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Esposa del CEO 2

Esposa del CEO 2

Elisa Castro

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Capítulo

La vida de Erick y Anastasia da un giro radical con la muerte de Anthony Russo, sus planes para formar una vida feliz cada vez se ven más lejanos y deben estar más unidos que nunca para que la presencia del verdadero Máximo Russo no haga temblar los pilares de su relación.

Capítulo 1
Funeral

Prólogo:

La vida de Erick y Anastasia da un giro radical con la muerte de Anthony Russo, sus planes para formar una vida feliz cada vez se ven más lejanos y deben estar más unidos que nunca para que la presencia del verdadero Máximo Russo no haga temblar los pilares de su relación.

* * *

El cielo nublado reflejaba los más puros sentimientos de la mayoría de los presentes en el funeral de Anthony Russo, al igual que el color negro, presente en la ropa de los asistentes.

— Estamos aquí reunidos para recordar a un hombre, un gran hombre cuya única meta en la vida era asegurar el futuro de su familia... Alguien entregó cuerpo, alma y mente a su compañía, por la que tanto había trabajado... — El cerebro de Anastasia se desconectó justo en ese momento.

La muerte inesperada y repentina de la cabeza de los Russo sacudió al mundo entero, quien jamás se esperó que alguien cuya buena salud era notoria falleciera repentinamente.

Por esa misma razón los rumores comenzaron a expandirse como un gran incendio alimentado por gasolina, no corrían en una buena dirección, acribillaban a la familia mientras alegaban el asesinato de su patriarca.

Miró de reojo a Erick, quien todavía no quitaba esa expresión conmocionada de su rostro, la cual cargaba desde el momento en que vio morir a su padre con sus propios ojos, estaba en shock, pálido, con grandes ojeras debido a las noches sin dormir y con los medios de comunicación pisándole los talones.

— Todo estará bien... — Anastasia trató de consolarlo, pero él ni siquiera apartó su mirada del ataúd.

En ese momento un hombre de mediana edad se abrió paso en la multitud, situándose justo en frente de todos. Vestía de traje y corbata, a semejanza de la mayoría de los presentes, con la excepción de que entre sus manos traía un portafolio.

— ¿Y ese quién es? — Preguntó Anastasia, viendo cómo la atención de todos iba dirigida hacia ese hombre.

Kailani, que estaba justo a su lado, fue el que le dio la respuesta. — Billy Joe Jr. El abogado predilecto de mi padre, han estado trabajando juntos desde hace décadas.

— Se ve como un hombre ordinario.

— Es el mejor abogado de la ciudad, el único hombre al que mi padre le confiaría algo tan importante para él como lo era su testamento.

— ¿Su testamento? — Preguntó ella — ¿Eso quiere decir que...?

Kailani asintió.

— Billy Joe Jr. está aquí para leernos el testamento de nuestro padre.

En ese momento Hunter los silenció a ambos llegándoles por la espalda justo en el momento en que el testamento estaba por ser leído.

— Como todos saben Anthony Russo confió en mí al momento de hacer su testimonio, algo que para él era de suma importancia. A continuación vamos a leer cuál era la voluntad del señor Russo. — Billy sacó de su portafolio una hoja que parecía pergamino y sus anteojos, la tensión se supo concentrar en el ambiente — ''A mi familia y amigos, que me han apoyado siempre. Si leen esto es porque yo ya no estoy entre ustedes, al menos no en vida. Solamente espero que tengan la tapa del ataúd... Cerrada.'' — Billy Joe se giró hacia la urna, notando cómo Zathrian se apresuraba en cerrarla. — ''Puesto que no quiero que me vean de esta manera, pero como nunca puedo esperar nada de ustedes al menos tengo la esperanza de que no me hayan dejado como a un payaso de circo.''

Anastasia suspiró, ahora sí que se parecía a las palabras de Anthony.

— ''Ahora bien, quiero que mi cuerpo descanse junto al de mi querida esposa. Esa es mi única voluntad... Y ahora por fin voy a hablar de lo que están ansiando, es momento de empezar con la distribución de mis propiedades.''

Fue ahí cuando las cosas se tornaron realmente tensas.

Billy carraspeó la garganta. — ''Al menor de mis hijos, Kailani. Le dejo mi colección de autos deportivos, sí, la misma que él tanto me pedía desde que jugaba con autos de juguetes, úsalo sabiamente y si llegas a destruir aunque sea uno de ellos te juro que te perseguiré hasta el final de tus días.''

Kailani se agitó, ahogando su gritar emocionado cuando el agente detrás del abogado le hizo entregas de la llave que daba acceso al sótano donde se encontraban los vehículos.

Sucesivamente continuó con las propiedades para Zathrian, Hunter y demás miembros de la familia.

Anastasia logró captar la conmoción en Erick cuando su nombre todavía no era mencionado. — Estarás bien aún si no eres mencionado.

— Las cosas sucedieron tan repentinamente que ni siquiera tuvo tiempo de renovar su testamento así que se está leyendo el que escribió cuando yo tenía veinte años, las posibilidades de ser nombrado allí son casi nulas. — Respondió él con vagas esperanzas.

— ¿Y a quién tenía como sucesor para entonces?

— Máximo.

Anastasia se atragantó con su propia saliva.

— ¿Perdón?

