El Bebé Secreto del Lobo Millonario
mitad del muslo, diseñado no solo para resaltar las curvas de Emma, sino para anunciar su presencia. Mientras se miraba al espejo, Emma apenas se reconocía. La m
biado el traje de oficina por uno de etiqueta, negro sobre negro, que lo hacía parecer una extensión de
su voz era un rugido conte
ta de sangre fresca. Se colocó detrás de ella. Emma sintió sus dedos fríos rozar la piel de su nuca mientras
ma, mirando el reflejo de ambos en
su cabello, inhalando su
e te mire debe saber que hay un lobo dispuesto a
a, aunque su corazón latía
ía no es conocida
de roble macizo capaz de sentar a treinta personas. El aire estaba viciado, cargado de una mez
masiado intensas y posturas que recordaban a resortes tensos. En la cabecera opuesta a la de Dante,
sentó de inmediato; permaneció de pie, con una mano apoyad
a voz de Dante se proyectó por toda la sala con una autoridad absoluta
trices, a quien Dante presentó más tarde como Viktor,
un bastardo a este consejo mientras los clanes del norte nos pisan l
ccionó primero. Emma se puso de pie, ignorando el tirón instintivo de Dant
a mitad de la tenacidad que he tenido yo para criarlo sola mientras ustedes se escondían e
de asombro; otros, como Viktor, hervían de rabia. Dante, por su parte, sentía una oleada de
e, sentándose finalmente-.
eran sutiles pero afiladas. Querían saber de dónde venía, qué sabía de su mundo, cuánto dinero
o de lanzar miradas de deseo a Dante-, ¿cómo planeas proteger al niño cuando los Ca
ión quirúrgica-: inteligencia. Liam no necesita que yo muerda por él; tiene a su padre para eso. Yo e
soltó una carcajada genuina, la pri
dearon. Los lobos en la mesa se tensaron al unísono, sus orejas moviéndose hacia las ve
ad -rugi
das de negro, moviéndose con una velocidad inhumana, irrumpieron en el
, intentando correr
ás de él justo cuando uno de los atacantes sal
cuerpo empezaba a transformarse. Sus músculos se dilataron, rasgando la tela de su chaq
Dante se movía como una sombra mortal, desgarrando a los intrusos con u
ntes lograba esquivar a Sasha y se dirigía hacia
arriba! -
carne de la mesa y corrió hacia las escaleras traseras. Su corazón latía tan fuerte que
ante, un hombre con ojos inyectados en sangre que olía a podrido, se acerca
ó Emma, lanzándose sobr
ó como si fuera una muñeca, lanzándola contra la pared. Emma cayó pesadamente, el mundo
ó Emma, intent
oscuro que parecía absorber la luz. Era Dante en su forma completa. El lobo saltó sobre el atacante antes de que este pudier
interrumpido solo po
sangre enemiga. Lentamente, giró su cabeza hacia Emma. Sus ojos plateados estaban llenos de una sed de s
encogió un poco, pero no se alejó. El lobo apoyó su enor
a, pasando sus manos temblorosas por el
a llevado allí porque el mundo en el que vivía era un infierno, y ella era la única luz que su lobo