icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Hasta que la muerte nos separe, de verdad

Capítulo 5 

Palabras:1212    |    Actualizado en: 17/12/2025

ista de An

violento temblor que me sacudió de la cabeza a los pies. Jadeé, un sonido doloroso y sibilante, tratando de asp

de Agustín, frenética y distante, cort

u tono teñido de una

po se sentía como plomo, pesado e insensible, atrapado en el abrazo sofocante de l

rostro surcado de lágrimas y suci

o puedo moverme! -se lamentó, su voz sorprende

on hacia mí, un destello de triun

a búsqueda desesperada de mí. Luego, con un suspiro de resignación, levantó a Cristina en brazos, llevándola como a una novia frágil. Miró por encima del hombro, sus ojos

contra mis costillas. Era un mensaje de

mis labios, un sonido seco y áspero que se convirtió en una tos cortante. Mi estómago era un nudo de f

e, una broma cruel. Quería que me quedara aquí, en este caos sofocante, mientras él jugaba al héroe con su perfecta

aber estado lleno de alegría, pasó ante mis ojos. Le había planeado un viaje sorpresa, una escapada romántica a San Miguel de Allende, un l

no se fue directo al buzón de voz. Las horas se extendieron hasta la eternidad. El vino que había enfriado para nuestro brindis de celebración se c

ctados en sangre. Y entonces la vi. Cristina, su mano descansando íntimamente en su brazo, su cabello revuelto, su

ostro. Me vio entonces, su risa muriendo en sus labios, reemplazada por una mirada de horror atónito. Cristi

. Oí su voz, un susurro sedoso desde el taxi: "Nos vemos mañana

barato de rosas de tienda

s despierta? Feliz

iado brillante,

an del mismo tono fucsi

? -mi voz era apenas un

ió, luego t

urgió un gran negoci

a sus brazos, pero retroced

sa amarga brotando-. ¿O estabas

ya no podía contener. Le arrojé los boletos, los vi revolote

egistrándose. Miró los boletos, luego a mí, su mentira

puedo ex

? -chillé, el dolor cru

elaborado, un regalo de mi madre, y lo arrojé contra la pared.

me por qué me sigues traicionando! ¡Explícame po

ndono, el recuerdo del cuerpo sin vida de mi madre, todo surgió a la superficie, abrumándome. Me acu

nces, envolviendo mis temblo

mas, su propio cuerpo temblando-. La voy a dejar. Te lo juro.

a que fui una cáscara vacía. Llamó a Cristina desde mi teléfono, conmigo escuchando, y te

me aferré a la misma persona que me estaba destruyendo. Era una ni

tiéndose en algo oscuro y canceroso, tanto literal como figurativamente. Y ahora, me había dejado de nuevo.

. Mi estómago todavía ardía, pero el dolor era un zumbido distante en comparación con la claridad helada de mi propósito. No me quedaría. Ni por él. Ni

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Hasta que la muerte nos separe, de verdad
Hasta que la muerte nos separe, de verdad
“Mi esposo, Agustín, era un infiel en serie, y yo, una artista desahuciada. Su amante no solo me robó el matrimonio; lo presumió en público, burlándose de mí a cada paso. El golpe final llegó cuando profanaron la escultura que hice para mi madre muerta, riéndose mientras manchaban mi recuerdo más sagrado. Él usó el trauma de mi infancia para quebrarme, congeló mis bienes, destruyó mi carrera y me encerró en nuestra casa como a una prisionera. Había prometido ser mi refugio seguro, pero en lugar de eso, se convirtió en el monstruo que usó mi dolor más profundo como un arma en mi contra. Pero mi cáncer me dio una fecha límite y un propósito oscuro. Lo atraje de vuelta, manipulándolo para que destruyera a su amante y se arruinara a sí mismo por un perdón que jamás le concedería. Mientras se arrodillaba ante mí, un hombre roto ofreciéndome su imperio hecho pedazos, le di mi orden final. -Ahora -susurré, con una voz fría como la tumba-, es hora de que pagues con tu vida.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10