icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Perdón Negado, Destino Cruel

Capítulo 4 

Palabras:439    |    Actualizado en: 09/07/2025

lla de la hacienda, sentado en una banca

inusual en una mujer tan orgullosa, sus mano

ón, "No nos dejes, esta familia está maldita, lo sé, pero tú... tú eres lo único

a anciana, vio en él el ref

on Sofía, siete años atrás, Doñ

ombra, una ambición que consume todo lo que toca, te pido que la cuides, q

lo había

s conocimientos, su energía, su fe, para proteger a Sofía de sí m

su arpa prehispánica sagrada hasta que sus dedos sangrab

odeaba a los Villarreal, una energía que se al

u vida, su juventud, s

o par

imaginar, su recompensa fue ver a su propia hija sacrificada e

uel que casi le arra

a tapa y miró el rostro sereno de su hija, parecí

un beso de despedida cargado de to

susurró, "Perdóname por n

decisión era inquebrantable, una roc

omesa ha terminado, mi tiempo aquí ha concluido, he enterrad

rectamente

y no volv

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Perdón Negado, Destino Cruel
Perdón Negado, Destino Cruel
“El aire en la habitación era denso, olía a copal quemado y a miedo. Armando del Río, un curandero tradicional, vio con horror cómo su pequeña hija Dulce era sacrificada en un ritual macabro. Su esposa Sofía, la madre de la niña, y su amante Javier, observaban con codicia, mientras extraían los órganos vitales de Dulce. Él estaba inmovilizado, forzado a presenciar la atrocidad sin poder intervenir, sintiendo cada punzada en el cuerpo de su hija como si fuera en el suyo. La "purificación", insistía Sofía, era por el bien de la niña, pero todo lo que él veía era pura profanación. Ella justificó la carnicería como una "inversión" para su fortuna, ofreciéndole dinero como compensación por la vida de su propia hija. El insulto fue más doloroso que la propia muerte. La humillación pública, la burla de Sofía en la habitación de Dulce, usando los juguetes de su hija muerta de forma obscena, fue la gota que derramó el vaso. «¡Se acabó, Sofía!», le dijo con voz helada. Decidido a romper con esa pesadilla, Armando se propuso divorciarse y exponer la maldición de ambición que consumía a la familia de su esposa, incluso si eso significaba desenterrar secretos devastadores.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10