icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Dinero No Sirve Todo

Capítulo 3 

Palabras:572    |    Actualizado en: 02/07/2025

nó desde el centro del grupo, una voz que conocía demasiado bi

ro viejo amigo Ricardo

separando a sus súbditos, a su lado, colgada de su brazo, estaba Clara Contrer

io hotelero heredado y expandido, su traje a medida, su reloj de

una mirada que lo evaluaba y l

amírez", dijo Miguel Ángel, su tono era suave pero car

ó risitas y murmullos, todos sabían quién era

es. "Miguel Ángel organizó esto para que todos n

qué has hecho de tu vida?", añadió otro, con claro

presión del grupo era sofocante,

able situación de la manera más c

el. "Como dije, la cuenta de esta noche corre por mi cuenta,

enta y marcharse con la dignidad intac

y despectiva, una risa que

uenta aquí?", dijo, mirándolo de arriba abajo con desprecio. "El

, su perfume invadiendo el

ro sin un centavo en el bolsillo, por eso nunca hubiéramos funcionad

ia en la preparatoria, algo que él apenas recordaba, pero que ella, al parec

eciente, no podía entender cómo alguien podía cambiar tanto, cómo la chica

e Miguel Ángel, como un trofeo

que dices, Clara", r

taba lo que pasara, no volvería a dirigirle la palabra a n

y marcharse de una vez por todas, pero

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Dinero No Sirve Todo
El Dinero No Sirve Todo
“Ricardo "El Halcón" Ramírez, un tipo hecho y derecho, llegó a la reunión de exalumnos de su prepa en su confiable camioneta todoterreno. Mientras los demás presumían de Porsches y Ferraris, su humilde "Guerrero X1" parecía fuera de lugar, una anomalía que no tardó en ser señalada. Sus antiguos compañeros, ahora hinchados por el dinero y la arrogancia, no perdieron el tiempo en burlarse de él, de su vehículo y de su supuesto "trabajo de repartidor de tortillas". Armando, el mismo bravucón de siempre, junto con el magnate Miguel Ángel Méndez y la viperina Clara Contreras, se encargaron de humillarlo públicamente. El clímax llegó cuando Miguel Ángel, cegado por el ego, le vació una copa de champán encima, exigiendo que se arrodillara y le pidiera perdón a Clara, y a él, por "existir". El desprecio era palpable, el aire tenso, y Ricardo, empapado y humillado, sintió una furia fría recorrer sus venas. ¿Quiénes se creían estos tipos para tratarlo así? ¿Acaso el dinero les daba derecho a pisotear la dignidad de los demás? Lo que no sabían es que Ricardo no era un simple "repartidor de tortillas", ni su camioneta una "carcacha". Con una calma que helaba la sangre, levantó su teléfono y marcó un número encriptado. "General Silva, Halcón reportando. Propiedad militar en riesgo de ser dañada por civiles... la caballería va en camino". La verdadera lección de poder y humildad estaba a punto de comenzar.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10