icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Humillación de un Corazón

Capítulo 4 

Palabras:691    |    Actualizado en: 11/12/2025

lde

mi "drama" era solo un llamado de atención, una rabieta de niña mimada. Pensó que un simple gesto, una disculpa a medias, un regalo c

jer sin voluntad propia, demasiado enamorada para marc

ueña audiencia que aún quedaba en la hacienda. Eduardo, por supues

r conciliador, pero que solo lograba ser condescendiente. "Prepa

risa y su arrogancia atrás. La verdad era que no necesit

iempre tan emocionales. Pero siempre vuelven" . Sus amigos rieron con él, validando su misoginia, su

s. Irreversibles. Esta reunión no sería una rec

hoteles de su familia. Me vestí con sencillez, sin joyas, sin

antó al verme, una expresión de falsa alegría en su rostro. "Matilde, ¡qué

omar mi mano. Lo evité

lpas, de verdad. Fui un tonto. Pero esta vez, lo prometo... Nuestra boda será la más espectacular.

na voz familiar que se acercaba.

Siempre

grosamente curado, no mostraba rastro de la lesión del día anterior. Se abalanzó sobre Eduardo, ignorándome por comple

sonrió, un poco incómodo, pe

s brillaban con malicia. "Me voy de la ciudad por un tiempo, para que M

a de delicias. Marisco crudo, quesos fuertes, vinos añejos. Todo lo

"Sé que no te gustaban antes, pero Bella dice que son delicios

de mi alergia a los mariscos. Se había olvidado de mí. "No, grac

que contaba anécdotas insípidas sobre sus seguidores en redes sociales. Él reía con ella, sus ojos b

e mi presencia, Eduardo se volvió hacia mí.

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Humillación de un Corazón
La Humillación de un Corazón
“Noventa y ocho veces. Noventa y ocho veces mi prometido, Eduardo Calvet, me dejó plantada en el altar. Pero la vez número noventa y nueve fue diferente. Justo cuando la ceremonia estaba por concluir, él soltó mi mano y corrió hacia mi rival, Bella Poza, quien fingía una lesión. "Matilde, lo siento, Bella me necesita. La ceremonia tendrá que esperar", dijo antes de abandonarme frente a todos. Esa noche, mientras él la cuidaba, Bella publicó una foto de ambos con el texto: "¡Mi héroe! Gracias por sacrificarlo todo por mí. Algunos entienden la verdadera lealtad". La humillación de cinco años se cristalizó en ese instante. Él nunca me amó. Él ni siquiera recordaba que yo era alérgica a las flores blancas que prometió traerme para compensarme. Esa misma noche, usé un poder ancestral para romper nuestro vínculo sagrado, un acto que casi me destruye. "Se acabó", susurré, mientras sentía su grito de agonía a la distancia. Pero la conexión entre almas no puede romperse tan fácilmente. Semanas después, él apareció en las puertas de la fortaleza de mi familia, suplicando perdón. Justo entonces, Bella reveló su verdadera identidad como una hechicera oscura, desatando un ejército de sombras para destruirnos. Para protegerme, Eduardo se sacrificó, muriendo en mis brazos. Y en ese momento, con su sangre en mis manos, un poder antiguo y aterrador despertó dentro de mí. Mis ojos se encendieron con fuego plateado. "¡Bella Poza!", rugí, mi voz resonando con la furia de mis ancestros. "¡Vas a pagar por esto!".”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10