El chef humillado: Venganza en platillos
eño pueblo de Oaxaca al que ha
o en modo avión, hundido
sal en el aire, cualquier cosa que borrara el h
mento de paz que
ubrí, era un lujo que
e encender el teléfono para avis
de llamadas perdidas y me
ía eran
olver a ponerlo en sil
el
me hizo pensar que quizá
tes
dónde diablos estás?", gri
s", respondí con ca
chando? ¡Tenemos un problema en
era un
. "Creí que ya no teníamos nada, Mónica. Exc
ala de la Fundación Arte Vivo es mañana. ¡Diego olvidó confirmar
r
seca, sin
mbición" no era tan com
contrato que Mónica había peleado con uñas y dientes
a una humillación
ngo que tu protegido tendr
tus contactos, a los pescadores de Ensenada, a quien sea. ¡Tú s
a de la certeza de que yo correría a
que llevaba semanas roto, f
, simple y
encio de es
. qué d
e cocinero que huele a grasa, ¿recuerdas? Seguramente Diego, el joven de buena fa
fue reemplazada p
, y si se hunde, te hundes con él! ¡He trabajado como una mula para darnos la vida
da, tan alejada de la real
el, las olas rompían s
extrañamen
uropa, por cada uno de los vestidos de diseñador que cuelgan en tu clóse
ue voy a destruirte! ¡Haré que no vuelvas a cons
escuché de nuevo
ta vez susurrando,
la, ya veremos
el tono de Mónica ca
izó, volviéndose
Diego! No puedo cree
io a
on la que camb
ue se desmoro
voz ahora era un ulti
vuelo de regreso y arreglas este desastre, o atente
horizo
se fundían en un
dad que no habí
s, Mó
el te
gué el disposit
hacia el agua y me
alada lim
el dolor
era un homb
mbre
cias podían i