¿Puede el amor florecer en la tierra estéril del odio? Tras presenciar el asesinato de su padre, Greeg Hathaway hizo una promesa ante su tumba que marcaría el resto de su vida: destruir al hombre que le arrebató todo. Durante veinte años, el rencor fue su único motor, transformando al niño herido en un hombre calculador y despiadado. Cuando por fin encuentra a su enemigo, el destino le juega una broma macabra: Amadeo Bathekey está atrapado en un estado vegetativo, prisionero de su propio cuerpo. Pero para Greeg, la piedad no es una opción. Si Amadeo no puede sentir el peso de su castigo, lo hará a través de lo que más ama en el mundo: su única hija, Angeline.
Londres, Inglaterra – Hace veinte años
¡PUM!
El estruendo de un disparo desgarró el silencio sepulcral de una solitaria calle londinense. En el asiento trasero de su lujoso sedán, el CEO Matt Hathaway agonizaba. La herida era certera y mortal.
A su lado, Marcos, su leal chófer, luchaba contra el terror mientras intentaba conducir hacia el hospital más cercano, aunque en el fondo sabía que el tiempo se había agotado. Con su último aliento, el hombre más influyente de Inglaterra pronunció un solo nombre:
- Amadeo Bathekey...
Su antiguo socio y mejor amigo fue su último pensamiento antes de que la luz se apagara en sus ojos. Marcos, impotente, solo pudo presenciar el final de su patrón.
Veinte años después
- ¿Papá? Hoy se cumplen veinte años desde que nos dejaste. Mi madre, mi hermano y yo quedamos a la deriva.
Greeg Hathaway se puso en pie, secando las lágrimas que empañaban sus ojos verde esmeralda. Tras depositar una flor sobre la fría lápida, su expresión se endureció. El niño de ocho años que lloró sobre ese mismo suelo ya no existía; en su lugar, había un hombre consumido por una promesa.
- Te juro venganza. Ese hombre pagará por haberte arrebatado la vida. Amadeo Bathekey se arrepentirá de haber nacido.
El odio había sido su único compañero fiel durante dos décadas. No descansaría hasta ver destruido a quien le robó su infancia.
Los Ángeles, Estados Unidos
- ¡A despertar, señorita! Hoy es el gran día. Es tu graduación, Angeline. ¡Vamos, abre los ojos! -exclamó Anna Bathekey con dulzura mientras descorría las cortinas, permitiendo que el sol californiano inundara la habitación.
- Cinco minutos más, mamá... solo cinco -murmuró la joven, hundiéndose entre las sábanas con una sonrisa perezosa.
- ¡Ni un segundo más! Llegaremos tarde a la ceremonia.
- Tienes razón. -Angeline se incorporó de un salto, recogiendo su larga cabellera negra con agilidad-. ¡Qué emoción! Iré a despertar a papá.
Londres, Inglaterra
- ¿Señor? Qué bueno que llega. El detective Makebsi lo espera en la biblioteca -anunció Tadeo, el mayordomo de los Hathaway.
- ¿Mi madre lo sabe? -preguntó Greeg, visiblemente inquieto.
- No, señor. Ella y su hermano han salido.
Greeg sintió un vuelco en el corazón. Llevaba años tras la pista de Amadeo, quien parecía haberse esfumado de la faz de la tierra aquel trágico día. Entró en la biblioteca con paso firme.
- ¿Detective? Dígame que tiene noticias. Usted prometió no volver sin novedades.
- Así es, señor Hathaway. Lo encontré. Sé dónde está Amadeo Bathekey.
La satisfacción brilló en el rostro de Greeg, pero la seriedad del detective lo frenó en seco.
- Pero debo advertirle algo, señor. Ese hombre está en estado vegetativo. Sufrió un accidente hace poco más de un año y está confinado a una silla de ruedas.
Greeg guardó silencio. Una sombra de decepción cruzó sus ojos, seguida rápidamente por una frialdad absoluta.
- Eso es poco para lo que se merece -sentenció-. Que no crea que su estado lo salvará de mí. Aún no ha sufrido lo suficiente.
- Aquí tengo el expediente completo -dijo el detective, entregándole un portafolio-. Datos personales, ubicación y su entorno actual.
- Perfecto. Quiero saberlo todo. Absolutamente todo.
Greeg sonrió con malicia. El destino finalmente le había entregado su presa.
Los Ángeles, Estados Unidos
- ¡Y graduándose con honores: Angeline Bathekey!
