Casada Por Contrato Con El CEO... Y El Cometió Su Peor Error
to fia
ó Matt en voz baja, pero cargada de molestia-.
ulidad. Su descaro
. Tú estás con Anais, quien, por cierto, es mucho más que tu secretaria y tu "
a demasiados accionistas importantes alrededor, demasiadas miradas atentas esper
la viajó desde muy lejos. Hace mucho tiempo que no viene
Tan barata como t
nía, no se acercaba demasiado, pero estaba atento a cada palabra, a cada gesto. Se mantenía a la d
abitual papel de víctima-. La verdad no era mi intención que Sofía se en
limpiar una mancha roja en su vestido, com
ediato, señalando la tela manchada
a con rapidez-. Fue un acc
a directamente hacia mí, con una mezcla de desaf
zando la voz-. Esto es increíble. No te comportes
usación, sino la facilidad con la que la defendía sin
é, mordiéndome la lengua para no cometer
claramente parece una mancha de labial en
intentando no p
car a tu secretaria, y mucho menos en arruinar una prenda que, por cierton cambió de
nais cambió de país, sus tarjetas no funcionan en el extranjero. Le pas
o me atacaba con furia y luego intentaba justificarse torpement
de inmediato. Su mirada se suavizó apenas un s
del salón, lejos del murmullo principal, mientras yo int
anquila-. Soy un hombre de negocios y, p
a que pudiera sentarme. Agradecí el detalle
que tengo es el hospital. Y si crees que mi rendimiento va a bajar por discu
la silla con bru
erás, mi llegada a Canadá y la compra del hospital no fueron un simple capricho... aunque
o y bebió un sorbo c
ucho -r
tención. Se veía decidido, seguro, como alguie
odeos-. No me gusta que un niño trate así a una mujer tan
si insinuara que yo era la única
ro para muchas empresas -continuó-. Algunas pueden aliarse con K.O. Company... otras pu
zando la pierna con natural
e agradecería que no te entrometieras en ese tema. En cuanto a K.O. Company...
raba. Él sab
ambién sé que Philip fue quien dejó la empr
ofrío recorrer
nuó-. Philip no era un hombre estúpido. Al contrar
a una de mis reacciones. Aquella cercanía comenz
l valor de leerlos con detenimiento, descubrí que Philip me había dejado el setenta por ciento de las acci
te, Leandro Ricci? -
ir? -respondió con u
n simple multimillonario italiano. Había accedido a información con
e no? -pregunté, mirá
spondió sin titubear-. No creo que estés a
iño" a mi esposo y "hombre" a ti mismo. La soberbia y el narcisismo
son
que seas
-continué-, ¿qué g
respondió-, aunque eso solo es la punta del
ó mi mano y la
trato
é fija
me busques aún. Lo haré
a empresarios internacionales mientras Anai
luciona ese problema primero.
lenta
del todo a Matt. Todavía que
eran sus verdaderas intenciones
i esposo me amaba, pero no sabia lo que est