icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Nueva Oportunidad

Capítulo 3 

Palabras:649    |    Actualizado en: 09/07/2025

s cercano a nuestra parcela, con su libro abierto, esperando que yo fuera a él. Hacía un pequeño silbido, una melodía que solo nosotros conocíamos,

gnoré por completo, concentrándome en arrancar

nía respuesta, se levantó y caminó dir

ando?" , preguntó con un tono de falsa am

ojos por el sol. "Te escuché perf

mbrado a que le respondiera así. "Bueno, es que... ten

ro. El pozo estaba más

orso de la mano. Lo miré directamente a los ojos. "Ricardo, ¿tus pie

Elena? Siempre has sido tan amable. Además, te traje este libro para que lo leas" .

blando de cosas que no me interesan, a partir de ahora,

e enojes. Sé que te gusto. ¿Por qué no me traes también alg

lo era egoísta, era un parásito desvergonzado. Se creí

cuarenta años. "Nunca más en tu vida vuelvas a pedirme nada. No soy tu sirvienta. No soy tu

ablas?" , balbuceó,

é qué tontería. Y el dinero de las últimas tres cosechas que te di

caron, habían escuchado la discusión. Mi padre, un ho

preguntó mi padre, su voz era tranq

sobre un malentendido y se fue casi co

iste bien, hija. Ese muchacho nunca me ha gus

ez, sentí el apoyo incondicional de mi

imas de gratitud. "Gracias, papá. Les prome

"Lo sé, hi

dena que me había atado durante toda un

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Nueva Oportunidad
Mi Nueva Oportunidad
“El olor a madera quemada y a carne chamuscada llenaba mis pulmones, mientras las llamas lamían mi piel. Ricardo Torres, mi esposo de 40 años, me miraba morir con una frialdad que helaba más que cualquier invierno. "Elena, siempre fuiste un estorbo", dijo, y luego se dio la vuelta y se marchó, cerrando la puerta y sellando mi destino. Mi vida entera pasó ante mis ojos, una sucesión de días grises sirviendo a un hombre que nunca me quiso. Aguanté a su familia, renuncié a mis sueños, todo por un "amor" que solo existió en mi cabeza. Fui una campesina sin cultura para él, una sirvienta, una carga. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan tonta? ¿Por qué aguanté tanto? En mi último aliento, con el fuego consumiéndome, un deseo desesperado se formó en mi mente: "Si tuviera otra oportunidad... si pudiera volver... nunca, nunca volvería a cruzarme en tu camino, Ricardo Torres" . La oscuridad me envolvió y, de repente, una luz cegadora. Abrí los ojos. El aire olía a tierra mojada. Miré mis manos. No eran las de una mujer de sesenta años, sino las de una joven. Un calendario en la pared: 1976. Había funcionado. Había vuelto. Y esta vez, las cosas serían muy diferentes.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 20