— Mi pelea con padre de toda la vida siempre ha sido una sola: Para que quite el nombre de Máximo de su testamento y coloque el mío. Pero todavía no sentaba cabeza, por ende lo había estado posponiendo hasta ahora, que fue demasiado tarde.

— En pocas palabras...

Erick la miró de reojo. — Sí, Anastasia. Todo este tiempo solo he sido un heredero de palabra, legalmente no hay ningún documento que compruebe mi legitimidad.

— P-pero Máximo está muerto... — Mientras decía aquello trató de no morderse la lengua, mentirle de manera tan descarada a Erick le dejaba un mal sabor de boca.

Él pareció no tomarle importancia, se veía decepcionado, no sabía qué decir. Aunque sus palabras atascadas en su garganta luchando por salir no fueron necesarias cuando su nombre resonó en los oídos de todos los presentes.

— ''Erick Russo...'' — Continuó hablando Billy — ''A mi hijo Erick le dejo todo el control y la administración de la compañía, incluida la mansión principal donde creció con sus hermanos para que viva cómodamente con la persona con quien decida formar su familia'' — Los murmullos no tardaron en hacerse presentes — ''Y absolutamente nadie tiene derecho de quejarse ante mi decisión final.''

— ¡Eso no es justo! ¡¿Dónde se supone que viviré con mi hijo?! — No tardó en gritar Lydia, la mujer que alguna vez les tendió la bienvenida — ¡Ni siquiera fui Mencionada, es obvio que ese testamento está falsificado! ¡Todos aquí sabemos que el heredero principal siempre fue Máximo y que Erick es solo su reemplazo!

— ¡Tía Lydia! — Zathrian le alzó la voz.

Aunque ella solamente dijo lo que todos estaban pensando.

— Lydia Russo... De hecho hay un pequeño anexo con su nombre, pero me pareció demasiado irrespetuoso decirlo en frente de todos, pero si usted insiste... — Comentó el abogado, dispuesto a seguir hablando. — ''Para mí repulsiva cuñada Lydia y su engendro lame botas, a ellos les dejaré la casa sur con el fin de que abandonen mi hogar inmediatamente. ''

Lydia casi se desplomó sobre el suelo al escucharlo. — ¿C-casa Sur? ¡¿Por qué?!

— ¿Qué es la casa del sur? — Le preguntó Anastasia a Erick.

— Es una vieja casa en un terreno baldío donde el clima es tan gélido que tu propia respiración se congela en el aire, nadie la usa desde hace décadas y fue víctima de la delincuencia, por lo que además de estar infestada de plagas no tiene más que muebles rotos que los delincuentes no pudieron llevarse. Además, la zona es constantemente saqueada por bandidos.

— ¿Y eso no es un poco cruel?

Erick y Kailani la miraron como si estuviera bromeando.

— ''Si crees que no sé sobre el hecho de que has estado vendiendo las joyas de mi difunta esposa para saciar tu hambre de lujos y permitir que tu hijo consuma y trafique drogas te equivocas, de hecho un oficial de la policía ha sido contactado para llevárselo a él y si tú no me regresas las joyas de mi mujer antes de que yo cumpla el primer año de fallecido mis escoltas irán por ti''

Anastasia suspiró, ni siquiera para su testamento tuvo una pizca de piedad.

— ''Y tras haber dicho esto me despediré de ustedes, no quedándome de otra que irme confiando ciegamente en que harán un buen trabajo...''

Y... Para sorpresa de todos los presentes el nombre de Máximo jamás fue mencionado.

Billy regresó el documento a su portafolio. — Si quieren leerlo personalmente pueden buscarlo directamente a mi oficina, el testamento fue completamente escrito a puño y letra por Anthony, por lo que no hay ningún error en él.

— Eso quiere decir que... — Murmuró Erick, atónito. — ¿Si soy legítimo?

Anastasia asintió. — Siempre lo fuiste, Erick.

Luego llegó el momento para despedirse de Anthony.

Anastasia lo miró a través del cristal cuando llegó su turno para despedirse, no importaba cuánto haya tratado, no salió ni siquiera la más mínima lágrima de compasión. No sentía emoción alguna, tristeza o felicidad, no tenía nada de eso.

— Adiós. — Fue lo único que masculló antes de abandonar su posición y retirarse de allí.

La lluvia había empezado a caer sobre todos cuando estaban por marcharse de regreso a sus hogares, todo estaba en silencio.

Pero el ruido de los paparazzis y los flashes de las cámaras encandilándolos apenas salieron fue el indicio de que su vida tal y como la conocían hasta el momento se había terminado.

En medio del ajetreo surgió una silueta femenina, elegante, una mujer adulta que arrastraba una maleta se quitó sus sofisticados lentes de sol y taconeó sus zapatos en dirección a ellos, abriéndose paso fácilmente entre la multitud.

Erick se quedó perplejo al mirarla. — Raeliana...

Ella se acercó rápidamente hacia él, desbordando un extraño sentimiento de emoción y nostalgia que causó inquietud en Anastasia, pero el reencuentro de hermanos acabó en tragedia cuando ella alzó la mano para estampársela a Erick en lo que fue una estruendosa bofetada.

El ambiente se tensó, los ojos estaban en ellos.

Y, como siempre, Anastasia solo quería acabar con todo y vivir en paz.

Pero trató de disfrutarlo, sin ser consciente de que alguien terminaría pagando con su vida el precio de sus pecados y la desgarradora verdad que comenzaba a ocultarse de la vista de todos.

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