El Corazón de La Chica Acogida

El Corazón de La Chica Acogida

Lan Zhen

5.0
calificaciones
91
Vistas
11
Capítulo

Mis padres murieron cuando solo tenía diez años, dejándome sola en este mundo. La familia Valdivia me acogió, y Sebastián, el hijo mayor, se convirtió en mi única luz, mi protector. Creí que nuestro amor era eterno, que sus atenciones y ternura eran solo para mí, la huérfana a la que rescató. Pero la noche de mi decimoctavo cumpleaños, cuando reuní todo mi valor para confesarle mi amor, su cálida sonrisa se hizo pedazos. "Elara, eres mi hermana pequeña", dijo, con una frialdad que me desgarró el alma. Días después, presentó a la hermosa Sofía como su prometida, y mi mundo se vino abajo. Ella me humillaba constantemente, me trataba como una sirvienta, y Sebastián, el hombre que juró protegerme, lo permitía. Su indiferencia me dolía más que cualquier insulto. ¿Cómo pudo pasar de ser mi salvador a mi verdugo? ¿Por qué la crueldad de Sofía era celebrada y mi amor, despreciado? Una noche, en medio de la miseria y el desprecio, tomé una decisión. Ya no podía vivir bajo su sombra, esperando una migaja de su amor. Me casaría con otro, huiría al extranjero, construiría mi propia vida lejos de él. Me libraría para siempre de Sebastián Valdivia. Mi plan estaba en marcha, mi nueva vida me esperaba.

Introducción

Mis padres murieron cuando solo tenía diez años, dejándome sola en este mundo.

La familia Valdivia me acogió, y Sebastián, el hijo mayor, se convirtió en mi única luz, mi protector.

Creí que nuestro amor era eterno, que sus atenciones y ternura eran solo para mí, la huérfana a la que rescató.

Pero la noche de mi decimoctavo cumpleaños, cuando reuní todo mi valor para confesarle mi amor, su cálida sonrisa se hizo pedazos.

"Elara, eres mi hermana pequeña", dijo, con una frialdad que me desgarró el alma.

Días después, presentó a la hermosa Sofía como su prometida, y mi mundo se vino abajo.

Ella me humillaba constantemente, me trataba como una sirvienta, y Sebastián, el hombre que juró protegerme, lo permitía. Su indiferencia me dolía más que cualquier insulto.

¿Cómo pudo pasar de ser mi salvador a mi verdugo? ¿Por qué la crueldad de Sofía era celebrada y mi amor, despreciado?

Una noche, en medio de la miseria y el desprecio, tomé una decisión. Ya no podía vivir bajo su sombra, esperando una migaja de su amor.

Me casaría con otro, huiría al extranjero, construiría mi propia vida lejos de él. Me libraría para siempre de Sebastián Valdivia.

Mi plan estaba en marcha, mi nueva vida me esperaba.

Seguir leyendo

Otros libros de Lan Zhen

Ver más
Traicionada por Mi Escudo

Traicionada por Mi Escudo

Romance

5.0

Mi vida giraba en torno al flamenco, el legado de mi madre, Elena Vargas, hasta que su muerte trajo a Sofía y a su madre a casa, convirtiendo mi hogar en un campo de minas. Para protegerme de aquel ambiente hostil, contraté a Alejandro Gallardo, "El Halcón", un guardaespaldas implacable que prometía lealtad. La pesadilla comenzó cuando Sofía rompió el abanico de mi madre, mi último recuerdo, y tras humillarla públicamente, los hombres de Alejandro me secuestraron. En un cortijo abandonado, mi supuesto protector ordenó destrozarme los tobillos y las muñecas con una fusta, acabando con mi futuro como bailaora. El dolor físico era insoportable, pero la verdad de la traición me aplastó: el teléfono para pedir ayuda estaba sin batería y sin SIM, una burla cruel orquestada por él. Mis gritos en la bodega, donde me encerró días sabiendo mi claustrofobia, fueron ignorados mientras mi padre y mi hermano, Mateo, me daban la espalda, eligiendo a mis verdugos. Cegada por la desesperación, me preguntaba cómo pude amar al monstruo que había acogido en mi casa, al hombre que convirtió mi vida en un infierno, quitándome todo lo que valoraba. La esperanza se volvió ceniza, dejándome con un vacío inmenso y un único deseo: la muerte, mi única escapatoria de su control y la crueldad de mi falsa familia. Pero la humillación final encendió una nueva fuerza en mí: en la fiesta de cumpleaños de Sofía, aunque lisiada y con el cuerpo roto, desvelé su farsa y la barbarie de Alejandro ante todos. Con un grito y un acto de autoflagelación, expuse sus crímenes y el vídeo de cómo mi madrastra incitó la muerte de mi madre, rompiendo oficialmente lazos con la familia Montoya. Ahora, aunque marcada por la batalla, había elegido vivir y vengarme, buscando un nuevo camino y una verdadera protección junto a Javier Crespo.

Quizás también le guste

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

PageProfit Studio
5.0

Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido. Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida? NO. Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café. Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura . Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol. Y entonces llegó él. Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa. Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible. Pero fue también el mejor sexo de mi vida. Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás. Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos. Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro