El Renacer del Heredero

El Renacer del Heredero

Xymenes Marchand

5.0
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Capítulo

Me despertó el olor a humo, aunque mi mansión de Madrid estaba intacta. Era la noche de la fiesta, el inicio de mi infierno pasado. Pero ese humo solo existía en mi memoria: el fuego consumiendo mi hogar, la cara de Sofía, mi hermana adoptiva, apuñalándome mientras susurraba un nombre: Javier. Cuando la vi esa noche, tambaleándose por el pasillo, sus ojos no eran confusos, sino fríos y calculadores. "Busca a Javier", me ordenó, y supe la verdad helada: ella también había renacido. Mi amor por ella se había quemado en aquella vida. Ella, aferrada a su versión de la tragedia, repetiría su caída con Javier, un ambicioso parásito. Mis padres, ingenuos, serían solo daño colateral en su juego de poder. ¿Por qué, Sofía? ¿Por qué, con esta segunda oportunidad, elegir la misma autodestrucción? Ya no había dolor, solo la implacable necesidad de proteger a mi verdadera familia. Esta vez no intervendría. Les daría la cuerda que tanto ansiaban, pero me aseguraría de que jamás dañaran a quienes amaba. Mi nueva vida: no una venganza, sino una redención, escrita bajo mis propios términos.

Introducción

Me despertó el olor a humo, aunque mi mansión de Madrid estaba intacta. Era la noche de la fiesta, el inicio de mi infierno pasado.

Pero ese humo solo existía en mi memoria: el fuego consumiendo mi hogar, la cara de Sofía, mi hermana adoptiva, apuñalándome mientras susurraba un nombre: Javier. Cuando la vi esa noche, tambaleándose por el pasillo, sus ojos no eran confusos, sino fríos y calculadores. "Busca a Javier", me ordenó, y supe la verdad helada: ella también había renacido.

Mi amor por ella se había quemado en aquella vida. Ella, aferrada a su versión de la tragedia, repetiría su caída con Javier, un ambicioso parásito. Mis padres, ingenuos, serían solo daño colateral en su juego de poder.

¿Por qué, Sofía? ¿Por qué, con esta segunda oportunidad, elegir la misma autodestrucción? Ya no había dolor, solo la implacable necesidad de proteger a mi verdadera familia.

Esta vez no intervendría. Les daría la cuerda que tanto ansiaban, pero me aseguraría de que jamás dañaran a quienes amaba. Mi nueva vida: no una venganza, sino una redención, escrita bajo mis propios términos.

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