Índice de Sombras
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neles opacos de cristal que se alzaban desde el suelo hasta el techo abovedado, proyectando un brillo difuso y etéreo. Elias Thorne no neces
engua de suegra, cuyas hojas verdes y afiladas se alzaban como espad
ro independiente con capacidades de procesamiento que habrían hecho palidecer a un superordenador de la década pasada. En la pantalla central, un mapa topográfico en 3D de una refinería de petróleo en la costa de Singapur g
ummet", "Anzen Power Faces Liquidation". Anzen Power. El nombre resonaba en el loft como un mantra del desastre. Era el cliente de Elias, aunque "cliente" era una palabra demasiado informal para la relación que mantenía c
smentía la calma glacial de su expresión. No había prisa, solo una concentración absoluta. Estaba en la fase final de una "limpieza", como él la llamaba. Anzen Power había sido víctima de un ataque de ingeniería social sofisticado, orquestado por un fondo bu
de su IA personal, un programa llamado "Éter", resonó suavemente en la habitación. Éter no tení
xiones, casi un murmullo contra el zumbido constante de los servidores ocultos det
creando miles de identidades falsas, IPs saltarinas y servidores proxy que rebautizaban su actividad a través de
ída libre, comenzaba a estabilizarse, luego a subir lentamente, como un enfermo recuperando el pulso. El pánico en los titulares de
an. Su trabajo era un juego de ajedrez tridimensional contra los mercados, los piratas informáticos y
"bitcoin limpio", lavado a través de una cadena de transacciones irrastreables que lo convertía en una moneda virtual inmaculada. Elias no operaba con cuentas banc
áneamente en cientos de microtransacciones a través de la red descentralizada, fluyendo hacia una miríada de carteras anónimas, cada una
antra; era su credo, su escudo y su prisi
, su análisis era citado en Davos, su visión era la brújula de un imperio. Luego, la caída. Un escándalo de vertido químico en una filial de Aurelius, una crisis de relaciones públicas monumental. Elias fue el chivo expiatorio perfecto. Su nombre fue arrastrado por
vo imperio, "Vante", ladrillo a ladrillo, línea de código a línea de código, en las sombras. Cada cliente salvado, cada de
ve en su espalda. Se dirigió a una pequeña nevera oculta en la pared y sacó una botella de agua m
nuevo titular parpadeaba, esta vez en una fuente roja y alarmante: "Aurelius
os algoritmos complejos, los pagos en bitcoins... todo se desvaneció en un segundo. Aurelius. El nombre que ha
El juego de ajedrez acababa de cambiar. La pieza más importante, la Reina Blanca, estaba ahora en peligro. Y el peón que había sido s