Atada a ti por contrato
ta de Liz An
Peter y Sandra estaban conmigo. Como de costumbre, los tres estábamos en el sa
lo que te pasa, yo estaré pa
ndí, acurrucándo
", conte
ije al chófer, que so
estaurante", comenzó él. Tras una paus
o podía interrumpir es
mos quedarnos contigo", ofreció Sandr
ía dudando, agregué: "No se preocupen, estoy bien. Ademá
as a
pared. "Por cierto, tengo que arreglarme", agregué, con u
s hoy", me advirtió Peter mie
Disfruten!", grité d
Estaba ahí, sin poder interactuar con nadie,
nes por las que Henry se había casado conmigo sin conocerme. Innumerables posibilidades
ada, pero confieso que haberlo visto de cerca despertó en mí un s
ndo y miré la pantalla: era Ana
", con
o mi amiga, que sonaba
rittany", gritó Samy antes de q
ía contado
mí q
rtamudeó mi amiga. "Además,
os!", gritó Samy, antes de que las dos comen
", chillé, pero ellas no respondieron. "No se muevan de ahí. Ya v
, con un escote en V bastante generoso y la espalda abierta hasta la cintura. Lo había
lgo más alto, porque no sabía a lo que me enfrentaría. Decidí no abusar del maquillaje y me puse lo e
oteca como soltero, la señora McNight le ense
an los autos blancos y ese lo había comprado apenas cumplí dieciocho
o, recordé que no tenía que esperar, pues el local era del padre de Pedro, un querido amig
ba a casa de Pedro con Ana. A él le gustaba mi amiga, pero ella no
me acerqué
, me saludó el guard
aludo con un asent
jó pasar
a mientras las luces parpadeaban. Cuando busqué el celu
a música. En ese momento
spistada!', me qu
tud, intentando no pisar a nad
é y algunas perso
s, vi a Samy y Ana bai
Liz!", g
án bi
e iba a quitar la ropa para que viniera corriendo!", c
Jugaron sucio!", espet
zó Ana, con una expresión
jalándome del brazo, y no faltó
a divertirnos. Comencé a moverme al ritmo de
lo había visto, pero lo buscaba con la mirada por el lugar a la menor oportunidad. No sab
r conmigo. Me dejé llevar por la música, lo
vi a un hombre de espaldas que captó mi atención de inmediato. Llevaba una camisa blanca y u
lta, nuestros ojos se encont
do, dándole un aspecto serio. De hecho, parecía que no le
gor, sacándome del trance, mi
de la mano y me tomé
", gritó Igo
entí que el cuerpo se me calentaba de golpe y poco a poco mi visión se
suponía que estaba Henry y, p
ré para ver quién era. Solo seguí el ritmo, seña
a bailar m
nta de que estaba muy excitado. Cuando me di la vuelta, me encontré con un tipo guapo,
olo había besado una vez, en segundo año de preparatoria, cuando tenía
jarme e insultar a la persona que me estaba molestando, sentí algo
ré los ojos y respiré hondo. Cuando l
Navarro!", pronunció
cerrar l
ien?", i
lmente, pues claro que tenía que ser él
ectamente bien", respon
rándome de la mano y jalán
a de adrenalina a
te ayude
mi compañero de baile, pero y
zó a usar para secarme. Cuando su mano llegó a la curva entre mis
, quitándole el p
rme, él solo me observaba
preguntó, con ex
olver a la multitud, buscando al d
.", siguió llamá
tré a mi
preguntó Ana, señ
Night me tiró la
ocurrió
vocar el contacto. "Alguien chocó conmigo y, cuando me giré para in
Ana, con una expr
de ton
o lo hiciera, no habría inter
Henry no me conocía y mucho menos se imaginaba
la discoteca, hasta que nos dimos cuenta de
oy cansada", n
", preguntó Igor en cuanto
ne en m
ntemente sobria para
puesta,
nos vemos
os, ellos subieron a
Apoyé la cabeza en el respaldo del asiento, mient
ndí cuando abrí los ojos y me topé con Henry. Hice una señal con las manos para pr
regunté, poniendo
ntón?", me preguntó,
que es de
isa, lo que aumen
ndió, señalando el vehículo
un t
mi ca
a otra no. Podría dejarlo allí, claro,
hasqueando los dedos frente a mí
a condi
uál
aremos",
! Está
a", o
e, me acomodé en el asiento y arranqué, saliendo a regañadientes del estacionamiento de la dis
o", declaró
s en blanco
agregó, levantando las ma
en el GPS", indi
ra con la mirada. "Hace poco que me mudé, así que to
ndos entre nosotros, antes de qu
í có
s", respondió, con la v
n cualquier sitio", lo amenacé,
ue respondiera
si estoy en una de tus clases y, por l
stuviéramos en un aula, ¡
a la cara ante su peculi
sonrojarte!", me pro
bur
regunté, intentand
s cuadra
ar siendo un hombre casado. Sin embargo, no me importaba, pues no entraría en su jue
co más adelante. "¡Aquí! Para el auto", pidió, sin hacer adem
graci
te arrepentirás", dijo,
Soy una muj
una expresión seria y en un tono bajo, antes d
a me ob
so te deja salir s
es asunto
ltó Henry, tras pe
to a toda velocidad. Cuando miré por el retrovis