Amor Inesperado en el Coma

Amor Inesperado en el Coma

Fishin' Floozy

5.0
calificaciones
12
Vistas
11
Capítulo

El olor a antiséptico y flores marchitas era la banda sonora de mi vida en el hospital. Llevaba días sentado junto a Sofía, mi esposa por contrato, la reina de hielo de los negocios, ahora inmóvil en coma tras un accidente. Nuestro matrimonio era un acuerdo frío, sin amor. Pero al tomar su mano, una voz clara y vivaz resonó en mi cabeza, pidiendo "¡Tacos al pastor con todo! ¡Y una Coca bien fría!". Era la verdadera Sofía, oculta tras su fachada, llena de antojos y humor ácido, ¡canturreando corridos! Me volví su guardián, su marioneta, mientras el mundo nos veía como la historia de amor más grande de México. Ricardo, su hermano ambicioso, y Laura, mi exnovia manipuladora, conspiraron para destruirme y apoderarse de Mendoza Corp. Laura me tendió una trampa, una foto mía con ella en la portada, insinuando infidelidad, justo cuando Sofía despertó. Pero ella no recordaba nada de nuestra conexión. Me miró con la misma frialdad de antes, acusándome de aprovecharme de su tragedia. El dolor era insoportable: había perdido a la mujer que había llegado a amar, la voz en mi cabeza se había silenciado. Mi suegra me reveló la verdad: Sofía había construido un muro de hielo para protegerse tras el suicidio de su padre, traicionado por su socio. Entendí su vulnerabilidad y juré luchar por la Sofía real, la que yo conocía. Justo cuando Ricardo y Laura lanzaron el golpe final con un informe psiquiátrico falso, Sofía me miró y susurró: "Tacos al pastor". Y entonces, lo recordó todo. Con sus ojos llenos de lágrimas, y la rabia del engaño, la verdadera Sofía, mi cómplice mental, volvió. Juntos, en una conferencia de prensa, revelamos toda la verdad, desmantelando la conspiración de Ricardo y Laura. Mi esposa, la mujer que me había enseñado la verdadera intimidad sin tocar, me besó frente al mundo. "¡Vamos a darles un espectáculo que no olvidarán!", resonó su voz ahora real.

Introducción

El olor a antiséptico y flores marchitas era la banda sonora de mi vida en el hospital.

Llevaba días sentado junto a Sofía, mi esposa por contrato, la reina de hielo de los negocios, ahora inmóvil en coma tras un accidente.

Nuestro matrimonio era un acuerdo frío, sin amor.

Pero al tomar su mano, una voz clara y vivaz resonó en mi cabeza, pidiendo "¡Tacos al pastor con todo! ¡Y una Coca bien fría!".

Era la verdadera Sofía, oculta tras su fachada, llena de antojos y humor ácido, ¡canturreando corridos!

Me volví su guardián, su marioneta, mientras el mundo nos veía como la historia de amor más grande de México.

Ricardo, su hermano ambicioso, y Laura, mi exnovia manipuladora, conspiraron para destruirme y apoderarse de Mendoza Corp.

Laura me tendió una trampa, una foto mía con ella en la portada, insinuando infidelidad, justo cuando Sofía despertó.

Pero ella no recordaba nada de nuestra conexión.

Me miró con la misma frialdad de antes, acusándome de aprovecharme de su tragedia.

El dolor era insoportable: había perdido a la mujer que había llegado a amar, la voz en mi cabeza se había silenciado.

Mi suegra me reveló la verdad: Sofía había construido un muro de hielo para protegerse tras el suicidio de su padre, traicionado por su socio.

Entendí su vulnerabilidad y juré luchar por la Sofía real, la que yo conocía.

Justo cuando Ricardo y Laura lanzaron el golpe final con un informe psiquiátrico falso, Sofía me miró y susurró: "Tacos al pastor".

Y entonces, lo recordó todo.

Con sus ojos llenos de lágrimas, y la rabia del engaño, la verdadera Sofía, mi cómplice mental, volvió.

Juntos, en una conferencia de prensa, revelamos toda la verdad, desmantelando la conspiración de Ricardo y Laura.

