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La Furia de Una Madre Herida

Capítulo 1 

Palabras:672    |    Actualizado en: 07/07/2025

violentamente, pero no había llamas, solo el frío penetrante de la hacienda al amanecer. Abrí los ojos, el corazó

ba v

en mi

temblorosos recorrieron los números. Era el día. El

a resonaba en mis oídos. La imagen de mi esposo, Rodrigo, cayen

o

ería a

itación se abrió co

Ma

ro adolescente enmarcado por un cabello oscuro y liso. Llevaba una

de mi cama. "Con la tormenta de nieve que anuncian, me preocupa que no

e había mirado con un odio frío mientras su padre, el líder del culto, m

. Tal vez algo de dinero. Tú tiene

de una serpiente. La egoísta e ignorante niña, pidiendo recursos para l

roía mis entrañas. El rostro de Bernardo, el padre biológico de Camila, sonriendo mientras sostenía el cuchillo so

no solo para terminar en la línea de salida de nuevo. El trauma estaba gr

menta que se desataba dentro de mí. "Es lo menos q

e dimos todo lo que el dinero podía comprar, un amor que yo creía incondicional, nacido de la cul

voz me sorprendió por su ca

us ojos antes de que lo oculta

i. Sabía que

ndo a una velocidad vertiginosa. El pla

dije, caminando hacia el teléfono. "Yo me encargo de q

una sonrisa r

a mejor

rqué un número en el teléfono, el de Arturo, mi capataz,

o que vengas a la casa principal. Ahora

lo una resolución de hielo. Esta vez, la tormenta no nos

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La Furia de Una Madre Herida
La Furia de Una Madre Herida
“El olor a humo y a carne quemada me arrancó de la oscuridad de golpe, un grito ahogado en mi garganta. Mi corazón martilleaba, pero no había llamas, solo el frío familiar de la hacienda. Abrí los ojos, estaba viva. Estaba en mi cama. Mi calendario de escritorio marcaba el día, el mismo día en que todo se fue al infierno. El eco de la explosión final, el fuego devorándolo todo, aún resonaba. Vi a Rodrigo, mi esposo, caer en la nieve y el cuerpecito sin vida de mi pequeña Isabel. "¿Mami?" la voz de Camila, mi hija adoptiva y su preocupación ensayada, la misma de siempre. Sentí un escalofrío y la recordé, esa misma cara que me miró con odio mientras su padre, el líder del culto, nos despojaba de todo. "Estaba pensando en mis papás biológicos" , dijo Camila con esa voz suave de serpiente. "Necesitan comida. Y cobijas. Tal vez algo de dinero. Tú tienes tanto, y a ellos les falta todo." Mi estómago se revolvió. Esos animales nos encerraron en un almacén helado. Vi a Bernardo, su padre biológico, sonriendo mientras sostenía el cuchillo sobre mi Isabel. El grito de Rodrigo. Mi propio grito. El olor a sangre mezclado con tierra húmeda. ¿Cómo podía ser tan egoísta? La criamos como a una reina. Le dimos un amor que creí incondicional, un amor nacido de la culpa por perder a mi primera hija. Y para ella éramos solo un banco, un recurso inagotable. "Claro que sí, mi amor" , dije, mi voz extrañamente tranquila. Vi el destello de triunfo en sus ojos. Me levanté de la cama, mi mente trabajando a toda velocidad. El plan ya se estaba formando, frío y afilado. "Prepara una lista de lo que crees que necesitan" , le dije, "Yo me encargo de que tengan todo. Absolutamente todo lo que se merecen." Esta vez, no seremos las víctimas. Esta vez, yo seré la depredadora.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10