El Secreto de La Esposa Torpe

El Secreto de La Esposa Torpe

AlisTae

5.0
calificaciones
120
Vistas
11
Capítulo

El olor a cempasúchil y copal en el aire debía ser festivo, pero para mí se sentía como un presagio. En el festival de Día de Muertos de mi hija, creía ser una esposa feliz, una restauradora de arte que había elegido una vida sencilla con el hombre que amaba. Entonces lo vi. Mi esposo, Iván, no solo estaba allí sino que posaba como un padre de familia con su joven interna, Scarlett, y su hijo. Mi corazón se hizo pedazos al instante. Intenté ignorarlo, pero la humillación pública apenas acababa de empezar. En un juego de costales, Scarlett me hizo tropezar deliberadamente, y ante los ojos de todos, Iván la ayudó a ella, me acusó de hacer trampa y consiguió mi descalificación. La gente a nuestro alrededor murmuraba, elogiando su "amabilidad" con su empleada y tildándome de "torpe esposa". Esa noche, mientras mi hija Luciana ardía en fiebre, incapaz de conducirla al hospital por mi tobillo lesionado, llamé a Iván. Fríamente, me dijo que Luciana era solo una excusa para "llamar la atención", que antes de ayudarme, debía disculparme con Scarlett, quien "había llorado todo el camino a casa". Escuché la voz melosa de Scarlett de fondo, llamándolo "cariño" y pidiéndole que le diera la cena a su hijo. Iván, con una ternura que nunca me había mostrado, le respondió con amor antes de volver a mí con una voz de acero: "Tengo cosas más importantes que hacer. Ocúpate de tus propios problemas". Me colgó. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Cómo pude no ver que mi propia vida se desmoronaba mientras él construía otra, paralela, con otra mujer y un hijo? En ese momento, el amor que sentía por Iván murió, ¡y en su lugar nació una fría y dura resolución!

Introducción

El olor a cempasúchil y copal en el aire debía ser festivo, pero para mí se sentía como un presagio.

En el festival de Día de Muertos de mi hija, creía ser una esposa feliz, una restauradora de arte que había elegido una vida sencilla con el hombre que amaba.

Entonces lo vi. Mi esposo, Iván, no solo estaba allí sino que posaba como un padre de familia con su joven interna, Scarlett, y su hijo.

Mi corazón se hizo pedazos al instante.

Intenté ignorarlo, pero la humillación pública apenas acababa de empezar.

En un juego de costales, Scarlett me hizo tropezar deliberadamente, y ante los ojos de todos, Iván la ayudó a ella, me acusó de hacer trampa y consiguió mi descalificación.

La gente a nuestro alrededor murmuraba, elogiando su "amabilidad" con su empleada y tildándome de "torpe esposa".

Esa noche, mientras mi hija Luciana ardía en fiebre, incapaz de conducirla al hospital por mi tobillo lesionado, llamé a Iván.

Fríamente, me dijo que Luciana era solo una excusa para "llamar la atención", que antes de ayudarme, debía disculparme con Scarlett, quien "había llorado todo el camino a casa".

Escuché la voz melosa de Scarlett de fondo, llamándolo "cariño" y pidiéndole que le diera la cena a su hijo.

Iván, con una ternura que nunca me había mostrado, le respondió con amor antes de volver a mí con una voz de acero: "Tengo cosas más importantes que hacer. Ocúpate de tus propios problemas".

Me colgó.

¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Cómo pude no ver que mi propia vida se desmoronaba mientras él construía otra, paralela, con otra mujer y un hijo?

En ese momento, el amor que sentía por Iván murió, ¡y en su lugar nació una fría y dura resolución!

