y poco material sustancioso para la realidad.

¿Le doy un consejo? Deje de ingerir laxantes ácidos que la irritación abajo seguro le ha causado esa actitud apática y fuera de lugar. Y puede irse a la mierda, arrogante de mierda, si no quiere venir al programa váyase al carajo Paul de mierda ¿Entrevistadora sosa? Pues déjeme decirle que usted es un escritor palurdo que solo vende por el simple hecho de lucir como un modelo de ropa interior.

Grosero, engreído, prepotente. Mi sección es demasiado para que usted y su arrogancia entren, y Gracias por dedicarme su valioso tiempo en su respuesta basura, púdrase en el infierno.

Con cariño, la muy sosa Señorita"

Me siento satisfecha pero llena de molestia ¡Ah! Él igual seguirá siendo un escritor maravilloso y estúpidamente aun deseo entrevistarlo aunque quiero darle de comer ácido en este momento.

Masajeo mis sienes, al menos pude desahogarme. Supongo que aquí queda todo, no me esperaba esta pequeña disputa. Espero y no me responda porque entonces comenzaríamos una guerra.

Descargar libro