La Restauradora Regresa
ación en un lodazal. Ricardo había insistido en que viniera. Camila quería ver "el
jo Ricardo al bajar del coche, un auto
la sombrilla y cubrió a Camila
, Ricardo.
pes, mi amor.
a caja con las herramientas y los fragmentos de cerámica que debía evaluar
a retrasar", gritó Ricardo d
ndo la caja contra mi pecho para proteger su contenido. Mis zapatos se hu
e girar mi cuerpo para que la caja no golpeara el suelo. Los fragmentos de cerámica,
golpe. Vieron mi estado, tirada en el lodo, con
nte, una estúpida parte de m
recto hacia Camila, que hab
está muy peligroso. Mej
, protegiéndola con la sombrilla, sin
eger a su amante de una simple molestia mientras yo sangraba a unos me
i sufrimiento. Cojeando, llegué al área de trabajo cubierta por una lona y e
o último que recuerdo es el rostro preocupado de uno de los asistentes
limpia. Un médico me explicó que me había desmayado por el dolor y la h
si tres horas,
Ni Ricardo. Ni Leo. N
imera vez, me di cuenta de que estar sola era mucho mejor que la compañía que