Mi esposa, la mujer que me había enseñado la verdadera intimidad sin tocar, me besó frente al mundo.

"¡Vamos a darles un espectáculo que no olvidarán!", resonó su voz ahora real.

Seguir leyendo

Otros libros de Fishin' Floozy

Ver más
La Heredera y Su Revancha

La Heredera y Su Revancha

Urban romance

5.0

El resultado positivo de la prueba de embarazo temblaba en mis manos. Llevaba tres años casada con Mateo y este bebé era la pieza que nos faltaba. Decidí que era el momento de decirle la verdad: yo era Sofía Alarcón, la hija del magnate de los medios más poderoso de México, Don Ricardo. Mi padre, por mi insistencia, invertiría en su empresa para salvarla. Pero todo se desmoronó con un mensaje. Una foto. Mateo abrazando a su socia, Isabella. "Celebrando nuestro futuro juntos. Te amo, mi vida." Mi corazón se detuvo. Y luego él entró. "Quiero el divorcio," soltó. No solo me dejaba, sino que se casaría con Isabella, porque según él, ella era hija del Senador Ramírez. "¿Estás escuchando la locura que dices?" le grité. La rabia me consumió. Mi mano se movió. ¡PLAF! Le di una bofetada. En medio de la discusión, me empujó. Caí. Un dolor agudo. La sangre. Estaba perdiendo a mi bebé. Desperté en el hospital, mi madre a mi lado, sus lágrimas confirmando mis peores miedos. "Lo siento mucho, mi amor. El bebé…" Él me lo quitó. Él y esa mujer. Me arrebataron a mi hijo. "Van a pagar. Se lo juro. Voy a destruirles." Y así, con el dolor aún fresco, les envié un mensaje. "Estoy lista para firmar el divorcio. Encontrémonos en el registro civil en una hora. Trae a tu socia. Quiero que todo quede claro." Llegaron radiantes, ella embarazada. Mateo me reclamó: "¿Y el bebé?" "Lo perdí." "¡Sabías lo importante que era ese niño para mí! ¡¿Cómo pudiste ser tan descuidada?!" La ironía me quemaba. Firmamos los papeles. Y diez minutos después, se disponían a casarse. "Disculpe, señorita," dijo la funcionaria a Isabella. "Hay un problema con su acta de nacimiento. Aquí dice que su padre es Ricardo… Ricardo A." Yo sonreí. "Qué extraño. Mi padre también se llama Ricardo Alarcón. Y recuerdo que una vez mencionó haber puesto a la hija de una empleada en su registro para ayudarla. Una niña llamada Isabella… Isabella García." El pánico en sus ojos fue mi primera victoria. Y la venganza, apenas comenzaba.

La Venganza de la Novia Rechazada

La Venganza de la Novia Rechazada

Mafia

5.0

En la vibrante Oaxaca, Sofía, la sombra de la legendaria familia Vargas, vivía entre el brillo de sus "talentosas" hermanas, Carmen e Isabel. Siempre la tonta, sin ningún don aparente, su existencia era un constante murmullo de desprecio, un recordatorio de su supuesta inutilidad. Un martes, el destino irrumpió en camionetas negras: "El Jefe" , el capo moribundo, exigía que una de ellas eligiera a uno de sus hijos para casarse, sellando un pacto de poder. Carmen y Isabel, con sus falsos dones, brillaron, eligiendo la gloria y la ambición, dejándole a Sofía la peor de las humillaciones: el hijo "loco". "No elijo a ninguno de sus hijos," su voz, clara y firme, resonó en el salón, "Lo elijo a usted, Jefe." El shock llenó la habitación, la audacia de Sofía, la "inútil", desafiaba todo lo esperado, desafiaba al mismísimo Jefe. La Primera Dama, furiosa y despectiva, arremetió contra ella, la abofeteó, y sus hermanas, en un acto de traición, revelaron el "secreto": "Ella no tiene ningún don, ¡es una farsa, una inútil!" Acorralada, humillada y al borde de la ejecución, Sofía, con una calma inquietante, sonrió y proclamó su verdad: "Mi poder está en mi palabra, lo que yo digo, se cumple." "Y yo digo," clamó, señalando al Jefe agonizante, "que el Jefe no morirá hoy… mi palabra es de oro." Fue un acto de fe, una mentira tan audaz que todos la creyeron, un milagro, y su primer paso en un plan de venganza. Porque Sofía era la verdadera heredera de Doña Elena, no de sus dones ostentosos, sino de una astucia letal, forjada en la sombra. Doña Elena, asesinada por el mismo Jefe, había sido vengada, no con magia, sino con la cruel precisión de una serpiente que ahoga a su presa. Ahora, con el poder en sus manos, Sofía se preparaba para desmantelarlo todo, comenzando por el hombre que le arrebató a su madre.

