icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
La Luna equivocada

La Luna equivocada

icon

Capítulo 1 Una omega sin loba

Palabras:1827    |    Actualizado en: 10/12/2025

Ka

ntes de que cediera con un clic que se escuchó demasiado fuerte en el silencio de las cinco de la madrugada. El aire aún estaba muy frío, así qu

uminar las mesas vacías y el piso que necesitaba ser trap

día esperar.

prendí, esperé a que calentara, moví los granos del contenedor hacia el moledor. El ruido era horrible, agudo y estridente, pero a

ué gr

de las mesas, limpiar la barra con el trapo que olía a vinagre porque el desinfectante se había acabado la semana anterior y yo seguía olvida

Las tapas, no tanto.

eño, el señor Harris que solo aparecía los viernes para recoger la ganancia, insistía en que los clientes querían variedad. Lo que los clientes

muy caliente y me que

ue nadie vendría hasta las seis y media como mínimo. Era parte de la rutina. Todo tenía

ad porque la anterior se me había acabado. Esta tenía como cincuenta páginas llenas ya de órdenes, comentarios, observaciones rand

mpre, con su periódico bajo el brazo. Nunca a las seis y medi

afé negro en la taza grande para llevar, sin azúcar, sin crema, sin nada, y lo puse en la b

versación. Todos los día

leche de almendras y un muffin de arándanos para compartir. Señalé el menú aunque ya sabía qué querían, ellos señalaron

setenta años pero se movía como si tuviera treinta y nunca, NUNCA, se callaba.

cansada, ¿estás durmiendo bien? Deberías tomar esas vitaminas que te recomendé, las

una vitamina. Preparé su té verde co

s y ya deletrea palabras como «pterodáctilo» y «bibliografía». Es un genio, Kate, un genio. Su madre dice

dos cincuenta. Le devolví el cambio. Ella lo dejó en el

, mi niña. Cómpr

itarlo. La señora Chen era.

o y sobre su hija que estaba embarazada otra vez. Yo asentí

una servilleta con un corazón dibujado y las palab

dola. Tiré la servilleta a la basura,

caballo descuidada y su chaqueta de mezclilla que tenía un parche de una luna sonriente en

lemente a mi jefe, que decidió que reorganizar TODA la sección d

la encima, como le gustaba. Ella lo agarró con las d

o después del primer so

y escribí: «Dime

obre la barra con esa mirada qu

zra me llevó a

cejas y es

e. ¿Quién hace eso todavía? Y me llevó a ese restaurante italiano, ya sabes, el caro que está en el centr

: «¿Te

de Maya se pu

illa. Cuando me dejó

í: «Pa

taba sonriendo-. No es patético, es romá

que un beso en la mejilla después de cas

ya-. Y además, no tenemos prisa. La

buenas. Sí, claro. No es qu

un tipo en la biblioteca que había intentado devolver un libro que había sacado en 1987,

la reunión este fin de semana. Sé que no t

a las reuniones de la manada. No iba a ningún l

dos de la tarde terminé mi turno, limpié un poco, conté el dinero de la caja registradora y lo guardé en la

uido extraño cada vez que doblaba a la izquierda, como si algo estuviera suelto debajo. Probablem

abía que estaba ahí, esa línea invisible que separaba su mundo del mío. Yo vivía en el margen, técnicamen

pequeña, tenía dos habitaciones y un baño qu

ada en el refrigerador con un imán de un gato: «Llegaré tarde. Ha

y fría en el medio. Me la comí de todas formas, parada junto al fregadero, mirand

Nunca lo necesitaba. Podía leer los labios o simplemente... no me importaba segui

mo casi siempre y a las diez me fui a la cama. Me lavé los dientes y

cho. Justo en el centro, donde se suponía que d

a

sil

o v

he fuera diferente. Que una noche ella es

cía, yo seguía siend

giré hacia un lado

otro más arriba también. Así de pat

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Luna equivocada
La Luna equivocada
“Hace siete años, Kate Brennan perdió su voz, sus padres y su loba. Ahora vive en las sombras de la manada Silvercrest, ignorada por todos. Dylan Silvercrest es el heredero perfecto, el Alfa que todos quieren... y el prometido de otra. Cuando Dylan rescata a Kate de un ataque, sus pieles se tocan y descubren que son almas gemelas, destinados. Pero Kate es una omega muda y sin loba. La que nadie quiere. La Luna equivocada. El padre de Dylan le dice que la rechace o habrá guerra, su prometida jura destruirla y su manada cree que no es digna de él. Kate debe alejarse, debe protegerlo de ella. Pero el vínculo no entiende de sacrificios, solo sabe que él es suyo y ella es de él. ¿Puede una loba rota ser suficiente para el Alfa más codiciado de todos?”
1 Capítulo 1 Una omega sin loba2 Capítulo 2 El Alfa perfecto3 Capítulo 3 Una punzada en el pecho4 Capítulo 4 El ataque de los renegados5 Capítulo 5 Alma gemela6 Capítulo 6 De vuelta a casa7 Capítulo 7 Frustración8 Capítulo 8 Indefensa y vulnerable9 Capítulo 9 Atrapado en el medio10 Capítulo 10 Escapar11 Capítulo 11 Un susurro12 Capítulo 12 Solo amigos13 Capítulo 13 Una nueva rutina14 Capítulo 14 La cita15 Capítulo 15 Cinco días16 Capítulo 16 Complicado17 Capítulo 17 La llegada de Valeria18 Capítulo 18 La omega muda19 Capítulo 19 Una carga para la manada20 Capítulo 20 La amenaza21 Capítulo 21 Nuestra pareja22 Capítulo 22 Furia23 Capítulo 23 Tres semanas24 Capítulo 24 Jodidos25 Capítulo 25 Una cena incómoda26 Capítulo 26 El primer intento27 Capítulo 27 Lo imposible28 Capítulo 28 El recuerdo de la loba29 Capítulo 29 Una conversación incómoda30 Capítulo 30 La cicatriz31 Capítulo 31 Sombras en el bosque32 Capítulo 32 Ultimátum33 Capítulo 33 Demasiado lejos34 Capítulo 34 La advertencia35 Capítulo 35 Un intercambio36 Capítulo 36 La decisión correcta37 Capítulo 37 El villano38 Capítulo 38 Sin pelear39 Capítulo 39 Justo ahora40 Capítulo 40 Mejor amiga41 Capítulo 41 El hallazgo42 Capítulo 42 Un mensaje para Kate43 Capítulo 43 Lo acordado44 Capítulo 44 Garras45 Capítulo 45 Demasiado conveniente46 Capítulo 46 La vieja casa de los Brennan47 Capítulo 47 El vínculo48 Capítulo 48 Mucho dolor49 Capítulo 49 Sin fuerzas50 Capítulo 50 Una loba51 Capítulo 51 Gardenias y tacones52 Capítulo 52 Secretos revelados53 Capítulo 53 La revelación54 Capítulo 54 Toda la verdad55 Capítulo 55 La primera vez