Entre aplausos y vítores, la joven subió al estrado. Tras años de esfuerzo, finalmente era arquitecta, siguiendo los pasos de su padre. Al recibir el diploma, sus ojos café claro se cristalizaron de alegría. Lo primero que hizo al bajar fue correr hacia el hombre que la esperaba en primera fila.
- ¡Mira, papá! Ya soy arquitecta, como tú.
Amadeo abrió los ojos de par en par, reflejando un orgullo inmenso. Sus labios temblaron, intentando dar forma a palabras que se quedaban atrapadas en su garganta. Estaba inmóvil, prisionero de su propio cuerpo, pero su mirada gritaba todo el amor que sentía por su única hija.
Londres, Inglaterra
- ¿Qué vas a hacer, hijo? ¿Cómo que te vas a Estados Unidos? ¿Y las empresas? -preguntó Emily Hathaway, angustiada.
- No te preocupes, mamá. Kevin es muy inteligente y está capacitado para hacerse cargo -respondió Greeg mientras cerraba su maleta con decisión.
- Kevin es casi un niño, acaba de terminar la universidad. No tiene la experiencia necesaria.
- No es una discusión, mamá. Me voy a Estados Unidos.
- ¿Pero a qué? No tenemos negocios allá. ¡Exijo una explicación!
Emily creía que el tiempo había sanado las heridas de su hijo, pero no podía estar más equivocada. Greeg le dio un beso frío en la mejilla y se dirigió al aeropuerto, donde su jet privado ya calentaba motores.
Dos días después – Los Ángeles
En la oficina principal de la Constructora Bathekey, un hombre esperaba.
- ¿Señor Hathaway? Es un honor recibirlo. Espero que nuestra firma cumpla con sus expectativas. Soy Joaquín Spencer.
- Créame, arquitecto Spencer, estoy seguro de que las cumplirán -respondió Greeg con un apretón de manos firme y una mirada impenetrable.
- Pase a la sala de juntas. La arquitecta Angeline Bathekey, nuestra presidenta, no tarda en llegar. Su padre fundó la empresa, pero lamentablemente él ya no puede dirigirla.
Greeg entró en la sala y se detuvo frente a un retrato al óleo. Era un hombre mayor, elegante y de presencia imponente.
- ¿Ese es Amadeo Bathekey? -preguntó Greeg, con la voz cargada de un matiz que Joaquín no logró descifrar.
- Así es. El alma de esta constructora.
Greeg clavó sus ojos verdes en la imagen del hombre que odiaba. "Infeliz", pensó, "ya estoy aquí. Y voy a empezar mi venganza destruyendo lo que más amas: tu legado y a tu hija".
Atrapada En El Fuego De Tu Pasión
Christopher W
Romance
Capítulo 1 Traicionada
Hoy, a las 11:19
Capítulo 2 Iniciando
Hoy, a las 11:20
Capítulo 3 La trampa
Hoy, a las 11:20
Capítulo 4 Un Voto De Odio
Hoy, a las 11:20
Capítulo 5 Mentiras Y Engaños
Hoy, a las 11:19
Capítulo 6 Dame Una Explicación
Hoy, a las 11:04
Capítulo 7 No Me Iré
Hoy, a las 11:05
Capítulo 8 ¿Porqué
Hoy, a las 11:06
Capítulo 9 La Estocada
Hoy, a las 11:07
Capítulo 10 Amores Que No Existen
Hoy, a las 11:08
Capítulo 11 Ceremonia
Hoy, a las 11:18
Capítulo 12 Juego Sucio
Hoy, a las 11:31
Capítulo 13 Imposible
Hoy, a las 11:32
Capítulo 14 Sin Piedad
Hoy, a las 11:33
Capítulo 15 La trampa
Hoy, a las 11:34
Capítulo 16 El Último golpe
Hoy, a las 11:34
Capítulo 17 El Amor Ciego
Hoy, a las 11:35
Capítulo 18 Mi Final
Hoy, a las 11:37
Capítulo 19 Un Amor Que No Existe
Hoy, a las 11:38
Capítulo 20 El Refugio De Las Sombras
Hoy, a las 11:39
Capítulo 21 El Destino Llama
Hoy, a las 11:41
Capítulo 22 Se Acabo
Hoy, a las 11:42
Capítulo 23 El Laberinto
Hoy, a las 11:43
Capítulo 24 Ya No Soy Nada
Hoy, a las 11:44
Capítulo 25 Amenaza
Hoy, a las 11:45
Capítulo 26 Un Presentimiento
Hoy, a las 11:45
Capítulo 27 ¿Hasta Donde
Hoy, a las 11:46
Capítulo 28 Lo Perdí
Hoy, a las 11:47