El Bebé Secreto del Lobo Millonario
na mezcla de incienso caro y el olor metálico de la ansiedad. El Consejo de Seguridad Humana -un organismo diseñado para supervisar a las especies "espec
ustaba a su cuerpo como una segunda piel, con mangas largas y un cuello alto decorado con encaje francés. Parecía el vestido de una virgen,
bien -dijo una voz gé
cuero rojo que gritaba peligro. Sus ojos, habitualmente azules
otra vez? -preguntó Emma sin girarse, te
o hacia ella-. Crees que esto es un cuento de hadas. Crees que ese anillo te protegerá. Pero en cuan
nteniendo la calma que habí
n cambio, ni siquiera te mira. ¿Es eso lo que te duele, Sasha? ¿Que la "débil h
r los cristales de la habitación. Sus uñas se
rra. Los accidentes
pedir perdón. Y lo sabes. -Emma dio un paso hacia ella, des
uros y maletines de cuero -los representantes del Consejo- observaban con expresiones de aburrimiento profesional. A su lado,
os se detuvo. Dante levantó la vista y, por un instante, la máscara de CEO desapareció. Sus ojos plateados brillaron con una intensidad tal
Sus dedos se cerraron sobre los de ella con una firmeza que d
alón-, están aquí para verificar que Emma Thorne reside en esta mansión p
hombre canoso llamado M
ue traída aquí bajo coacción. Señorita Thorne, ¿es esto cierto? ¿D
el Consejo la sacaría de allí, pero también sabía que Miller y sus hombres no podrían protegerla de la Jauría del No
Estoy aquí porque amo a este hombre. Y
sala. Dante apretó su mano, un ge
o-. Procedan con la firma del Contrato
o. Cuando fue el turno de Emma, su mano vaciló un segundo antes de estampar
arte que no estaba en lo
Viktor desde las s
su compañera frente a los testigos para que el vínculo fuera irrompible. S
rró él contra su oíd
, cerrando los ojos y
ida de su hombro. Sus colmillos se deslizaron hacia afuera. Con una le
na descarga de energía pura que recorrió su columna vertebral, conectando sus nervios con los de Dante. Por un segundo, pud
en la marca, que ahora brillaba con un tono rojizo antes de asen
a... perdón, señora Volkov, queda usted bajo la jurisdicc
s bebían y reían, mientras Dante mantenía a Emma a su lado en t
champán corría, Sasha se acercó a la mesa de bebidas. Emma, que se sentía extrañamente alerta
or detrás, moviéndose con la agilidad
funcione tan bien cuando alguien te está
derramando parte del po
as -siseó Sasha, o
te esto, Sasha. O se lo daré a Viktor y le diré que intentaste asesinar al
a salida, pero Dante estaba observando desde el o
lando de odio-. Pero la marca no te hace una de nos
es hoy -se
eció entre la multitud. Emma vertió el contenido de la c
preguntó Dante, rod
o la cabeza en su hombro-. Llévame arriba, Dante
a, y subió las escaleras hacia la suite nupcial. Al cerrar la puerta tras ellos, el mundo exterior
ojos no tenían la frialdad de antes. Estaban llen
dose la camisa-. Hoy te has protegido tú so
acia él, tirando de su
Tienes una marca qu