Índice de Sombras
pantalla principal, con la botella de agua olvidada sobre la mesa de acero. El titular rojo sobre Aurelius Group parpadeaba con una cadencia hipnótica, pero Elias no veía la
ete años desde
pal de Aurelius en Park Avenue. El olor a ozono de sus servidores fue reemplazado por el aroma a caoba vieja y el perfum
upado, sino la de un carnicero que acababa de decidir qué part
el rostro del desastre de la planta de químicos. Los accionistas exigen sangre, y tú eres el arquitecto de la estrate
isuras en los tanques de almacenamiento meses antes. Informes que Sterling mismo había archivado bajo el sello de "prioridad baja" para no reducir el margen de benef
ertas giratorias, el mundo explotó en flashes de cámaras y gritos de periodistas. "¿Thorne, sabía usted que el vertido mataría el ecosistema del río?", "¿Cuánto dinero ahorró Aurelius
bre que entendió que la verdad es una divisa que nad
esente. El mercado asiático estaba cerrando y la
urelius Group -ordenó Elias. Su
ginaron en un foro de analistas de riesgo en Frankfurt. Se especula sobre un agujero negro en sus activos tóxicos de
cuero, buscando a quién culpar esta vez. Pero Elias sabía algo que el mercado aún ignoraba: Aurelius no solo tenía un agujero financiero; tenía una
, Éter. Quiero saber quién h
nterna. Un rastro de documentos enviados desde una c
Era poético. Pero su atención se desvió cuando una notificación prioritaria apareció en la esquina inferior de su pantalla secunda
ral reportado en 4
sión que le habían embargado tras el escándalo, el lugar donde guardaba los últimos vestigios de
lamiendo el cielo negro de los suburbios. Los camiones de bomberos parecían juguetes diminutos frente a la magnitud del incendio. La estructura de made
a que el pasado lo estaba persiguiendo, quemando los puentes que él ya había decidido no volver a cruzar. No era un accidente.
l informe de bomberos en cuanto esté disponible. Y busca cualqui
e inicie el protocolo de segu
estrictamente necesaria. Alguien está borrando mi rastro, Éter. O p
áfico iluminaba su rostro en la penumbra del loft. En una pantalla ten
l todo. Elias Thorne, el hombre que no existía, empezó a teclear. Si Aurelius iba a arder, él no sería una víctima d
noche, el eco de la traición gritaba demasiado fuerte. La insolvencia de Au
e las acciones cayendo-, espero que hayas guardado suficiente dinero para las
o, moviéndose en las sombras, listo para reconstruir el mundo a su imagen o verlo arder por completo. El primer movimi