icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cuando La Verdad me Duele

Capítulo 1 

Palabras:643    |    Actualizado en: 26/06/2025

de los lirios del altar. Sostenía la mano de mi esposo, Mateo, sintiendo el frío de su

iar, firmada por mi propio tío, el obispo. Era la promesa de que nuestr

un símbolo

este día antes. Y había

e. Mateo, mi devoto y amoroso esposo, el hombre que renunció a se

ortadora d

asa, a la bodega de nuestra hacienda. Me encerraron en la os

n convento lejano. Dijeron que estaba

ericordia, me devolvió a este m

jaría que Mateo

entregó el sobre sellado. "Felicidades

ra mis costillas. Lo tomé,

un susurro. "Vámonos, Ma

a, pero no se movió. Su sonrisa er

o verla. Quiero leer las palabras de tu t

sistí, el pánico comenzan

no seguía siendo dulce, pero sentí un escalofrío

o que no. Solo e

imiento rápido y hábil, me quitó el sobre de las m

gantes palabras de bendición. Por un momento, su r

o en la parte inferior, c

ció, reemplazada por un hielo oscuro y aterrador. Su mandíbula se

ue me miraba ya no era mi espos

oz apenas un murmullo ve

Mateo?". Mi

a clínica. Ahora. Ha

eufemismo que usó pa

cediendo. "No iré

a". Me agarró del brazo, su fu

a plaza de la iglesia. El sol de la tarde

tame!"

stás causand

é con todas mis fuerzas. "¡Mi es

giraron. Los murmullos comenzaron. La gente se detu

a y sorpresa. Estaba rodeado, juzgado po

sta nueva vida, sent

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cuando La Verdad me Duele
Cuando La Verdad me Duele
“En la iglesia de nuestro pueblo, mi mano se aferraba a la de Mateo, mi devoto esposo, esperando un documento crucial. La "Bendición Preparatoria de Bautismo Familiar" de mi tío, el obispo, era la promesa de que nuestro hijo nacería en gracia. Para mí, era la redención, porque ya había vivido este día antes. En mi vida pasada, ese mismo papel se convirtió en mi sentencia de muerte. Mateo me llamó "portadora del demonio", y mis padres me encerraron, me golpearon, me hicieron perder a mi bebé y me enviaron a un sanatorio donde morí. Esta vez, juré que no permitiría que el papel cayera en sus manos. Pero Mateo, con un movimiento hábil, me lo arrebató. Su rostro se transformó: la calidez desapareció, reemplazada por un odio helado al ver una marca cerca de la firma. "Este niño no puede nacer" , siseó, ordenándome "purificarme" . Al gritar por ayuda, mis padres llegaron, y mi padre, tras ver la misma marca, me señaló y me llamó "¡una puta!". No entendía qué era esa marca en el documento o por qué los hacía cambiar de tal modo. ¿Por qué mi propia familia, a la que tanto amaba, de repente quería hacerme daño a mí y a mi bebé? ¿Qué oscuro secreto escondía ese papel? La desesperación me invadió al ser llevada a la clínica. Justo cuando creí que todo había terminado, fui arrastrada a un callejón oscuro donde mi familia planeaba mi muerte. Pero una periodista desconocida, Carmen, apareció, cámara en mano, gritando: "¡Sueltenla! ¡La policía está en camino!". Era mi única esperanza.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10