Ken Camillo
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Libros y Cuentos de Ken Camillo
Amor que Trasciende
Romance Estaba planeando la boda de mis sueños con Ricardo, el hombre que amaba, o eso creía.
Pero en un instante, todo se derrumbó: lo encontré en nuestra cama, entrelazado con mi hermanastra Isabella, sus risas cómplices resonando en mi mente.
Peor aún, escuché sus voces antes de que me vieran, "Una vez que te cases con ella y tengamos el control de la empresa, la echaremos a la calle. Al fin y al cabo, ella no es más que una huérfana adoptada." Mi mundo se hizo añicos, mi familia adoptiva me había relegado, favoreciendo a Isabella, y yo, cegada por el amor, no vi la conspiración.
La joya en mi dedo, mi anillo de compromiso, se sentía ahora como una marca de humillación, un recordatorio constante de su traición y codicia. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Todo fue una mentira?
Con el corazón destrozado y la rabia hirviendo en mis venas, tomé una decisión desesperada en la barra de un hotel de lujo, al pedirle a un misterioso extraño: "Quiero contratarte. Necesito un prometido... que me ayude a vengarme." Matrimonio Por Contrato: Mi Decisión
Urbano Nací en una jaula de oro, Ximena Rojas, la única heredera del imperio Textil Rojas.
Mi padre, inflexible, anunció mi destino: casarme con uno de los "muchachos", esos huérfanos que crió y que yo, tontamente, creía mis hermanos.
Mi corazón latía por Alejandro, el más carismático, hasta que lo escuché en el jardín, susurrando a otra mujer, Sofía: "Solo un poco más, en cuanto me case con esa tonta heredera y asegure el control, tú y yo tendremos el mundo a nuestros pies".
Cada palabra fue un golpe, yo era solo "un escalón, una herramienta".
El dolor me inundó, al ver el desprecio en los ojos del hombre al que amaba.
Las lágrimas querían brotar, pero se congelaron por una furia helada que nunca antes había sentido, transformándose en una claridad cegadora.
Si yo era una herramienta, entonces yo elegiría mis propias batallas, no sería el premio de consolación de nadie.
Marqué el número de mi asistente. "Laura, quiero que investigues a Ricardo Morales, el genio financiero que tuvo el accidente, el que quedó en silla de ruedas".
Su aliento se contuvo. "¿Está segura, señorita Ximena?".
"Completamente. Y quiero que le hagas llegar una propuesta de matrimonio de mi parte".
La Ximena ingenua había muerto, ahora las riendas de mi vida estaban por fin en mis manos. El Tango de la Humillación
Urbano Para pagar el tratamiento de mi abuela, Luciana Salazar me contrató como su compañero de baile privado.
A mis dieciocho años, me colmaba de atenciones, comprando milongas enteras y cancelando viajes por mí.
Creí que era amor, mi lugar en el mundo.
Pero entonces, su ex-prometido, Máximo Trebor, regresó.
Me citó, me llamó insecto y me soltó un cheque: "Doscientos mil dólares. Para que desaparezcas".
Luego, propuso una apuesta cruel para probar a Luciana: una falsa avería de su coche contra mi supuesta lesión grave.
Mi teléfono permaneció en silencio. El suyo, no.
"¿No tienes nada más importante que hacer ahora mismo?" , preguntó Máximo.
La voz fría de Luciana respondió: "No. Dame la ubicación" .
Mi mundo se desmoronó. Todo el amor, cada gesto, eran ecos de su pasado con él.
Yo solo era un sustituto, una herramienta.
La humillación continuó: me arrastró al club de polo, me dejó que me negaran, me encerró en una bodega, me vio arrodillarme ante él.
"No sé de quién hablas. No lo conozco" , dijo Luciana sobre mí, frente a todos.
¿Cómo pude amar con tanta ceguera? ¿Cómo pudimos ser tan desechables para ella?
Esa noche, apagué mi teléfono, salí de la jaula de oro y respiré hondo.
Decidí ir a París y no volver jamás. Cuando el Pasado te Da Otra Oportunidad
Urbano Tenía setenta años, terminal y moribundo en la cama de un hospital madrileño, a mi lado mi fiel esposa Sofía, con quien había compartido cuarenta años de lo que todos creían un matrimonio perfecto y una vida de éxito en el negocio del vino.
Pero entonces, en su último aliento, Sofía me susurró una verdad que destrozó mi mundo: nuestros dos hijos, a quienes amaba y crié, no eran míos, sino fruto de su amor con un bailaor de flamenco de su pasado.
Antes de que pudiera procesar esa traición devastadora, esos mismos hijos, Alejandro y Carlos, entraron en la habitación junto a su verdadero padre, Mateo, y se rieron abiertamente, revelando su plan para despojarme de mi fortuna y mi legado, ordenándome que me retirara "con dignidad".
La humillación y la furia me ahogaron: ¿cuarenta años de mi vida, mi amor, mi empresa, todo había sido una mentira elaborada para robarme hasta mi último céntimo, incluso mientras moría?