Quizás también le guste

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

Lyn.
5.0

-¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? -Sí. Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chiara. Mientras tocaba suavemente su mejilla, su mirada recorrió su rostro y luego su cuerpo, como si estuviera evaluándola. Luego, se inclinó aún más, su aliento cálido en su oído. Ella se puso muy nerviosa, esperando el beso que recibiría de su, ahora, esposo. Pero este parecía antes querer decirle algo. -Solo para que quede claro-susurró con una voz baja, pero cargada de una frialdad cortante, estremeciendo completamente el cuerpo de Chiara por la sorpresa de esa voz fría-eres completamente insignificante para mí. Ella cerró los ojos por un momento, asimilando sus palabras. Cuando los abrió de nuevo, las lágrimas salían de sus ojos, buscando algo en el rostro de su esposo, pero solo había una expresión fría y aquella mirada dura que él le daba. -Yo...-Se había quedado sin hablar, recibiendo aquellas palabras carentes de todo en lugar del beso-. ¿Qué se supone que significa eso? -había hecho todo lo posible porque las palabras salieran claras de su boca. -Ya estamos casados, eso fue lo que se me pidió. Tú tienes un esposo y yo sigo a cargo de mi empresa. -Las palabras resonaron en la iglesia como un eco de hielo. La novia estaba paralizada por la humillación mientras él se alejaba de ella con determinación. Pero justo cuando parecía que la ceremonia seguiría su curso, la puerta de la iglesia se abrió de golpe cuando Davide solo se había alejado unos metros de la novia.

El amor puede construir un puente

El amor puede construir un puente

rabbit
5.0

Vanessa se sentía la mujer más afortunada del mundo cuando finalmente se casó con el hombre del que había estado enamorada en secreto durante siete años. Si tan solo hubiera sabido que se estaba preparando para una vida de críticas y sufrimiento... La élite le lanzaba críticas cada vez que tenía oportunidad. Se decía que una pueblerina como ella no merecía estar con un hombre tan distinguido. A pesar de todo, Vanessa cerraba los oídos y mantenía la vista en Killian. Lo único que importaba era que finalmente él era suyo, aunque no la amara de vuelta. Ella era una firme creyente de que el amor puede crecer con el tiempo. Pensaba que si trataba bien a Killian, algún día él se enamoraría de ella. Pero recibió la mayor sorpresa cuando Killian continuó ignorándola. Era como si ella fuera una cualquiera, menos que su esposa. No fue hasta un día que Vanessa se dio cuenta de que estaba desperdiciando su valioso tiempo. Incluso antes de casarse con Killian, ella lo tenía todo. El dinero no era un problema para ella. Tenía un rostro bonito, un cuerpazo y el encanto por el que los chicos morían. ¿Por qué entonces debería seguir desperdiciando sus años de juventud en un hombre sin corazón? Vanessa solicitó el divorcio y decidió que cada uno siguiera su camino. Killian consideraba que era un desarrollo bueno hasta que la vio en las noticias después del divorcio. Su dócil exesposa era una persona completamente nueva. Un momento estaba cenando con un magnate tecnológico. Y al siguiente, se rumoraba que estaba saliendo con una estrella en ascenso. Los celos consumieron a Killian al instante. Lanzó su teléfono contra la pared y gritó: "¡Rayos! ¡Esa es mi mujer!" Cuando se encontraron de nuevo, Killian intentó acercarse a ella. Pero Vanessa solo sonrió educadamente y dijo: "Señor, no creo que nos hayamos conocido. ¿Puedo saber quién es usted?". ¡Killian no podía creer lo que estaba oyendo!

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro