“¿Puede el amor florecer en la tierra estéril del odio? Tras presenciar el asesinato de su padre, Greeg Hathaway hizo una promesa ante su tumba que marcaría el resto de su vida: destruir al hombre que le arrebató todo. Durante veinte años, el rencor fue su único motor, transformando al niño herido en un hombre calculador y despiadado. Cuando por fin encuentra a su enemigo, el destino le juega una broma macabra: Amadeo Bathekey está atrapado en un estado vegetativo, prisionero de su propio cuerpo. Pero para Greeg, la piedad no es una opción. Si Amadeo no puede sentir el peso de su castigo, lo hará a través de lo que más ama en el mundo: su única hija, Angeline.”