No Hay Vuelta Atrás
5.0
calificaciones
128
Vistas
11
Capítulo

El día que Isabela y yo íbamos a firmar nuestra unión de hecho, ella me canceló por una supuesta emergencia, con una voz apresurada y esquiva. Con los sencillos anillos de nuestra unión en la mesa, sentí un vacío, pero el negocio era su mundo y traté de justificarla. Sin embargo, la curiosidad me llevó a abrir un misterioso sobre dirigido a ella, y lo que encontré me destrozó: ¡un acta de matrimonio entre Isabela Valbuena y su asistente, Adrián Soto, con la fecha de hoy! De repente, todo encajó: sus llamadas nocturnas, las "reuniones de trabajo" hasta tarde y la forma en que él la miraba se revelaron como la más vil traición. Cuando la confronté, ella balbuceó mentiras patéticas sobre una "enfermedad terminal" de Adrián y un matrimonio por "compasión", intentando manipular mi empatía. El asco me subió por la garganta, y al rechazar su farsa, su máscara cayó, revelando su verdadera furia y control, amenazando con destruirme. Aun así, decidí irme, pero ella me persiguió hasta mi pueblo, arrastrándome a la fuerza para que presentara mi mezcal "El Alma de Oaxaca" en la Gran Cata, un evento crucial para su empresa. Frente a cientos de personas, incluido el consorcio europeo que cerraría un trato millonario, Isabela me humilló una vez más, anunciando públicamente nuestro compromiso falso para salvar su negocio. Pero ya no era el Mateo ciego y enamorado; tomé el micrófono, revelé su matrimonio secreto con Adrián y cancelé mi derecho sobre "El Alma de Oaxaca" ante todos, haciendo que el acuerdo de Gourmet Mondial se desmoronara. "Sin mí, no eres nadie. ¡Te arrepentirás!", siseó Isabela, pero el sabor de la libertad y la dignidad era mucho más dulce que cualquier promesa suya. Su desesperación por recuperar lo perdido era palpable, ofreciéndome de nuevo el mundo que me había arrebatado, pero ya era tarde: mi camino se bifurcaba hacia una nueva vida, libre de sus mentiras, dejando atrás todo lo que un día creí que era mi futuro.

No Hay Vuelta Atrás Introducción

El día que Isabela y yo íbamos a firmar nuestra unión de hecho, ella me canceló por una supuesta emergencia, con una voz apresurada y esquiva.

Con los sencillos anillos de nuestra unión en la mesa, sentí un vacío, pero el negocio era su mundo y traté de justificarla.

Sin embargo, la curiosidad me llevó a abrir un misterioso sobre dirigido a ella, y lo que encontré me destrozó: ¡un acta de matrimonio entre Isabela Valbuena y su asistente, Adrián Soto, con la fecha de hoy!

De repente, todo encajó: sus llamadas nocturnas, las "reuniones de trabajo" hasta tarde y la forma en que él la miraba se revelaron como la más vil traición.

Cuando la confronté, ella balbuceó mentiras patéticas sobre una "enfermedad terminal" de Adrián y un matrimonio por "compasión", intentando manipular mi empatía.

El asco me subió por la garganta, y al rechazar su farsa, su máscara cayó, revelando su verdadera furia y control, amenazando con destruirme.

Aun así, decidí irme, pero ella me persiguió hasta mi pueblo, arrastrándome a la fuerza para que presentara mi mezcal "El Alma de Oaxaca" en la Gran Cata, un evento crucial para su empresa.

Frente a cientos de personas, incluido el consorcio europeo que cerraría un trato millonario, Isabela me humilló una vez más, anunciando públicamente nuestro compromiso falso para salvar su negocio.

Pero ya no era el Mateo ciego y enamorado; tomé el micrófono, revelé su matrimonio secreto con Adrián y cancelé mi derecho sobre "El Alma de Oaxaca" ante todos, haciendo que el acuerdo de Gourmet Mondial se desmoronara.

"Sin mí, no eres nadie. ¡Te arrepentirás!", siseó Isabela, pero el sabor de la libertad y la dignidad era mucho más dulce que cualquier promesa suya.

