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Libros de Romance para Mujeres

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CUANDO LLEGASTE TÚ.

CUANDO LLEGASTE TÚ.

¿Quién les diría que el destino los haría conocerse en el peor momento de sus vidas y que dos años más tarde los volvería a juntar? El día que Bruno Atiles descubrió a su padre y su prometida en la cama su vida dejó de tener sentido para él, no solo enterrando el amor y el respeto que sentía por ambos, sino destrozando su corazón y encerrando los pedazos para que ninguna mujer sea capaz de jugarle sucio una vez más. Para Ayla su vida sentimental no era tan diferente que la del sr. Atiles, de echo tenían en común que ambos habían encontrado a sus parejas engañándolos con un familiar, de echo ella no lo descubrió, se lo hicieron saber y de la peor manera. Aymee, su hermana cinco años menor que ella, siempre le tuvo envidia e hizo hasta lo imposible por quedarse con todo lo que era suyo y el día que iba a darle la noticia a Sergio, su esposo de que serían padres por primera vez, una carta encima de la cama terminó por romper su cuento de hadas. En la misma, él la estaba dejando y para hacer más cruel la situación, su hermana le había dejado en el sobre las fotos de ella con su esposo cuya fecha era la misma en la que se suponía debía estar en Veneccia por viajes de negocios. No obstante, los papeles de divorcio firmados por Sergio y para terminar por destruirla la invitación al baby shower de la hija que estaban esperando. El dolor fue tan agudo y la decepción tan grande que días más tarde tuvo que pasar por la experiencia tan dolorosa de perder a su bebé, por eso, el día que se subió a ese auto dejó su vida librada a la suerte. Dos vidas destruidas por una misma razón, amar a las personas equivocadas y un accidente que los unirá de por vida.
Quemada por él, renace una estrella

Quemada por él, renace una estrella

Lo primero que registré fue el olor a químico y asfixia. Mientras los paramédicos me ponían la máscara de oxígeno en la ambulancia, mis ojos se clavaron en el monitor de noticias: mi hogar, el penthouse de la Torre Vértice, estaba envuelto en llamas. Pero el verdadero golpe no fue el fuego, fue ver la transmisión en vivo desde Los Ángeles en la parte inferior de la pantalla. Mi esposo, Vértice, no me estaba llamando frenético. Estaba en una alfombra roja, protegiendo a Remanso de los flashes, consolándola por un simple ataque de pánico mientras yo casi moría quemada en su casa. Cuando finalmente logré contactarlo, mintió descaradamente. Dijo que estaba en una reunión de negocios, pero escuché la voz de ella de fondo quejándose de la presión del agua en el hotel. Peor aún, minimizó mi tragedia llamándola un "accidente de cocina" y me acusó de ser descuidada, sin siquiera preguntar por mis quemaduras de segundo grado. Cuando le entregué los papeles de divorcio, se rió en mi cara y los rompió en pedazos sobre la cama del hospital. Me miró con esa arrogancia de siempre y dijo: "No puedes sobrevivir sin mí. No tienes carrera, ni familia, ni dinero. El mundo se comerá viva a una divorciada de treinta años sin currículum". Lo que él ignora es que la esposa trofeo y silenciosa fue solo un papel que interpreté durante tres años. En secreto, soy "Cimiento", la guionista fantasma más buscada de Hollywood, y tengo veinticuatro millones de dólares en una cuenta offshore que él ni se imagina. Me quité el anillo de cinco quilates, lo dejé caer en el tazón de la entrada y salí por la puerta sin mirar atrás. Vereda murió en ese incendio; ahora es el turno de que él conozca a la verdadera protagonista de esta historia.