icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Su Amor, Mi Condena Eterna

Capítulo 4 

Palabras:743    |    Actualizado en: 08/07/2025

ladimir "descansaba" durante el día, o al menos permanecía en las sombras

ertos de polvo. Los pocos sirvientes vampiros que veía se movían como fantasmas, inclinando la cabeza a mi paso pero sin pronunciar una p

comida que me servían era humana, deliciosa y abundante. Él nunca comía. Simplemente se

l?", le pregunté una noche, la

comida humana es como ceniza en nuestra boc

pregunté, seña

animales. Es suficiente para su

. "¿Y lo ide

o de algo en ellos, algo antiguo y hambriento, que se

e era claro. Estaba constantemen

n latín o en alguna lengua muerta. Estaba de pie en una pequeña escalera de mano

ibrio. Me preparé para el impacto contr

a el pecho duro de Vladimir. Su aroma a ozono y polvo antiguo me envol

ró, martilleando co

oz era un murmullo justo al lado de mi oído.

illas. Estaba avergonzada, no solo por mi torpeza, sin

ó de inmediato. Sus manos permanecieron en m

", preguntó, su mirada pasando d

ue parecía tener una cubi

brazo y tomó el libro. Me lo entregó. Er

libro para ti",

é? ¿De q

hace mucho tiempo". Su voz era plana, pero sentí una corrie

se encendió. "

tacto. El aire frío se precipitó en

inada. Po

herida que aún llevaba. Me di cuenta de que su aversión por la mana

cama, el silencio se sentía diferente. No er

ntaste?", le pregu

rato antes de

por qué no puedes salir de este castillo. Te prom

o significa ser

, respondió. "Tú eres una Reina e

diferente", admi

mirarme. No podía ver su expresión,

sonaba casi... suplicante. "

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Su Amor, Mi Condena Eterna
Su Amor, Mi Condena Eterna
“Mi conciencia regresó de golpe, despertando al familiar aroma a pino y tierra húmeda. Frente a mí, las figuras de Alejandro y Vladimir se alzaban, como fantasmas de una pesadilla eterna. Y a mi lado, Carla, mi mejor amiga, la voz de la traición que resonaba en mi memoria como un eco helado. "¡Sofía, mira! ¡Son increíbles! ¿A quién elegimos?" Su sonrisa, su emoción superficial y esos ojos fijos en Vladimir, me recordaron la primera vez, el comienzo de mi infierno. Un nudo de pánico se formó en mi garganta, la visión vívida de su mano en mi espalda, el empujón frío. "Lo siento, Sofía", su susurro helado mientras caía hacia el vampiro, sus colmillos hundiéndose en mi cuello. Recordé el grito de furia de Vladimir, no hacia mí, sino hacia ella, mi traidora. La estúpida creencia en una amistad que sólo existía en mi mente me había matado una y otra vez. Pero esta vez, mi corazón gritaba: "¡No otra vez!" No esperé. Me di la vuelta, ignorando a Alejandro y la confundida Carla. Caminé directamente hacia Vladimir, la figura fría y silenciosa. "Cásate conmigo", su voz fue una simple declaración, una oferta de escudo. Acepté su pacto de sangre, sabiendo que sería diferente. Pero cuando desperté, de nuevo, en una cama de hospital, me dijeron que todo fue "un sueño". Intenté creerme la mentira, hasta que encontré la daga de plata, y Carla susurró con una sonrisa fría: "Dale mis saludos a tu Rey... Vladimir". El mundo dejó de tener sentido; estaba atrapada, los límites de la realidad borrosos. Cuando Dmitri, el vampiro cruel de mis "sueños", apareció en las ruinas mayas y me arrastró a un portal, supe que no había escape. En su fortaleza, me arrebató la voz, y mi furia silenciosa solo creció. Sentada en el suelo, viendo a Dmitri en el trono de Vladimir, mi corazón se rompió. Pero entonces, en un estallido, Vladimir apareció, furioso y ensangrentado. "Aléjate de mi esposa", su voz, un rugido de ira. Él había vuelto. Había vuelto por mí.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 18