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Mi Nueva Oportunidad

Capítulo 4 

Palabras:544    |    Actualizado en: 09/07/2025

o también una lección brutalmente clara. Mi error no fue solo enamorarme de Ricardo, mi error fue creer que mi valor como persona dependía de

lta porque a él le daba pereza, le hice resúmenes, le resolví los problemas de matemáticas. Él pasó el examen y se fue a la ciudad a es

ez, la que iría a la

i vida anterior. Pronto, el gobierno anunciaría la reapertura masiva de las universidades y

ayudar a mi familia. Al abrir los libros de matemáticas y física, me di cuenta de que había olvidado muchas cosas. Podía recordar los

su afán de impresionar a Sofía del Campo, la hija del director de la escuela, pasaba las tardes c

rminado la preparatoria con las mejores calificaciones y todos decían que era un genio. En mi vida ante

esante mientras leía un poema en voz alta. Sofía, a unos metros, fingía desinterés, pero no dejaba de

tuoso. Sofía era una calculadora, buscando al mejor postor. Y Mateo... Mateo

orgullo, forjado en una vida de autosuficiencia forzada, se resistía. Pero la visión de mi f

nza. Con pasos firmes, caminé directamente hacia la banca donde es

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Mi Nueva Oportunidad
“El olor a madera quemada y a carne chamuscada llenaba mis pulmones, mientras las llamas lamían mi piel. Ricardo Torres, mi esposo de 40 años, me miraba morir con una frialdad que helaba más que cualquier invierno. "Elena, siempre fuiste un estorbo", dijo, y luego se dio la vuelta y se marchó, cerrando la puerta y sellando mi destino. Mi vida entera pasó ante mis ojos, una sucesión de días grises sirviendo a un hombre que nunca me quiso. Aguanté a su familia, renuncié a mis sueños, todo por un "amor" que solo existió en mi cabeza. Fui una campesina sin cultura para él, una sirvienta, una carga. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan tonta? ¿Por qué aguanté tanto? En mi último aliento, con el fuego consumiéndome, un deseo desesperado se formó en mi mente: "Si tuviera otra oportunidad... si pudiera volver... nunca, nunca volvería a cruzarme en tu camino, Ricardo Torres" . La oscuridad me envolvió y, de repente, una luz cegadora. Abrí los ojos. El aire olía a tierra mojada. Miré mis manos. No eran las de una mujer de sesenta años, sino las de una joven. Un calendario en la pared: 1976. Había funcionado. Había vuelto. Y esta vez, las cosas serían muy diferentes.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 20