Su desesperación por recuperar lo perdido era palpable, ofreciéndome de nuevo el mundo que me había arrebatado, pero ya era tarde: mi camino se bifurcaba hacia una nueva vida, libre de sus mentiras, dejando atrás todo lo que un día creí que era mi futuro.

Seguir leyendo

Otros libros de Xiao Xiaoyunduoer

Ver más
Ella Volvió, Él Lamentó

Ella Volvió, Él Lamentó

Fantasía

5.0

En mi vida anterior, este fue el día de mi muerte, el día en que Isabella Romero me lo arrebató todo: mi padre, mi carrera y hasta mi prometido. Pero ahora he vuelto, renacida en este mismo día y en este mismo salón, justo cuando me humillaban públicamente en mi propia fiesta de cumpleaños número 25. Cuando intentaron dar mi premio a Isabella, lo arrebaté de sus manos, gritando la verdad, revelando que ella era la hija adoptiva. Mi padre, cegado por la furia, me abofeteó y me echó de la casa, mientras mi prometido de la infancia, Alejandro, me humilló aún más, defendiendo a Isabella; nadie creyó mis palabras, sino que me vieron como una descarada. En mi desesperación, decidí irme, pero justo entonces, la voz imponente de mi tío, Fernando Soto, resonó en el salón, desafiando a mi padre. Mi tío, abogado de renombre, reveló la verdad oculta: el padre de Isabella no había salvado a mi padre; fue el fruto de un engaño orquestado por él. Y la que salvé la vida de mi padre fui yo, su propia hija. La verdad salió a la luz, mi nombre fue limpiado, el alcalde me otorgó el título de "Diseñadora Urbana Distinguida" y una recompensa, y Alejandro, el hombre que me había humillado, vino a pedirme matrimonio. Pero esta vez, ya no era la Sofía del pasado. Lo miré con frialdad y le dije: "No me casaré con un hombre que no tiene principios". Supe que era mi momento, el momento de poner fin a mi pasado y construir mi propio futuro.

Mi Anillo, Tu Traición

Mi Anillo, Tu Traición

Urban romance

5.0

El agudo dolor en mi tobillo era lo único real, un recordatorio constante de la humillación de estar tirada en el suelo de la oficina, con el sonido distante de una sirena acercándose. Mientras los paramédicos me subían a la camilla, mi primer y único pensamiento fue para Ricardo, mi prometido. Con manos temblorosas, le envié un mensaje: "Me rompí el tobillo. ¿Puedes venir por mí al hospital?" . La eternidad que tardó en llegar su respuesta se materializó en solo unas palabras: "Qué mala onda, Luna. Justo hoy no puedo. Tengo noche de chicos. Pide un Uber, ¿no?" . Sola, con el corazón encogido por el frío mensaje y la repentina realización de estar tirada en el suelo del hospital, firmé el consentimiento para una cirugía que nadie más que yo presenciaría. Fue entonces, buscando una distracción en Instagram, cuando vi la foto. Ricardo, riendo a carcajadas, con el brazo rodeando los hombros de Sofía, su "mejor amiga" . Y en el dedo anular de Sofía, brillando con descaro, estaba mi anillo de compromiso. El diamante que Ricardo me había dado, la promesa de nuestro futuro. "¿Qué onda, mi amor? ¿Ya te checaron? ¿Todo bien?" , preguntó su voz despreocupada por teléfono, ajeno a que mi mundo se había desmoronado. Silencio. "¿Luna? ¿Estás ahí? ¿Por qué no contestas? No te pongas de malas…" "Me van a operar" , dije, la voz helada. "Ah, bueno. Pues que todo salga bien. Me marcas cuando salgas. Te quiero." Y colgó. Ese día, la Luna ingenua y enamorada murió en esa cama de hospital. Una fría ira se apoderó de mí, una furia silenciosa pero inquebrantable. No iba a llorar más. Iba a planear. Iba a desaparecer.