Seguir leyendo

Otros libros de AlisTae

Ver más
Justicia para mi hijo

Justicia para mi hijo

Moderno

5.0

El olor a cloro y a desinfectante barato se había vuelto mi perfume diario, un recordatorio constante de mi nueva realidad, muy lejos de la vida que conocía como la esposa de un respetado arqueólogo, Mateo. Hace un año, Mateo desapareció en una expedición, dejándome ahogada en deudas y con nuestro hijo, Leo, gravemente enfermo, necesitando medicinas que el seguro no cubría. Me desvivía, de guía turística por las mañanas a limpiadora por las tardes y vendiendo mis últimos objetos de valor por las noches, cada centavo para mantener a Leo con vida, mientras mi cuerpo y alma se desmoronaban. Un día, limpiando un auto de lujo, vi una foto en el portarretratos digital de una camioneta: era Mateo, sonriendo junto a una mujer rubia, en una playa paradisíaca que nunca habíamos visitado. La siguiente vez, la vi a ella, la "Sra. Valdés", bajando de la misma camioneta, mostrando la foto con una sonrisa, y un mal presentimiento me invadió. La sospecha se volvió horror cuando, en la billetera olvidada de esa camioneta, encontré la licencia de Mateo y una foto de él con la Sra. Valdés y su hijo: eran una familia feliz, con la misma mujer que le había estafado diciendo ser inversionista. Todo fue una farsa: Mateo no desapareció, nos abandonó, a mí y a su hijo enfermo, mientras construía una nueva vida de lujos con otra mujer, usándonos para su plan, su "inversión fallida" era un cruel engaño. Me dejó en la miseria, mi hogar embargado, el futuro de Leo pendiendo de un hilo, todo para vivir su opulencia, comprando vestidos de diseñador para su amante mientras yo luchaba por cada dosis de mi hijo. El dolor de su traición era tan físico, tan visceral, que me dejó sin aliento, una ola glacial de injusticia me recorrió, mi mundo explotó, revelando una verdad podrida. ¿Cómo pudo hacernos esto? ¿Cómo pudo ver a Leo, su propio hijo, como un "error"? La rabia y la desesperación me consumieron. Pero la palabra "error" no rebotaría en vano; mi hijo no sería un peón, y ellos pagarían por cada lágrima, cada humillación, y por la vida que me arrebataron.

De Esposa Ignorada a Reina del Vino

De Esposa Ignorada a Reina del Vino

Moderno

5.0

Mi vida en la imponente mansión Vega Torres era una sinfonía de viñedos y la pasión por el vino que yo cultivaba con devoción. Yo, Sofía Martín, era la silenciosa fuerza y la verdadera gestora detrás del éxito de la aclamada bodega familiar. Pero una tarde teñida de luto y cera de abeja, la voz de mi tía Carmen, calculadora y fría, clavó una daga en mi corazón. Mi pobre prima Isabel, viuda joven, hermosa y, lo más importante, sin hijos, necesitaba un heredero. Y el elegido para esa "noble causa" y para asegurar la herencia del torero muerto, era mi propio marido, Javier. Él evitó mi mirada, concentrado en la alfombra persa, cómplice de la aberración más indignante. El frío subió por mi espalda, el aire era denso con la expectativa de mi forzoso "consentimiento". Poco después, con una sonrisa triunfante que destilaba veneno, Isabel entró a mi cocina y anunció su embarazo. El amor que sentía por Javier se pudrió, dejando un vacío inmenso, un desierto en mi alma. Pero el golpe final, el que transformó el dolor en una furia incontrolable, sucedió cuando mi hija Valentina, de seis años, intentó defenderme de la incesante humillación pública. Javier, en un arrebato de ira y para proteger su frágil masculinidad ante su amante, le propinó una bofetada que resonó en el gran salón como un disparo. En ese instante de brutalidad insondable, todo dentro de mí se rompió para siempre, y la calma se convirtió en un fuego abrasador. ¿Cómo pudieron osar mis propios supuestos seres queridos -mi marido, su familia- exigir tal sacrificio, llegando a humillar y dañar a una niña inocente por la obsesión con un apellido y una falsa herencia? La esposa sumisa Sofía había muerto en ese preciso momento. En su lugar, nació una estratega implacable, con la mente clara y un único objetivo inquebrantable: no solo me iría, sino que me aseguraría de arrasar con todo lo que valoraban. Su arrogancia les haría firmar su propia ruina. Mi venganza había comenzado, y no pararía hasta ver el prestigioso nombre de Vega Torres reducido a cenizas, y el mío, Sofía Martín, erguirse triunfante.

Quizás también le guste

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

SoulCharger
5.0

El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga. Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad. Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"". Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas? La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro