icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Secreto de Mateo: Un Padre

Capítulo 1 

Palabras:555    |    Actualizado en: 09/07/2025

pero esta noche no se trataba de mí. Esta noche, todo era para mi hijo, Mateo. Las luces se reflejaban en el trofeo de campeón mundial de ciclismo de montaña que descansaba sobre una mesa cubierta

entre ellos, aceptando felicitaciones con una sonrisa ensayada, pero mis ojos siempre volvían a Mateo, que reía con sus am

ofía, mi esposa, entró con Javier a su lado. No venían a celebrar. Sus rostros eran máscaras de

mejor amigo desde la infancia, vestía un traje que intentaba darle una autor

su voz clara y cortante, atrayendo la atenci

ocándose junto a ella

ofía, mirando directamente a los periodistas. "Una me

algo. Pero me mantuve quieto. Mi rostro permaneció impasible, una calma que había cultivado durante años para este prec

expectación. Eran buitres esperando el festín. Sus ojos brillaban con codicia, anticipando mi caída y la fortuna que creían que pr

joven y furiosa romp

los están

contraído por la ira y la incredulidad. Se paró fr

stra celebración. ¿Cómo se atreven a

dolor, toda la planificación, todos los años de espera habían valido la pena solo por este m

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Secreto de Mateo: Un Padre
El Secreto de Mateo: Un Padre
“El champán burbujeaba en "Alma de Fuego", mi restaurante, mientras celebrábamos a Mateo, mi hijo campeón de ciclismo. Pero la puerta se abrió de golpe y Sofía, mi esposa, entró con Javier, mi "mejor amigo", con rostros congelados. "Esta celebración se basa en una mentira", soltó Sofía, anunciando que yo había ocultado la "verdad" de Mateo durante dieciocho años. Mi cuerpo se tensó, observando a mi alrededor mientras veía a sus buitres familiares relamerse por mi caída. Mateo, mi orgullo, se interpuso, defendiéndome con furia: "¿Qué demonios están haciendo? Esta es la noche de mi papá". "Javier es tu verdadero padre, él te dio la vida", me interrumpió Sofía, con una voz falsamente dulce. "¿Tú te atreves a hablar de secretos?", le espetó Mateo, rompiendo mi fachada con su lealtad inquebrantable. Sofía, desquiciada, gritó: "¡Todos saben que nunca pudiste tener hijos, Ricardo! ¡Este es el hijo de Javier!". El linaje de los Mendoza se acababa, vociferaba la tía Elena, mientras los parásitos de su familia relinchaban de alegría. "¡Seguridad! ¡Saquen a esta gente de aquí!", ordenó Mateo, con una autoridad que me llenó de un orgullo inmenso. Confirmaron que traían una prueba de ADN que aclararía "todo" y sentir la mano de Mateo buscar la mía me partió el alma. "No te preocupes, hijo. Tú y yo sabemos quiénes somos", le susurré, mientras mis ojos me suplicaban que no lo decepcionara. Y entonces, con mi voz temblorosa, le di gusto a la víbora: "Sofía... si esto es verdad... ¿qué pasará ahora?". "Podrás quedarte con el restaurante, es lo único que te queda", respondió, con la clara intención de apoderarse de mis propiedades. Sabía que querían destruirme. Querían mi dinero, mi alma. Pero ese día, yo tenía mi propia sorpresa.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10