icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma

Capítulo 3 

Palabras:1202    |    Actualizado en: 07/07/2025

mi celular sonó. Era

é con c

? Soy Is

usurro, el tono que siempre

estás? Ricardo me dijo q

ironía flota

a peque

. "Pero por eso te llamo. Sé que las cosas entre tú y Ri

respondí, mi voz er

enferma, cuando sabes que tu tiempo es limitado, te aferras a las personas

poco, un efecto dram

r a Ricardo cerca en estos últimos meses. No te lo estoy robando, solo lo est

u petición me d

ra una exigencia disf

ceptara ser la otra, que esperara pacientemente a

gritarle, decirle que sabía de su mentir

me co

que irme," dije b

la satisfacció

a a través de grito

en casa de mis tíos, los padres d

arde a p

dín era exactamente

mimbre, envuelta en una manta a pesar de

odillado a su lado

encia de santo y luego le ponía

omo una reina recibiendo t

idos, susurrando sobre lo maravilloso que

emoraba en la rodilla de Isabella, o la mirada posesiva que

del jardín, observando el teatr

me d

ícula mala, una dond

la familia, se sentó a mi l

con la boca llena. "Y Ricardo, qué hom

entí, sin

ión que esperaba, se inclinó h

"¿Tú te acuerdas de su época en la prepa? Había una chica, Paulina, que andaba

os se a

pregunté, fingiend

erder su proyecto de ciencias para que no se graduara. La pobre Paulina se tuvo que cambiar de escuela. Y lo más increíble es que Isabella lo hizo todo

ación era

dora oportunista, era una sociópata con un largo histor

era una excusa, e

je, mi voz sonaba gen

rdo, abre bien los ojos. No vaya a se

reí a

ejo, tía Marta. Lo te

arde, llamé

mi tono era práctico, sin emociones. "El contrato

mprarlo! Pensé que querías vi

aqué mis cosas. Las tuyas están en cajas en la sa

estupefacción al o

pasa? ¿Por qué es

na que está poniendo su vida en

de que pudi

ue alguna vez llamé nuest

osas estaban apilad

acío y sentí una

presencia de mi v

e lo que debí haber h

omunicado en todas

use emojis, solo te

a terminado. Ha sido una decisión personal y meditada. Agradezco su comprensión y les pido

egante y

tificaciones

a avalancha de preg

ión esta

de la obra ha

ue sabía lo que ven

sajes de amigas, preocupadas, ofreciendo

ores amigas, C

t. ¿Estás bien? No puedo cre

su voz y me sentí un poco culpable

ra vez, sonaba a verdad. "Estoy mejor que nunca. Simplem

cía tan perfecto. L

interrumpí suavemente. "Pero no te preocupes.

ara alejarme de Ricardo, sentía como s

pasada había lucha

servaba, plan

a increíbl

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma
Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma
“El aroma a desinfectante del hospital se mezclaba con el perfume floral y caro de mi prima Isabella. Desde el pasillo, vi a Ricardo, mi prometido, inclinado sobre Isabella, susurrándole algo que la hizo sonreír. Luego, la besó, un beso de amantes que me heló la sangre. No hubo lágrimas, solo un silencio sepulcral en mi cabeza. Porque ya había visto esta escena antes, en otra vida. Una que terminó en tragedia por culpa de ellos dos. En esa vida, les rogué una explicación, y mi dolor solo alimentó su crueldad. Ahora, renacida en este cuerpo más joven, con los recuerdos intactos de aquel infierno, no cometería el mismo error. Me di la vuelta en silencio y me alejé por el pasillo del hospital. Esta vez, no intervendría. Dejaría que el destino, ese que ellos mismos estaban tejiendo con sus mentiras, siguiera su curso. Yo solo sería una espectadora. Y cuando fuera el momento, me aseguraría de que la caída fuera espectacular. La venganza, dicen, es un plato que se sirve frío. Y el mío llevaba una vida entera congelándose. El recuerdo de mi vida pasada era una herida que nunca cerraba. Ricardo me había dejado plantada en el altar, vaciado las cuentas, hipotecado la casa y huido con Isabella. Mi padre sufrió un infarto, murió en mis brazos. Mi madre se marchitó de depresión hasta que un día, simplemente, no despertó. Yo me quedé sola, en la ruina, con el corazón destrozado. Ellos me enviaban fotos de su vida de lujo. Un día, acorralada y desesperada, en el frío río terminé mi sufrimiento. Luego, abrí los ojos. Desperté en mi cama, diez años antes, el día que Ricardo me propuso matrimonio. El anillo en mi dedo se sentía como un grillete. El renacimiento no fue un regalo, fue una segunda oportunidad para la justicia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10