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Libros de Romance para Mujeres

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De Fracasado a Ganador

De Fracasado a Ganador

Mi prometedora carrera como arquitecto se desvaneció el día que ofrecí el reloj de oro de mi abuelo, un tesoro familiar, para salvar el viñedo de mi esposa. Me convertí en el "amo de casa", un fracasado a los ojos de Isabella y de nuestro hijo, Nico. Mi vida era una humillación constante, invisible para mi esposa y para Ricardo, su amante y socio, quien actuaba como dueño y señor en mi propio hogar. Un domingo de asado, mi hijo Nico abrazó a Ricardo y, con ojos brillantes, le dijo: "¡Ojalá fueras mi papá!". Isabella sonrió, complacida, sirviendo a Ricardo los mejores cortes y a mí, ni una mirada. Después, en la clínica, tras un incidente con Nico que Ricardo manipuló, Isabella, furiosa, me abofeteó: "¡Siempre arruinándolo todo!". La humillación escaló; mi propio hijo, instigado, me arrojó los restos de su banquete llamándome "fracasado". El dolor de ser despojado de mi dignidad y de mi propia familia era insoportable. Me preguntaba, ¿por qué? ¿Acaso mis sacrificios no significaron nada? Había entregado todo, ¿para qué? Pero la bofetada final llegó en la notaría. Con el corazón en la mano, intenté recoger el reloj de mi abuelo. Ricardo lo arrebató y, con una sonrisa cruel, lo destrozó contra el mármol, pisoteándolo una y otra vez. "¡Satisfecho, imbécil!", gritó. Recogí los pedazos rotos. Esa ofensa no fue mi final, sino mi despertar. ¡Ya no había vuelta atrás! Era hora de luchar y recuperar todo lo que me habían arrebatado.
Mi Tobillo Roto, Mi Voluntad Inquebrantable

Mi Tobillo Roto, Mi Voluntad Inquebrantable

La noche antes de las audiciones finales para el Concurso Nacional de Arte Flamenco, mi novio Mateo me prometió una sorpresa, un vino especial para celebrar mi futuro éxito. Confiada, entré en el oscuro almacén familiar, pero la pesada puerta se cerró detrás de mí con un sonido sordo. Su voz llegó desde el otro lado, fría. "Sofía, lo siento. Isabela necesita esta oportunidad más que tú." El pánico me invadió. Golpeé la puerta hasta sangrar, grité hasta enronquecer, solo para ser encontrada demasiado tarde y perder mi oportunidad. No fue suficiente; antes de la gran final, Mateo, con dos matones, me inmovilizó y, con una barra de hierro, me rompió el tobillo. Mientras me desangraba, me dejó tirada, escuchándome suplicar inútilmente por el legado de mi abuela. Poco después, Isabela, su cómplice, visitó a mi abuela en el hospital y le mostró el vídeo de cómo Mateo me destrozó, acabando con su vida. Mi propia familia política, y la prensa, me señalaron como la borracha y desequilibrada que provocó la muerte de mi abuela. La policía, comprada, no investigó. No podía entender por qué el hombre que decía amarme me destruiría, y cómo mi propia abuela, mi pilar, había sido asesinada por su crueldad. Tampoco podía comprender cómo ni siquiera la justicia se dignaba a oírme. Pero entonces, en el funeral de mi abuela, justo cuando me hundía en la desesperación, Mateo cometió un error fatal. Lo que no sabía era que yo, a pesar de mi pie roto, había estado grabando en secreto.
La Esposa del CEO "Mi mejor papel"

La Esposa del CEO "Mi mejor papel"

Katlen Evans, es una actriz que ha estado envuelta en algunos escándalos propios de su carrera. Algunos verdad, como su relación con el actor con quien filmó su última película; y otras falsos, donde los medios y midias aseguran que su dinero proviene de su relación con los productores de las películas. Hace seis meses atrás, sufrió un trágico accidente donde murieron sus padres y por poco ella pierde la vida, de no ser por Adams Thompson, un prestigioso CEO en Whitehall, quien la rescató segundos antes del auto explotar. Esa vez, él le perdió la pista y nunca supo de ella hasta ahora Producto de aquel accidente, Katlen perdió la memoria. Todo su pasado se convirtió en una sombra oscura que ella desea recordar. ¿Quién era antes aquel accidente? ¿A quién amaba? Meses después se reencuentra con Adams, ahora es él quien necesita su apoyo, necesita casarse paea recibir la herencia de su abuelo. Ella acepta casarse con él. A fin de cuentas le debía la vida. Todo parece estar bien, hasta que ella recupera la memoria. Katlen decide suspender la boda, una semana antes para recuperar el amor de su ex Richard Morgan. Por una jugada del destino, Richard Morgan resulta ser el socio de Adam. Ahora no solo debía compartir su empresa con su rival, sino a la mujer que amaba. Katlen deberá tomar una decisión difícil entre lo que realmente siente y lo que debe hacer. ¿Qué hará? ¿Apostará por el pasado o por el presente?
El Precio De Tu Desprecio

El Precio De Tu Desprecio

Luciana Castillo, la bailaora de flamenco más aclamada de Sevilla, creía haber construido un mundo de pasión y arte junto a su amado Máximo Lawrence, el hombre que le prometió sueños en cada nota de su guitarra. Pensaba que su futuro, el nuestro, era tan brillante como el sol andaluz que nos bañaba. Pero esa ilusión estalló en mil pedazos la noche que regresé a nuestro apartamento y lo encontré celebrando con sus amigos, esos cachorros de la alta sociedad, no nuestra vida, sino una cruel apuesta que lo cambió todo. Máximo había ganado un Hispano-Suiza clásico, ¿el precio? Mi amor, mi herencia, mi familia, mi vida entera. Había sido el premio de un juego diseñado para humillarme. En segundos, fui repudiada por mi propia gente, calumniada por la sociedad que antes me idolatraba y despojada de todo. De estrella a limpiadora, fregando suelos pegajosos para ganarme la vida, solo para que Máximo y sus amigos me encontraran y se rieran de mi miseria. Me ofrecieron ser su "querida", su amante, su juguete. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera ser tan cruel? ¿Qué clase de monstruo era este, que se deleitaba en mi caída? La humillación era insoportable, pero encendió una chispa de fuego helado en mi corazón. En ese instante de dolor y furia, ya no había vuelta atrás. La jugada de Máximo no me rompió, me reconfiguró. Cogí el teléfono, mis últimas monedas, y marqué un número, el de Catalina Salazar, su prometida. Una guerra acababa de comenzar, con mis nuevas reglas.