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Libros de Fantasía para Mujeres

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Cuando La Verdad me Duele

Cuando La Verdad me Duele

En la iglesia de nuestro pueblo, mi mano se aferraba a la de Mateo, mi devoto esposo, esperando un documento crucial. La "Bendición Preparatoria de Bautismo Familiar" de mi tío, el obispo, era la promesa de que nuestro hijo nacería en gracia. Para mí, era la redención, porque ya había vivido este día antes. En mi vida pasada, ese mismo papel se convirtió en mi sentencia de muerte. Mateo me llamó "portadora del demonio", y mis padres me encerraron, me golpearon, me hicieron perder a mi bebé y me enviaron a un sanatorio donde morí. Esta vez, juré que no permitiría que el papel cayera en sus manos. Pero Mateo, con un movimiento hábil, me lo arrebató. Su rostro se transformó: la calidez desapareció, reemplazada por un odio helado al ver una marca cerca de la firma. "Este niño no puede nacer" , siseó, ordenándome "purificarme" . Al gritar por ayuda, mis padres llegaron, y mi padre, tras ver la misma marca, me señaló y me llamó "¡una puta!". No entendía qué era esa marca en el documento o por qué los hacía cambiar de tal modo. ¿Por qué mi propia familia, a la que tanto amaba, de repente quería hacerme daño a mí y a mi bebé? ¿Qué oscuro secreto escondía ese papel? La desesperación me invadió al ser llevada a la clínica. Justo cuando creí que todo había terminado, fui arrastrada a un callejón oscuro donde mi familia planeaba mi muerte. Pero una periodista desconocida, Carmen, apareció, cámara en mano, gritando: "¡Sueltenla! ¡La policía está en camino!". Era mi única esperanza.
Cicatrices del Pasado, Amor Presente

Cicatrices del Pasado, Amor Presente

Mi sangre tibia se escurría por la comisura de mis labios. Diez años en este páramo helado llamado Límbo Frío me habían convertido en un alma solitaria, aferrada solo a la tosca figura de madera que con tanto amor tallé. Caelus, mi antiguo amor y el cruel monarca que me condenó, apareció de repente, ofreciendo un perdón que sonó más a burla. Pero no venía solo; Livia, quien con falsas lágrimas y una sonrisa dulce me acusó de traición, se aferraba a su brazo, gozando de mi miseria. "Diez años es suficiente para purgar cualquier pecado, Elara. He venido a llevarte de vuelta." Su voz, gélida y sin emoción, me invitaba a regresar a un infierno familiar. Mi "no" lo impactó, su arrogancia no podía concebir el rechazo de una prisionera. Se atrevió a destruir mi única compañía, mi guardián de madera, ante mis ojos, reduciéndolo a cenizas con una cruel bola de fuego oscuro. Esa noche, mientras mi mundo se consumía con él, sentí la última chispa de esperanza abandonarme. Cuando desperté, Livia apareció de nuevo, clavando sus uñas en mis viejas cicatrices. "¿De verdad creíste que podías desafiarlo y salirte con la tuya? Eres una estúpida. Todos te odian aquí." Su voz era un susurro envenenado que buscaba destrozar lo que quedaba de mí. Con un empujón instintivo, Livia fingió una caída, y Caelus, ciego de furia, me arrojó contra la pared. El techo se derrumbó sobre mí, enterrándome viva. Pensaron que había muerto, pero resurgí entre los escombros. Caelus, preocupado solo por Livia, me despreció y ordenó a sus hombres que me golpearan. Mi poder de curación me había abandonado, la desesperación agotó mi esencia. Sin embargo, en el instante en que el puño de Marcus iba a impactar mi rostro, una cálida energía dorada surgió de mi pecho. El guardián, mi esposo, no se había ido; de alguna manera, todavía estaba conmigo. Sané a Marcus con su energía, supe que debía reconstruir a mi guardián. "No te amo. No lo he hecho en mucho, mucho tiempo." "Yo ya tengo un esposo. Y todo lo que hago, lo hago por él." La furia de Caelus fue absoluta al escucharme.
Mi mate, ¿el cazador?

Mi mate, ¿el cazador?

En un mundo donde los cazadores de sombras luchan para proteger a la humanidad de los demonios y seres oscuros, Lyra Nightshade es una joven loba alfa, marcada por su destierro tras desafiar las antiguas leyes de su manada. Huyendo de su pasado y buscando su lugar en un mundo que la ha rechazado, se convierte en una cazadora solitaria, hasta que su camino se cruza con Alec Blackthorn, un cazador de sombras decidido y valiente. Alec, un experto cazador comprometido con su misión de erradicar el mal, nunca imaginó que el destino le depararía un encuentro con su mate, una conexión que desafía las normas de ambos mundos. Cuando una antigua amenaza resurge y pone en peligro tanto a los cazadores como a las criaturas sobrenaturales, Lyra y Alec se ven obligados a unirse. Juntos, deberán navegar por un laberinto de traiciones y alianzas mientras intentan descubrir la verdad detrás de una conspiración que podría desatar el caos. A medida que Lyra se adentra en el mundo de los cazadores de sombras, descubre que su instinto salvaje es tanto una bendición como una maldición. Con cada batalla, su vínculo con Alec se fortalece, revelando un poder oculto que puede ser la clave para salvar a ambos mundos. Pero la lucha por aceptar su identidad y confiar en Alec se intensifica, especialmente cuando fuerzas externas amenazan con separarlos. Entre la tensión de un amor prohibido y el desafío de reconciliar sus dos mundos, Lyra y Alec deben enfrentarse a sus propios demonios. ¿Podrán unir sus fuerzas y superar los prejuicios que los rodean, o su conexión será la causa de su destrucción?
Me Abandona y Elige La Despreciada

Me Abandona y Elige La Despreciada

El aire en la habitación olía a muerte, y yo, Isabella, prometida de Miguel y nuera del gran Don Fernando, esperaba el inminente final del Patriarca. En ese momento de solemnidad, Miguel, mi prometido, irrumpió con una urgencia febril. Ignorándome por completo, se arrodilló ante su padre, pálido y moribundo, para soltar una bomba: "Quiero romper mi compromiso con Isabella. ¡Amo a otra mujer, La Luna, y me casaré con ella!" La declaración me dejó helada, con el rostro sin color, mientras los hombres se miraban incómodos. Miguel, con una rabia desbordada, se giró hacia mí y, agarrándome bruscamente del brazo, me abofeteó sin piedad. El eco brutal de la bofetada resonó en la habitación, dejando mi mejilla ardiendo con una marca roja. Pero no lloré; solo lo miré con un frío y profundo desprecio. "Algún día te arrepentirás de esto, Miguel", le dije, con una calma que lo era todo menos tranquila. "No por mí. Por ti." Don Fernando, con la furia renovada, le preguntó si repudiaba a la hija del General Ramírez, pilar de su imperio. Miguel, con una arrogancia infantil, insistió: "El Halcón es el pasado. La Luna es el futuro. ¡Si no me dejas casarme con ella, renuncio a todo! ¡Construiré mi propio imperio!" Fue entonces cuando La Luna, una charlatana disfrazada de mística, apareció y confesó su "fórmula" para una droga, que Isabella, con calma y brillantez, desenmascaró públicamente como una receta básica y defectuosa de pasta base. La humillación de Miguel y La Luna fue absoluta. Don Fernando, con su último aliento de autoridad, desheredó a Miguel frente a todos. Miguel, ciego de rabia, se lanzó a atacar a su padre, pero los guardias lo detuvieron a tiempo. "No lo mate, Don Fernando", intervine, con voz tranquila pero firme. "Exílielo. Matar a su primogénito traerá mala suerte y división. Un heredero humillado es solo un cobarde." Mi suegro, con una sonrisa amarga, nombró a Carlos, su hijo menor, como posible sucesor y se preparó para sellar su nueva voluntad. Pero la historia se repitió de la forma más cruel: La Luna intentó asesinar a Don Fernando, revelando un ciclo de traición que el Patriarca conocía bien. Justo antes de morir, Don Fernando me legó su anillo, el símbolo de su poder, y con él, el destino de toda la familia. Con su último suspiro, el Patriarca exhaló, dejando un silencio ensordecedor. Miguel, aún en shock por la muerte de su padre, se proclamó el nuevo jefe, pero yo, con la sabiduría del viejo Don Fernando y el anillo en mi dedo, lo detuve. Con voz tranquila y autoridad innegable, saqué la última voluntad del Patriarca y lo desheredé formalmente. "No, no lo eres," le dije, mi voz resonando en la sala. Los guardias, uno a uno, se arrodillaron ante mí. Ordené que Miguel y La Luna fueran exiliados al desierto, despojados de todo. "No los mataré. La muerte es una salida demasiado fácil." Miguel pataleó y maldijo, pero fue arrastrado fuera. Con el sol naciente tiñendo el cielo, me erigí como la nueva líder, la Reina Halcón, sobre los escombros de la traición y la tragedia, lista para forjar un nuevo imperio.
La Guardía de Infierno

La Guardía de Infierno

El aire del Mictlán era frío, como siempre, pero el calor de la desesperación quemaba más. El portal de regreso, nuestra única esperanza, se encogía a cada segundo. La Catrina, mi novia, se paraba firme, bloqueando el camino. "No. Él vendrá. Le prometí que lo esperaría", dijo, refiriéndose a El Charro. La desesperación se convirtió en furia mientras mi cuerpo empezaba a deshilacharse. La amaba, el recuerdo de ese amor, pero la supervivencia era más fuerte. La golpeé en la nuca, un golpe seco y preciso. La arrastré conmigo a través del portal justo cuando se cerraba. De vuelta en el Mictlán, la observé despertar, furiosa, pero eventualmente pareció aceptar. Años de paz pasaron en mi mansión, nuestras almas fortalecidas. Yo estaba a punto de ascender, de convertirme en Cacique del Inframundo. Pero en medio de la ceremonia, el ataque de las Almas en Pena llegó. Y dirigiendo a la turba, estaba ella, La Catrina. Su rostro, cubierto de odio puro, me gritó: "¡Si no hubieras sido tan egoísta, El Charro no se habría desvanecido! ¡Tú lo mataste!". "¡Ahora ve y acompáñalo en su perdición!". Mi alma fue desgarrada, el dolor y la traición absolutos. Mi último pensamiento fue una furia que quemaba más que el fuego del infierno. Y entonces, desperté. Con el mismo olor a cempasúchil y tierra mojada. El mismo portal tembloroso y las mismas Almas en Pena. Y frente a mí, La Catrina, bloqueando el paso, con la misma expresión terca. "No. Él vendrá. Le prometí que lo esperaría". Había vuelto. Al día en que todo se fue al demonio. Pero esta vez, no habría golpe rápido ni escape. Esta vez, los iba a destruir. A los dos.
El Diario de La Muerte

El Diario de La Muerte

Cinco años después de mi muerte, Ricardo, mi exnovio, finalmente se casó con mi hermana, Valeria, esa que me lo había robado todo. Su boda, un circo mediático, se transmitía en vivo por todo el país, mientras yo, un alma errante, los observaba en secreto, invisible para todos. El momento crucial llegó cuando un objeto, inexplicablemente, cayó del piano de cola de Valeria en el altar: mi viejo diario. Un silencio sepulcral invadió la iglesia, y todas las cámaras enfocaron ese humilde cuaderno. Ricardo, con una mirada gélida, lo pateó sin contemplaciones, su desprecio resonando en el micrófono: "Muerta y sigues molestando, Sofía." "Eres patética", sentenció. Hasta mis padres adoptivos, en primera fila, mostraron su asco: "Nunca debimos haberla traído de vuelta", murmuró mi madre. "Viva o muerta, siempre fue una molestia." La transmisión explotó en comentarios virales, tachándome de "demonio" y "patética". "¿Cómo una cualquiera como Sofía podría tener un amor tan puro?", se leía. Entonces, el presentador, visiblemente incómodo, recogió el diario y leyó la primera página: "La compositora de 'Mi Reflejo' … parece ser su exnovia, Sofía." Ricardo soltó una carcajada amarga, acusándolo de difamar a Valeria por dinero. "¡Maldita sea! ¿De dónde sacaron a este presentador idiota que dice esas cosas?", explotaron los comentarios, defendiendo la versión de Valeria sobre la canción. El presentador giró el diario hacia la cámara, mostrando un pentagrama dibujado a mano con notas temblorosas. Un músico tarareó la melodía. Era idéntica a "Mi Reflejo", pero con una antigüedad innegable. Valeria, aferrada a Ricardo, sollozó: "¡Te juro que esa canción la compuse yo!" Mi madre adoptiva corrió a consolarla, gritando: "¡Esto no prueba nada!" Ricardo, con la mandíbula apretada, ordenó a la orquesta tocar el interludio: el inconfundible sonido de la campana de la preparatoria internacional. Los comentarios confirmaron: "¡Esa es la campana de la prepa internacional!" "¿Nadie se da cuenta del detalle? Ricardo escuchó 'Mi Reflejo' con tanta atención que se acuerda hasta de la campana. ¡Qué romántico!" La furia de la multitud se volcó sobre mí, llamándome "perra". Valeria sonrió apenas, "Los muertos, muertos están. Ya lo superé." Luego, Ricardo, con rabia, sentenció: "Ella fue la primera en engañar. Muerta y sigue molestando. Veamos qué más trucos tiene bajo la manga." Justo entonces, las velas del altar se apagaron, y la estatua de la Virgen de Guadalupe se quebró. El presentador, aterrorizado, abrió el diario en la siguiente página, cubierta de grandes manchas de sangre seca. Los comentarios se detuvieron, para luego estallar: "¡Sofía está loca! ¿Por qué haría algo tan asqueroso en un diario?" "Tal vez algún tipo la vio tan dramática, siempre diciendo que quería morir, y simplemente la ayudó a cumplir su deseo." Mi muerte se había convertido en su diversión. Con un gesto de mi parte, el diario se abrió: "12 de julio de 2016. Hoy volví a la preparatoria internacional a verlo a escondidas. Es tan hermoso, como un príncipe." "30 de julio de 2016. Encontré su credencial de estudiante. Se llama Ricardo. Es lo único que tengo de él." "3 de agosto de 2016. ¡¡¡Conseguí el contacto de Ricardo, ahhhhh!!! Esta noche tengo que escribir esa canción. Espero algún día poder tocarla para él." El presentador leyó con una emoción genuina, capturando la alegría de una adolescente enamorada. Yo sentí una punzada de tristeza; Ricardo era la única luz en mi sombría juventud. Ricardo enmudeció, una mezcla de confusión y dolor cruzó su rostro. Valeria se aferró a él: "Si tan solo no te hubiera llevado a su habitación en ese entonces... Mi hermana murió por mi culpa." Ricardo, con la expresión gélida, la abrazó: "Fue Sofía quien se dejó seducir por otro y me engañó. Y después de eso, quiso hacerte daño a ti. Todo esto es culpa de ella." Mis padres adoptivos se unieron al consuelo: "¡Qué malvada fue al dejarte con esa enfermedad!" "Nosotros no la atacamos, ella misma buscó la muerte, así que le hicimos el favor." Abrí el diario en otra entrada: "25 de diciembre de 2017. Con el dinero que gané trabajando en la tienda, compré regalos para todos en casa y también para Ricardo. Los tiraron a la basura. Y ahí me encontré con Ricardo. Él recogió la guitarrita de la basura, la limpió y sonrió." "Me preguntó si quería ser su novia. ¡Dios mío! ¡¡¡No estaré soñando!!! ¡Le dije que sí, claro que sí!" "21 de mayo de 2018. Me emborraché. Al despertar, estaba en una cama con un grupo de hombres desconocidos. Ricardo estaba a nuestro lado. Me agarró del cuello y me preguntó por qué. Me llamó promiscua, desvergonzada, una perra." "Solo tomé una copa de vino que Valeria me dio en mi 'fiesta' . Y después no recuerdo nada. Lo siento, Ricardo. No quiero volver a celebrar mi cumpleaños... nunca más." "30 de mayo de 2018. Valeria podía entrar a su habitación a plena luz del día. Lo besó mientras él dormía la siesta. Y me dijo que Ricardo era suyo. Que una persona de un lugar pobre como yo no merecía estar con él." "17 de julio de 2018. La canción está terminada. 'Mi Reflejo' . Pero Ricardo ya no quiere escucharla." Ricardo soltó una risita seca: "¿Con tan poco, alguien va a creerlo? Sofía miente sin parar. Ella puede engañar a otros, pero a mí no." Levantó la mano para detener la transmisión, pero la voz del presentador continuó. "18 de agosto de 2018. Vi a Valeria salir de la habitación de Ricardo a altas horas de la noche. Me dijo que se había acostado con Ricardo." Ricardo frunció el ceño, observando a una pálida Valeria. Recordaba ese día; todo era tan diferente... "20 de agosto de 2018. ¿Por qué Valeria estaba con los hombres que me violaron la noche de mi cumpleaños? Los vi juntos en un café del centro. Se reían." "1 de septiembre de 2018. Estuve secuestrada diez días. Y en internet, empezaron a circular fotos mías, fotos explícitas. Mis padres adoptivos me dijeron que me fuera. Ricardo me bloqueó de todos lados." "20 de octubre de 2018. El médico dijo que tenía depresión severa. La escuela me expulsó por el escándalo. Valeria vino a verme al pequeño cuarto que rentaba. Me dijo que todo lo había hecho ella." "Esa noche, en el hospital, mientras todos dormían, entró a mi cuarto. Mi hermano adoptivo me sujetó mientras ella le arrebataba un cuchillo de frutas. Me lo clavó en la boca. Un corte salvaje, de lado a lado." El diario se detuvo. La última frase, manchada de sangre. "Si lo que dice el diario es cierto, entonces..." "¿Podría ser que realmente era inocente?" "¡Qué descarada!", los comentarios. Las luces del candelabro principal parpadearon violentamente y se apagaron. El presentador tembló: "Tranquilos todos. Sigamos leyendo." La parte de atrás del diario estaba hueca. Y dentro, había una pequeña caja de metal. "Parece... parece una memoria USB", dijo el presentador. Enchufó la memoria a una laptop, los archivos de video aparecieron. Valeria se levantó y gritó: "¡Paren! ¡Paren, no lo pongan! ¡Es privado!" Pero el video ya se reproducía, la gente la vio desde otra perspectiva. La perspectiva de mi cámara oculta.
El Hijo Regresa A VENGAR

El Hijo Regresa A VENGAR

Cien años después de mi muerte, o un siglo, el hijo del magnate inmobiliario regresó a mi viejo barrio para reclamar mi herencia. Pero mi hijo, Miguel, que creció en estas calles, lo llevó ante la placa conmemorativa de mi casa, que fue demolida hace mucho tiempo, diciéndole que yo ya había muerto. Marco se rio con desdén. "Que no se haga la tonta. Le quité todo lo que tenía, pero la dejé vivir en paz en este mugroso barrio. ¿Por qué sigue tan resentida? Que no sea tan egoísta. Si me ayuda a que mi nueva esposa tenga un heredero sano, puedo dejarla regresar a mi vida. Como una 'amiga' , claro" . Marco pateó la reja oxidada de lo que quedaba de mi casa, lanzando una nube de polvo. Mi hijo Miguel, parado en el solar baldío, lo miraba con una calma escalofriante. Marco, que lo había repudiado hacía un siglo, lo reconoció por su cicatriz. "Un bastardo siempre será un bastardo. No sé para qué tu madre te salvó," dijo, para luego patearlo y entrar en las ruinas. Allí, vio mi placa conmemorativa. "Señor Vargas, mi madre de verdad murió. Y la herencia se perdió hace mucho tiempo. Por favor, en memoria de cómo ella le ayudó a construir su fortuna, ¿no podría dejarla descansar en paz?" Dijo Miguel. Marco intentó tocarla. "¡No la toques!" gritó Miguel, lanzándose contra él. Pero el poder de Marco lo abrumó, retorciéndolo de dolor. Mi mano lo atravesó. Estaba muerta. "¡Déjalo en paz! ¡No puede soportarlo, Marco, cabrón!" Grité, una furia inútil. Marco le pisó el pecho a mi hijo, exigiéndome que apareciera. "Sofía, te doy tres días. Saca la herencia por las buenas. De lo contrario, así como una vez salvaste a este bastardo, así mismo lo mataré." Luego, destrozó mi placa. Mi hijo Miguel, con todo el dolor, recogió cada pedazo. No había dinero ni joyas en mi caja fuerte secreta. Estaba mi cuerpo, y mis documentos. Mi hijo se acostó a mi lado y usó su energía para mantenerme, una energía que yo no quería que gastara. Él, un niño frágil, había usado toda su vida para mantenerme. Recordé cómo Marco me traicionó con Clara, la mujer que me dio sustancias prohibidas para provocar mi parto prematuro, y luego me despojó de todo, dejándome morir en la calle. ¿Por qué mi hijo, mi pequeño Miguel, un Guerrero Guardián, tendría que dar su vida por mí? Marco regresó pronto, con Clara y cien guardias. "Miguel Romero, si me dices dónde está Sofía, te llevaré a la ciudad. Te adoptaré y te daré el trato de un hijo de magnate, ¿qué te parece?" Miguel aceptó, pero pidió abrazar a Clara. Un destello de navaja. Marco reaccionó, pateó la navaja, y luego se la clavó a mi hijo en el pecho. "¡No más, por favor, no más!" , grité. Clara intervino, fingiendo debilidad. Marco, enojado, entró en la habitación secreta. "¡Sofía, sé que estás ahí! ¡Te doy un minuto, de lo contrario..." Sacó una pistola y la puso contra la sien de mi hijo. "¡Juro que lo mataré!"
La Gruta del Deseo

La Gruta del Deseo

A sus dieciocho años, Elena posee una certeza que escandalizaría a su entorno: su cuerpo no entiende de sutiles romanticismos, sino de una urgencia voraz, eléctrica y sin tabúes. Mientras las jóvenes de su edad sueñan con promesas inocentes, ella fantasea con el peligro de las manos maduras, el roce prohibido y el placer absoluto de ser explorada sin límites. En la urbanización donde pasa el verano, los chicos de su edad resultan predecibles y contenidos. Ni siquiera Javier, el muchacho más codiciado del grupo, es capaz de seguir el ritmo de sus insinuaciones subacuáticas en la piscina. Sin embargo, la mirada de un hombre maduro -alguien que triplica su experiencia y encarna la autoridad- despierta en Elena una obsesión irrefrenable. Un juego clandestino de roces calculados bajo el agua encenderá una mecha que ya no se podrá apagar. Obligada a canalizar esa insoportable tensión sexual, Elena encuentra un refugio seguro y ardiente en sus dos mejores amigas, Marta e Isabel. Juntas, las tres romperán las barreras de la timidez en una tarde de entrega absoluta, descubriendo una complicidad erótica que se convertirá en su secreto más preciado. Pero para Elena, el juego con sus amigas es solo el preludio. Ella necesita cruzar la línea definitiva. Al regresar a las estrictas aulas del colegio, Elena diseña el plan perfecto para saciar su curiosidad con el candidato más prohibido y peligroso: el confesor de la institución. Semana tras semana, detrás de la celosía del confesionario, Elena transformará el ritual del perdón en un juego de seducción psicológica, narrando sus fantasías más explícitas hasta desarmar por completo la rigidez del hombre sagrado. ¿Qué pasa cuando la tentación destruye los votos y el deseo se consume entre las sombras de una sacristía? La Gruta del Deseo es una novela erótica audaz y magnética sobre el despertar sexual sin complejos, el poder de la manipulación femenina y la búsqueda implacable de un placer que no entiende de moral, culpas ni redención.
Corazón Roto, Alma Marcada

