Sublimes Placeres
ntra en mi
feliz, supongo que es por el regalo que Alex le dio tan solo llegar a casa. Mi
go u
a por mí-. Así
l humor y le
s que hacer? -Tomo mis
, hermanito -con
que no le diga nada a nuestra madre. Si le dice algo, se q
iviertas h
mesa para dos personas a nombre de Mía Fermonsel. Cuando me dicen dón
an. Aquí tiene -me entrega una tarjeta dorada, la cual es la
ra y me deja solo f
y hablaremos sobr
planea esa mujer
zo mientras espero que ella salga del baño. Después de unos minutos, sale con una toalla que solo cubre sus senos y su intimidad. Su cabello está húmedo y gotea al caer por su espalda un poco enredado. Sin evitarlo, mis ojos no pueden dejar de observarla, mejor dicho, no puedo dejar de imaginar lo que hay detrás de esa toalla. Un deseo inesperado invade mi
deseas tene
debajo de mi camisa y
? -Intento hablar con normalidad
como mujer es voluptuosa e i
sa como u
erse de esa forma; sus caderas me v
a mi pecho. Me hace ceder ante sus
ra y la tiran al suelo. Un suspiro se escapa de mis labios al sentir los suyos. Resistiéndom
z excitada comienza a hacer efecto en mí-. De acuerdo, te re
dulidad
totalmente desnuda ante mí. Mi cuerpo arde como el infierno al sentir
é ha
ón que tengo. Desvío mi vista de su cuerpo. Aunque es mi rival, es una mujer demasiado hermosa. Antes no la veía de esa forma, pero desde que la vi con ese traje
ta una de mis manos y la desliza por su vientre
mientras aca
no lo resisto. Al hacer un roce con nuestros labios, los míos arden al querer devorar los suyos sin perder el tiempo. Se gira y empieza a rozar su trasero contra mi erección. Ejecuta el mismo baile que me prendió