Quizás también le guste

Embarazada y divorciada: Oculté a su heredero

Embarazada y divorciada: Oculté a su heredero

Gong Mo Xi o
4.3

El médico me miró con lástima y me dio la noticia que había soñado durante tres años: estaba embarazada. Pero advirtió que era de alto riesgo y que cualquier estrés podría matarlo. Corrí a casa para decírselo a mi esposo, Sol Espejo, esperando que esto salvara nuestro frío matrimonio. Pero él ni siquiera me dejó hablar. Me deslizó un sobre manila sobre la isla de mármol y dijo con frialdad: "El contrato de tres años terminó. Calma ha regresado". No solo me estaba divorciando para volver con su exnovia, sino que al leer la letra pequeña, encontré la Cláusula 14B: si había un embarazo resultante de la unión, él tenía derecho a exigir la terminación inmediata o quitarme la custodia exclusiva para enviar al niño a un internado en el extranjero. Me tragué las náuseas y el secreto. Sol no solo me echó, sino que me obligó a organizar la fiesta de bienvenida de su amante y a ver cómo usaba los regalos que yo le había comprado para cortejarla. Frente a todos, me llamó "una responsabilidad" y un "caso de caridad" que su abuelo le impuso. Cuando le pregunté hipotéticamente qué pasaría si estuviera embarazada, su respuesta me heló la sangre: "Lo manejaría. Ningún hijo mío nacerá en este desastre". "Manejarlo" significaba borrarlo. Esa noche, vertí mis vitaminas prenatales en un frasco de medicina para la úlcera y firmé los papeles del divorcio renunciando a la pensión para acelerar el trámite. Deslicé mi carta de renuncia bajo su puerta y me toqué el vientre plano. Él cree que ganó su libertad, pero nunca sabrá que acaba de perder a su heredero.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
No Hay Vuelta Atrás No Hay Vuelta Atrás Xiao Xiaoyunduoer Urban romance
“El día que Isabela y yo íbamos a firmar nuestra unión de hecho, ella me canceló por una supuesta emergencia, con una voz apresurada y esquiva. Con los sencillos anillos de nuestra unión en la mesa, sentí un vacío, pero el negocio era su mundo y traté de justificarla. Sin embargo, la curiosidad me llevó a abrir un misterioso sobre dirigido a ella, y lo que encontré me destrozó: ¡un acta de matrimonio entre Isabela Valbuena y su asistente, Adrián Soto, con la fecha de hoy! De repente, todo encajó: sus llamadas nocturnas, las "reuniones de trabajo" hasta tarde y la forma en que él la miraba se revelaron como la más vil traición. Cuando la confronté, ella balbuceó mentiras patéticas sobre una "enfermedad terminal" de Adrián y un matrimonio por "compasión", intentando manipular mi empatía. El asco me subió por la garganta, y al rechazar su farsa, su máscara cayó, revelando su verdadera furia y control, amenazando con destruirme. Aun así, decidí irme, pero ella me persiguió hasta mi pueblo, arrastrándome a la fuerza para que presentara mi mezcal "El Alma de Oaxaca" en la Gran Cata, un evento crucial para su empresa. Frente a cientos de personas, incluido el consorcio europeo que cerraría un trato millonario, Isabela me humilló una vez más, anunciando públicamente nuestro compromiso falso para salvar su negocio. Pero ya no era el Mateo ciego y enamorado; tomé el micrófono, revelé su matrimonio secreto con Adrián y cancelé mi derecho sobre "El Alma de Oaxaca" ante todos, haciendo que el acuerdo de Gourmet Mondial se desmoronara. "Sin mí, no eres nadie. ¡Te arrepentirás!", siseó Isabela, pero el sabor de la libertad y la dignidad era mucho más dulce que cualquier promesa suya. Su desesperación por recuperar lo perdido era palpable, ofreciéndome de nuevo el mundo que me había arrebatado, pero ya era tarde: mi camino se bifurcaba hacia una nueva vida, libre de sus mentiras, dejando atrás todo lo que un día creí que era mi futuro.”
1

Introducción

25/06/2025

2

Capítulo 1

25/06/2025

3

Capítulo 2

25/06/2025

4

Capítulo 3

25/06/2025

5

Capítulo 4

25/06/2025

6

Capítulo 5

25/06/2025

7

Capítulo 6

25/06/2025

8

Capítulo 7

25/06/2025

9

Capítulo 8

25/06/2025

10

Capítulo 9

25/06/2025

11

Capítulo 10

25/06/2025