Corazón Roto, Alma Marcada

El dolor se fue de golpe, así, sin más. Un segundo antes, cada parte de mi cuerpo gritaba, sentía cómo me arrancaban la esencia, un tormento sin fin en la oscuridad helada del Mictlán. Al siguiente, todo era calma. Estaba en mi habitación, la casa de mi familia, los Flores. Miré mis manos, jóvenes, fuertes. Pero la calma era un engaño. El calendario de piedra marcó el día: el de la ceremonia, el día en que todo se fue al carajo. Había vuelto al día en que mi hermano, Quetzal, profanó el Corazón de Maíz. Lo vi de nuevo: Quetzal, el elegido, de pie frente al altar. A su lado, esa mujer, Itzpapalotl, disfrazada de dulzura. La llamaban La Llorona. Ella le susurraba, sus ojos llenos de una ambición oscura. No vi un monstruo, sino a mi estúpido hermano, el que rompió el sello ancestral bajo la mirada sonriente de esa mujer. En mi vida pasada, corrí. Grité. -¡Quetzal, no! Fue inútil. La Llorona se interpuso, riendo, sellando la maldición con su esencia oscura. Después, el infierno. Quetzal se transfiguró en un monstruo. Nos masacró. Su risa resonaba mientras el pueblo ardía. A mí, me guardó para el final. Me torturó, saboreando mi dolor, recordándome que todo era mi culpa por no ser la elegida. Su odio fue lo último que vi antes de que mi alma fuera condenada al Mictlán. Estaba viva. Entera. La Xochitl de antes habría corrido, habría gritado, habría intentado detenerlo. Pero el recuerdo del Mictlán me detuvo. El dolor, la desesperación, la soledad infinita. Eso me había cambiado. Me había hecho más sabia, más dura. Mi primer impulso fue salvar a mi hermano, pero el Quetzal que yo amaba murió en el momento en que escuchó a esa mujer. Ahora, mi gente era lo importante, mi pueblo. Me levanté en silencio. Ya no era una víctima. Era la guardiana. Y esta vez, no iba a fallar.
La Deidad Lunar del Alfa

La Deidad Lunar del Alfa

En un mundo de hombres Lobos, donde el rechazo está prohibido, un mundo de Vampiros, Brujas, Magia negra, seres mágicos en la tierra, Cielo y los océanos.. Existe.. •Un amor ardiente. •Una sicópata Bruja asesina. •Un híbrido demente quien es el Beta Supremo. •Un Alfa a punto de explotar y volverse un salvajemente sanguinario por tanta m?erd? a su alrededor. •Un Ser único en el mundo, ella UNA DEIDAD LUNAR capaz de innumerables cosas como ver los Lazos de mates, hechizos en cualquier criatura, así como puede ver un Lobo dentro del cuerpo de su humano. Ella tiene un arma poderosa contra los vampiros, como también tiene una magia incalculable proveniente de la Diosa Selene y de su sangre la cuál es capaz de darle vida a los vampiros sin quitarle su eternidad, sangre capaz de cosas inexplicables y por la cuál millones de criaturas al rededor del mundo irán por ella...Está es la segunda entrega de ALFA EMBRUJADO llamada.. LA DEIDAD LUNAR DEL ALFA O ADA LUNAR DEL ALFA.. ══ ⋆★⋆ ══ Alfa Embrujado. -ERES UNA ADA LUNAR..-Dice y comienzo a reír como loca- -¿Qué soy qué?...-Pregunto y vuelvo a reír- Explícame madre, ¿qué significa eso?. -Significa que tienes poderes increíbles los cuáles vienen de tu sangre y de la Luna. Yo soy una Hada común, pero cuando se refieren a tí no es igual.. -¿Por qué?. -Porque en la antigüedad y en diferentes religiones a los seres cómo tú se les llamaba de diferentes maneras..Les decían . •Angeles •Deidad o •Artemisa.. Eres un ser único en el mundo.. Ella se enfrentará a innumerables obstáculos por cuidar de sus seres amados.. •✦──※ ♥*´¨)* ¸.•*¸.•*´¨).•*¨) (¸.•´*(¸.•´*(.¸. •*♥ LILIANA SANTOS REP DOM.