En un acto final de rabia, llamé a mi abogado para reescribir mi testamento y dejar todo a la caridad, solo para ser brutalmente golpeado por los hombres que creí mis hijos, muriendo solo y traicionado... hasta que abrí los ojos y me encontré cuarenta años en el pasado, en el día exacto en que Sofía, embarazada del hijo de Mateo, planeaba "proponerme matrimonio", dándome una segunda oportunidad para reescribir mi destino. Le puede gustar
La esposa abandonada regresa como heredera multimillonaria
Willow Chase Di a luz a mis gemelos completamente sola en una ruidosa habitación de hospital compartida.
Mientras yo agonizaba por el agotamiento del parto, mi esposo Julian estaba en una fiesta celebrando el éxito de mi hermana adoptiva, Amelia.
Cuando lo llamé temblando para decirle que sus hijos habían nacido, solo escuché risas de fondo antes de que me respondiera con frialdad.
"Estoy ocupado. Mándale los detalles a mi asistente".
Me colgó. Los familiares de las otras pacientes me miraban con lástima y murmuraban a mis espaldas, burlándose de la esposa a la que el gran Julian Sterling iba a dejar en la calle por una actriz.
Para darle su lugar a Amelia, Julian me había obligado a firmar un acuerdo de divorcio que me dejaba sin nada, amenazándome con obligarme a abortar si me negaba.
Incluso mis padres adoptivos me habían dado la espalda para apoyar a su hija biológica.
Me acurruqué en la cama llorando en silencio, sintiendo una humillación y una desesperación asfixiantes.
¿Por qué tenía que sufrir tanto solo por ser adoptada? ¿Cómo podía un padre ser tan cruel y descartar a sus propios hijos como si fueran basura?
Justo cuando creía que mi vida estaba acabada, el jefe de obstetricia vio una peculiar marca de nacimiento en mi muñeca.
Una prueba de ADN de emergencia reveló lo imposible: yo era la hija perdida de la multimillonaria familia Beaumont.
Horas después, mis verdaderos padres y mis tres poderosos hermanos llegaron en un jet privado para protegerme, jurando destruir a quienes me hicieron daño.
Con el imperio Beaumont respaldándome, tomé mi celular y le envié un mensaje a Julian.
"Mañana a las diez en el ayuntamiento. Es hora de firmar el divorcio". Embarazada por accidente del heredero del multimillonario
PageProfit Studio Un error de laboratorio. Dos traiciones. Y un multimillonario que no cree en los accidentes.
Emily Vance pensó que llevaba un milagro en su vientre. Después de que su prometido, Julian, quedara en coma tras un terrible accidente automovilístico, se sometió a una fecundación in vitro para mantener vivo su legado. Se suponía que aquel bebé sería su ancla. Sin embargo, un error clínico revela que el hijo que espera no es de Julian. Es de Alistair Wolfe, un hombre cuyo nombre es sinónimo de poder despiadado y cuyo corazón parece hecho de hielo.
Pero la pesadilla no termina en la consulta del médico. Cuando Julian finalmente despierta, no pregunta por Emily, sino por Chloe, la hermanastra de esta. Así sale a la luz una relación secreta que convierte en una burla todos los años de lealtad de Emily.
Acorralada por una familia dispuesta a entregarla a un cobrador de deudas sin escrúpulos para salvar su negocio en quiebra, Emily se enfrenta a una decisión devastadora. Los médicos le advierten que esta podría ser su última oportunidad de convertirse en madre. Para conservar a su bebé y escapar del alcance de su familia, tendrá que hacer un trato con el lobo que acecha a su puerta.
Alistair Wolfe quiere a su heredero. Emily quiere protección.
Sin amor. Sin ataduras. Solo una unión temporal hasta que nazca el bebé. Pero cuando Emily entra en el mundo de Alistair, pronto descubre que fingir ser la esposa de un hombre como él es un juego peligroso en el que el corazón es lo primero que se pierde. CEO lascivo no te pertenezco: perder para amar
Escritorapalacio IMPORTANTE: ESTE LIBRO CONTIENE ESCENAS +18 Y SI ERES UNA LECTORA APASIONADA Y ROMÁNTICA, ESTE LIBRO ES PARA TI.
Gema había sido vendida ante un hombre lleno de malicia por parte de su madre para salvar la hacienda familiar. Tenía que sacrificarse, era casarse con ese hombre o buscar 50 mil dólares. Su abuelo quebrantado de salud le suplico no entregarse a ese hombre. Así que ella no tuvo más opción que salir de su pueblo e irse a la ciudad de Nueva York en busca de una oportunidad laboral sin imaginarse que terminaría sirviendo en el exclusivo y lujoso penthouse de Domenic Villarreal, un CEO implacable y al parecer sin corazón. Perfeccionista y rodeado de rumores sobre su sexualidad, quien oculta una oscuridad lasciva tras su máscara de frialdad, pero guapísimo tallado por los dioses.
Para Gema, el trabajo es una carrera contra el tiempo para conseguir el dinero que su familia necesita desesperadamente, mientras intenta sobrevivir a las exigencias de un hombre que parece despreciarla tanto como la desea.
El Ceo no la tendrá tan fácil, aunque Gema es una chica de pueblo, y quedó flechada al instante que lo vio, esto se convertirá en un juego de poder, necesidad y deseo prohibido.
¡No te quedes con las ganas de leer! Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado
SoulCharger El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga.
Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad.
Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"".
Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas?
La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar.