Su Altaleza Renacida

Su Altaleza Renacida

Fu Mo Bao Bao

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Capítulo

El aire olía a sangre, a un dolor fantasma que se aferraba a mi cuerpo como una segunda piel. Abrí los ojos para encontrarme en mi habitación, la luz del sol cubriendo mi vientre, que, contra toda lógica, sentía tibio y lleno de vida. Un recuerdo me golpeó con la fuerza de una ola: el frío del mármol, el dolor desgarrador mientras mi hermana, Valentina, y mi esposo, el Príncipe Alejandro, me observaban con cruel satisfacción e indiferencia. Habían matado a mi hijo nonato, dejándome morir desangrándome, todo porque Valentina susurró que Alejandro la amaba a ella. No podía entender la magnitud de su traición, la frialdad con la que me abandonaron, la injusticia de perderlo todo a manos de quienes más confiaba. Pero al mirar mi vientre recién recuperado, supe la verdad: había renacido, de vuelta al principio de todo, y esta vez, mi juego sería diferente.

Introducción

El aire olía a sangre, a un dolor fantasma que se aferraba a mi cuerpo como una segunda piel.

Abrí los ojos para encontrarme en mi habitación, la luz del sol cubriendo mi vientre, que, contra toda lógica, sentía tibio y lleno de vida.

Un recuerdo me golpeó con la fuerza de una ola: el frío del mármol, el dolor desgarrador mientras mi hermana, Valentina, y mi esposo, el Príncipe Alejandro, me observaban con cruel satisfacción e indiferencia.

Habían matado a mi hijo nonato, dejándome morir desangrándome, todo porque Valentina susurró que Alejandro la amaba a ella.

No podía entender la magnitud de su traición, la frialdad con la que me abandonaron, la injusticia de perderlo todo a manos de quienes más confiaba.

Pero al mirar mi vientre recién recuperado, supe la verdad: había renacido, de vuelta al principio de todo, y esta vez, mi juego sería diferente.

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