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Secuestro de Amor Inesperado

Capítulo 2 

Palabras:763    |    Actualizado en: 09/07/2025

he fue

a en la cama del hospital llenaba mi mente. Pálid

no", me decía, aunque ambos

o una estatua. Otras veces, empezaba a tararear una canción triste, un

rla aquí. Aunque, para ser honesto, ella no

e, cuando el silencio se hizo dema

xtrañamente suave en la pequeña cabaña. "Solo quiero el

or un momento, in

to ped

e casi avergonzado. Para su mundo, esa cantidad probabl

de burla. Una risa genuina, como si le hubi

l?", repitió, incrédula. "

irándola,

iene de

e veía mi vecina. "¡Es una miseria! ¿Sabes lo que va a pensar mi padre cuando

le grité, frustrado. "¡Nu

nte! Mi vida vale más que un auto de gama media.

letamente desconcertado. Esta mujer

nsa en números, en prestigio. Si pides una cantidad tan baja, no te tomará e

un segundo, vi algo más allá de la lo

el y plum

Ella, con las manos todavía atad

tono de jefa. "La carta de rescate tiene que ser intimida

en la escuela, mientras mi rehén me

hija. Es más ruidosa de lo que parece, pero sigue viva. Por ah

do, mi mano tem

i intenta contactar a la policía, le enviaremos

ve. "¿U

Demuestra que vas en serio! Y no te preocupes, puede

terradora que había leído en mi vida, y la había c

do con la cabeza. "Ahora sí p

lmente el sueño me ven

un millón

curos y locos de

un salto, con el corazón en

la maleta llena de dinero. Pero cuando el cajero revisaba la cuenta, n

ero de

crito la carta, pero olvidamos lo má

a para que despertara. "¡Desp

ojos, confundid

o de cuenta

de rescate, tarad

n par de veces y luego e

apodo que le había contado.

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Secuestro de Amor Inesperado
Secuestro de Amor Inesperado
“Mi plan era sencillo: secuestrarla, cobrar el rescate para salvar a mi hermana Lupita, y desaparecer. Pero Sofía del Castillo, la hija del rey del tequila, resultó ser la víctima más extraña y desesperante que uno pudiera imaginar. En seis horas, intentó suicidarse tres veces, y luego, con una calma espeluznante, sugerir que si moría, me facilitaría el trabajo. Lo que no sabía es que la policía me identificó como "El Chacal", un asesino a sangre fría buscado por crímenes que jamás cometí. El pánico me paralizó, y yo, Miguel "El Lobo" Ramírez, el secuestrador, me encontré llorando a los pies de mi rehén. Ella se rió. "Eres un pésimo secuestrador, Lobo". Pero en medio de mi desesperación, Sofía me confesó su propia batalla: "Tengo una enfermedad, Miguel. Trastorno límite de la personalidad. A veces, el mundo se siente... demasiado." Decido confiar en ella, liberándola de sus ataduras, solo para descubrir que pudo haberse librado en cualquier momento. Nuestro "secuestro" se convirtió en una extraña alianza, que me llevó al hospital para ver a Lupita, solo para regresar a la cabaña y encontrar a Sofía con mi mochila azul, llena de ropa y pato confitado. "Fui a mi casa", dijo con la mayor naturalidad. "¿Ya te ibas?". El verdadero "Chacal", el asesino que la policía cree que soy yo, la secuestró, atrapándonos a Sofía, al Dr. Vargas, y a mí. Pero en la oscuridad, Sofía usó un pasador de pelo para liberarse, y luego nos liberó a nosotros, escapando bajo una lluvia de balas. Cuando la policía nos rodeó, con Sofía herida en mis brazos, lo que dijo me dejó sin aliento: "Él es mi novio. Estábamos... jugando". Así, lo que empezó como un plan desesperado por salvar a mi hermana, nos llevó a un caos inesperado, donde una víctima "loca" y un secuestrador "torpe" encontramos un extraño consuelo y un nuevo comienzo.”
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