4.8
calificaciones
41.3K
Vistas
25
Capítulo

Jessica Martin es la única híbrida que existe pero eso realmente no le importa hasta que comienza a cambiar. Su vida da un giro inesperado con la llegada de un chico y una voz en su cabeza que no la deja en paz. Entre dos chicos su corazón tiembla pero debe tomar una decisión, solo puede elegir a uno. Su destino fue decidido desde mucho antes de que naciera ahora ella deberá aceptarlo o luchar por cambiarlo.

Híbrida Capítulo 1 I

Me llamo Jessica Martin, tengo 17 años. A los ojos de los demás mi familia parece ordinaria pero mis padres no son del todo normales; no son del todo humanos. Mi padre Hugo Martin, es un ángel caído; un ángel expulsado del cielo, el cual fue despojado de sus alas y condenado a vivir entre los humanos. Mi madre, Blanca Martin, es mitad ángel, una neflim, uno de mis abuelos era un ángel, lo cual le da habilidades sobrehumanas como una fuerza superior o la gracia que puede curar heridas de gravedad.

Eso me convierte a mí en una especie de híbrido, soy mitad ángel y mitad ángel caído. Es complicado pero el ser así me da ciertas habilidades como una fuerza superior o poder hablar telepáticamente con los demás. Mis padres dicen que algún día tendré alas pero por el momento no han aparecido. Tener estas habilidades me ponen en riesgo, durante su juventud mis hicieron muchos enemigos que nos han perseguido desde que era niña además de que existen grupos de personas que cazan a los de nuestra especie y para terminar con la lista los ángeles me buscan por lo que soy ya que según ellos podría ser un peligro tanto para el cielo, la tierra y el inframundo.

El único "normal", humano, en la familia es mi hermano mayor, Cameron; él nació como un simple humano sin un rastro de linaje ángel. Tiene 21 años, él se fue hace cinco sin decirme nada, simplemente salió y no volvió como él lo prometió.

--------------------------------------------------------------------------------------------

Me levante gracias al sonido del despertador, me di una ducha para después vestirme con unos tejanos negros, una blusa gris junto con botas negras; cepille mi cabello atándolo en una coleta alta, Tomé mi mochila y baje al primer piso.

Al entrar a la cocina donde mi madre pelirroja de ojos azabache, se encontraba terminando de servir el desayuno mientras que mi padre de cabello azabache de ojos azul cielo, estaba centrado viendo a mi madre con un profundo cariño.

Soy una combinación de mis padres, mi cabello es azabache y mis ojos son del mismo tono; honestamente me gustaría tener los ojos de mi padre como mi hermano el cual además heredó el cabello pelirrojo de mi madre. Cameron se parece a mi madre mientras que yo soy la copia de mi padre en femenino.

Me acerqué a papá besando su mejilla para después besar la mejilla de mamá y sentarme.

- Buenos días angelito - me saludó papá

Desde que era niña papá me llama angelito, dice que llegue como un milagro así que siempre me ha dicho así.

- Buenos días cielo - me saludó mamá esbozando una cálida sonrisa

- Buenas días - les saludé comenzando a desayunar

Al terminar de desayunar miré a mis padre soltando un suspiro llamando su atención.

- ¿Alguna noticia de Cam? - pregunté a lo que mis padres se tensaron

Suelo preguntar por Cameron dos veces a la semana, por las reacciones de mis padres siento que ocultan algo, más bien siento que me ocultan muchas cosas pero trato de ignorar eso, tendrán sus razones para hacerlo.

- No hemos sabido nada, lo siento angelito - me respondió papá

La misma respuesta de siempre.

- Lo intuía - le respondí

Papá se levantó colocando su mano sobre mi hombro dando un ligero apretón.

- Volverá, lo prometo - me dijo

- Esta bien, gracias -le respondí esbozando una sonrisa

Papá esbozo una sonrisa quitando su mano de mi hombro para después despedirse de mamá.

- Vamos - me dijo papá saliendo de casa

Me pare acercándome a mamá abrazándola.

- Ánimo cielo, cuídate - me dijo mamá al separarnos

- Adiós mamá, te quiero -me despedí

- Yo igual

Entré al auto donde papá me esperaba; durante el camino no hablamos. Al llegar salí del auto viendo a mi mejor amiga Raquel, una chica rubia de ojos verde, la cual al verme esbozó una sonrisa. Ella sabe acerca de mi familia ya que muestras amigas son amigas desde niñas.

- Adiós - se despidió papá mientas arrancaba y se iba

Seguir leyendo

Otros libros de JimeGoitia

Ver más

Quizás también le guste

Entre Fortaleza y Pasión

Entre Fortaleza y Pasión

PR
5.0

Recibí un video pornográfico. "¿Te gusta este?" El hombre que habla en el vídeo es mi marido, Mark, a quien no veo desde hace varios meses. Está desnudo, con la camisa y los pantalones esparcidos por el suelo, empujando con fuerza a una mujer cuyo rostro no puedo ver, sus pechos regordetes y redondos rebotan vigorosamente. Puedo escuchar claramente los sonidos de las bofetadas en el video, mezclados con gemidos y gruñidos lujuriosos. "Sí, sí, fóllame fuerte, cariño", grita extasiada la mujer en respuesta. "¡Niña traviesa!" Mark se levanta y le da la vuelta, dándole una palmada en las nalgas mientras habla. "¡Levanta el culo!" La mujer se ríe, se da vuelta, balancea las nalgas y se arrodilla en la cama. Siento como si alguien me hubiera echado un balde de agua helada en la cabeza. Ya es bastante malo que mi marido esté teniendo una aventura, pero lo peor es que la otra mujer es mi propia hermana, Bella. ************************************************** ************************************************** ********************** "Quiero divorciarme, Mark", me repetí por si no me escuchó la primera vez, aunque sabía que me había escuchado claramente. Me miró fijamente con el ceño fruncido antes de responder fríamente: "¡No depende de ti! Estoy muy ocupado, ¡no pierdas el tiempo con temas tan aburridos ni trates de atraer mi atención!" Lo último que iba a hacer era discutir o discutir con él. "Haré que el abogado le envíe el acuerdo de divorcio", fue todo lo que dije, con la mayor calma que pude. Ni siquiera dijo una palabra más después de eso y simplemente atravesó la puerta frente a la que había estado parado, cerrándola con fuerza detrás de él. Mis ojos se detuvieron un poco distraídamente en el pomo de la puerta antes de quitarme el anillo de bodas de mi dedo y colocarlo sobre la mesa. Agarré mi maleta, en la que ya había empacado mis cosas y salí de la casa.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro