icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma

Capítulo 4 

Palabras:1028    |    Actualizado en: 07/07/2025

anuncio, recibí una llama

ra, que siempre me había m

contó lo de ustedes, una verdadera lástima. Pero bueno, la v

punzada

even

rar una ceremonia de compromiso. No una boda, claro, dadas las circunstanci

e cae el

¿Con su prima enferma? ¿Una se

tez era de

e a todos que no hay rencores, que sigues siendo parte de la familia y

la dama de honor en la farsa

bligarme a sonreír y aplaudir mie

nca y pura

ió sorprendente

nor estar ahí para apoyar a Ricardo y

podía contar contigo. Es en la hac

a depredadora se ex

ue fuera a

fec

dería por na

n regalo que n

i invest

zón, el comportamiento d

taba p

re que mi tía m

sociales. Era una diseñadora gráfi

o una antigua compañera de escuela que estaba ha

a, respondió ca

uinó mi vida," fue l

ideollamada es

misma, me contó con detalles escalofri

apturas de pantalla de los perfiles f

eveló algo que m

po de seguidoras, chicas a las que manipulaba. Las llamaba 'Las Guardianas de la Llama' . Era como una

os. La "lucha" de Isabe

de rituales

os en línea. Una vez, le echaron laxante en la bebida a un chico que la rechazó, justo antes de s

lina, me sumergí en las p

ra la enfermedad que supu

o privado llamado "

guaje, el tono de victimismo mezclado con una extra

de una mujer recién diagnost

o de angustia, pidie

hora, recibí un

de las "Gu

queño y privado donde nos apoyamos de verdad. Nos ayudamos a eliminar l

sin d

so a un grupo

fue peor de lo qu

ra un nido

e apoyo, se tra

nformación personal de personas que supuestamente les h

coordinaban llamadas anónimas, compa

una gurú espiritual, una mártir que había trascendido el

era el tema principal de c

ual de l

monia de compromiso d

ecesitaban eliminar para que es

orazón latía con fuerz

a. Su energía está bloqueando

erle una limp

podemos 'accidentalmente' derramar vino

ríamos exponerla. ¿Alguien sabe

propia Isabella, disfrazado d

la directamente. Debemos proteger nuestra ceremonia. Quizás... quizás alguien podría asegurarse de que ella no se si

ículo sobre hierbas laxant

a pantalla, sintie

uerían hu

erme daño f

amente, creyéndose intocables

ras de panta

, cada plan,

ra la boda e

un simple ves

osión de todo su

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma
Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma
“El aroma a desinfectante del hospital se mezclaba con el perfume floral y caro de mi prima Isabella. Desde el pasillo, vi a Ricardo, mi prometido, inclinado sobre Isabella, susurrándole algo que la hizo sonreír. Luego, la besó, un beso de amantes que me heló la sangre. No hubo lágrimas, solo un silencio sepulcral en mi cabeza. Porque ya había visto esta escena antes, en otra vida. Una que terminó en tragedia por culpa de ellos dos. En esa vida, les rogué una explicación, y mi dolor solo alimentó su crueldad. Ahora, renacida en este cuerpo más joven, con los recuerdos intactos de aquel infierno, no cometería el mismo error. Me di la vuelta en silencio y me alejé por el pasillo del hospital. Esta vez, no intervendría. Dejaría que el destino, ese que ellos mismos estaban tejiendo con sus mentiras, siguiera su curso. Yo solo sería una espectadora. Y cuando fuera el momento, me aseguraría de que la caída fuera espectacular. La venganza, dicen, es un plato que se sirve frío. Y el mío llevaba una vida entera congelándose. El recuerdo de mi vida pasada era una herida que nunca cerraba. Ricardo me había dejado plantada en el altar, vaciado las cuentas, hipotecado la casa y huido con Isabella. Mi padre sufrió un infarto, murió en mis brazos. Mi madre se marchitó de depresión hasta que un día, simplemente, no despertó. Yo me quedé sola, en la ruina, con el corazón destrozado. Ellos me enviaban fotos de su vida de lujo. Un día, acorralada y desesperada, en el frío río terminé mi sufrimiento. Luego, abrí los ojos. Desperté en mi cama, diez años antes, el día que Ricardo me propuso matrimonio. El anillo en mi dedo se sentía como un grillete. El renacimiento no fue un regalo, fue una segunda oportunidad para la justicia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10