Venganza de Una Mujer Con Corazón de Acero

Venganza de Una Mujer Con Corazón de Acero

Gavin

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Capítulo

En la víspera de mi boda, mi prometido Mateo desapareció con todos los ahorros de mi familia y una crítica de arte. La deshonra fue demasiada. Mis padres sufrieron un accidente y quedaron postrados en cama, ahogados en deudas médicas. Rota y desesperada, fui a la finca de la poderosa familia de Mateo, los de la Vega, a exigir justicia. Sus padres me ofrecieron un vino y lo siguiente que supe fue que desperté en una habitación desconocida, rodeada por hombres que me agredieron y lo grabaron todo. Corrí hacia un acantilado, lista para saltar, pero la voz de Alejandro, el hermano de Mateo, me detuvo. Él se convirtió en mi salvador, castigó a mis agresores y se casó conmigo, prometiéndome amor eterno. Cinco años después, embarazada de cinco meses y ahora la respetada Señora de la Vega, mi mundo se vino abajo de nuevo. Escuché a Alejandro hablar, su voz fría como el hielo. No era el héroe que me había rescatado del abismo, sino el monstruo que me había empujado a él, el arquitecto de mi agonía. ¿Y si la salvación que creí encontrar fue solo una parte de su cruel plan para destruirme? Mi amor se convirtió en una furia helada. Esta vez, no sería una víctima. Jugaría su juego, pero a mi manera, convirtiendo el dolor en la venganza más dulce y mortífera.

Introducción

En la víspera de mi boda, mi prometido Mateo desapareció con todos los ahorros de mi familia y una crítica de arte.

La deshonra fue demasiada.

Mis padres sufrieron un accidente y quedaron postrados en cama, ahogados en deudas médicas.

Rota y desesperada, fui a la finca de la poderosa familia de Mateo, los de la Vega, a exigir justicia.

Sus padres me ofrecieron un vino y lo siguiente que supe fue que desperté en una habitación desconocida, rodeada por hombres que me agredieron y lo grabaron todo.

Corrí hacia un acantilado, lista para saltar, pero la voz de Alejandro, el hermano de Mateo, me detuvo.

Él se convirtió en mi salvador, castigó a mis agresores y se casó conmigo, prometiéndome amor eterno.

Cinco años después, embarazada de cinco meses y ahora la respetada Señora de la Vega, mi mundo se vino abajo de nuevo.

Escuché a Alejandro hablar, su voz fría como el hielo.

No era el héroe que me había rescatado del abismo, sino el monstruo que me había empujado a él, el arquitecto de mi agonía.

¿Y si la salvación que creí encontrar fue solo una parte de su cruel plan para destruirme?

Mi amor se convirtió en una furia helada.

Esta vez, no sería una víctima.

Jugaría su juego, pero a mi manera, convirtiendo el dolor en la venganza más dulce y mortífera.

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Romance

5.0

Trabajé tres años como asistente personal de Roy Castillo, el heredero del imperio tequilero. Me enamoré perdidamente de él, aunque yo solo era un consuelo, un cuerpo cálido mientras esperaba a su verdadera obsesión, Scarlett Salazar. Cuando Scarlett regresó, fui desechada como si nunca hubiera existido. Fui abofeteada y humillada públicamente, mis fotos comprometedoras filtradas por toda la alta sociedad. En el colmo del desprecio, me forzaron a arrodillarme sobre granos de maíz, mientras Roy y Scarlett observaban mi agonía. Me despidieron, pero no sin antes hacerme pagar un precio final. El dolor de la rodilla no era nada comparado con la humillación, la confusión. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Por qué la mujer que amaba se convertía en mi verdugo, y el hombre al que di todo me entregaba al lobo? Él me vendió como un objeto, como una mercancía, por un estúpido collar de diamantes para Scarlett. Me arrojaron a una habitación de hotel con un asqueroso desconocido, y solo por un milagro, o quizás un último acto de misericordia de Roy antes de irse con ella, logré escapar. Decidí huir. Borrar mi antigua vida, la que había sido definida por la obsesión y el desprecio. Pero el pasado tenía garras. Las fotos, el acoso, me siguieron hasta mi refugio en Oaxaca. ¿Me dejaría consumir por la vergüenza, o me levantaría de las cenizas como el agave, más fuerte y con una nueva esencia? Esta vez, no huiría. Esta vez, lucharía.

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