icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
El Secreto de Mateo: Un Padre

El Secreto de Mateo: Un Padre

Autor: Bi Anhua
icon

Introducción 

Palabras:289    |    Actualizado en: 09/07/2025

", mi restaurante, mientras celebrábamo

fía, mi esposa, entró con Javier, mi

oltó Sofía, anunciando que yo había ocultado

alrededor mientras veía a sus buitre

iéndome con furia: "¿Qué demonios están

te dio la vida", me interrumpió So

?", le espetó Mateo, rompiendo mi fa

aben que nunca pudiste tener hijos,

iferaba la tía Elena, mientras los parás

aquí!", ordenó Mateo, con una autorid

que aclararía "todo" y sentir la mano d

uiénes somos", le susurré, mientras mis o

di gusto a la víbora: "Sofía... si e

único que te queda", respondió, con la clar

rían mi dinero, mi alma. Pero ese

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Secreto de Mateo: Un Padre
El Secreto de Mateo: Un Padre
“El champán burbujeaba en "Alma de Fuego", mi restaurante, mientras celebrábamos a Mateo, mi hijo campeón de ciclismo. Pero la puerta se abrió de golpe y Sofía, mi esposa, entró con Javier, mi "mejor amigo", con rostros congelados. "Esta celebración se basa en una mentira", soltó Sofía, anunciando que yo había ocultado la "verdad" de Mateo durante dieciocho años. Mi cuerpo se tensó, observando a mi alrededor mientras veía a sus buitres familiares relamerse por mi caída. Mateo, mi orgullo, se interpuso, defendiéndome con furia: "¿Qué demonios están haciendo? Esta es la noche de mi papá". "Javier es tu verdadero padre, él te dio la vida", me interrumpió Sofía, con una voz falsamente dulce. "¿Tú te atreves a hablar de secretos?", le espetó Mateo, rompiendo mi fachada con su lealtad inquebrantable. Sofía, desquiciada, gritó: "¡Todos saben que nunca pudiste tener hijos, Ricardo! ¡Este es el hijo de Javier!". El linaje de los Mendoza se acababa, vociferaba la tía Elena, mientras los parásitos de su familia relinchaban de alegría. "¡Seguridad! ¡Saquen a esta gente de aquí!", ordenó Mateo, con una autoridad que me llenó de un orgullo inmenso. Confirmaron que traían una prueba de ADN que aclararía "todo" y sentir la mano de Mateo buscar la mía me partió el alma. "No te preocupes, hijo. Tú y yo sabemos quiénes somos", le susurré, mientras mis ojos me suplicaban que no lo decepcionara. Y entonces, con mi voz temblorosa, le di gusto a la víbora: "Sofía... si esto es verdad... ¿qué pasará ahora?". "Podrás quedarte con el restaurante, es lo único que te queda", respondió, con la clara intención de apoderarse de mis propiedades. Sabía que querían destruirme. Querían mi dinero, mi alma. Pero ese día, yo tenía mi propia sorpresa.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10